El 13 de octubre de 2010 quedó como un día marcado por la historia: ante una audiencia récord de 1.500 millones de personas y la presencia de cientos de periodistas, se concretó el rescate de los treinta y tres mineros chilenos que, durante setenta días, concentraron la atención del mundo en uno de los hechos de supervivencia más impactantes. Pero su salida a la superficie ante las cámaras no marcó el final de la historia, al contrario, fue tan sólo el comienzo de una profunda transformación.
La vida después del rescate, documental que Discovery Channel estrena el próximo miércoles, a las 21 horas, relata el impacto que esta experiencia sin precedentes ha tenido en la vida de tres de los mineros rescatados y de sus familias.
¿Cómo han asimilado estos hombres la fama y la trascendencia de su rescate? ¿Han podido superar la durísima experiencia vivida en la mina? ¿De qué forma están aprovechando estas circunstancias para forjarse un nuevo futuro?
Este programa analiza lo ocurrido con Edison Peña, Ariel Ticona y Carlos Mamani, tres mineros que han cobrado notoriedad tras el cautiverio.
Peña adquirió fama por sus imitaciones de Elvis Presley y por ejercitarse corriendo en los túneles de la mina, ante la mirada atónita de sus compañeros. Ticona se hizo conocido por ser el padre de una pequeña niña nacida durante sus días atrapado en la mina, y cuya llegada al mundo se convirtió en todo un símbolo de esperanza y tenacidad. Y Mamani, el único extranjero del grupo, ocupó las portadas de los diarios por rechazar un ofrecimiento de parte del presidente de Bolivia, Evo Morales, para volver a su país convertido en héroe.
Mediante entrevistas exclusivas con los protagonistas, sus familias y especialistas que les han brindado apoyo psiquiátrico dentro y fuera de la mina, La vida después del rescate exhibe el drama que atraviesan estos tres hombres, e ilustra las dificultades que para una persona normal conlleva la rápida transición entre el infortunio, la desesperanza y la fama.
El documental muestra cómo Peña ha evitado las sesiones de terapia que el gobierno chileno puso a disposición de los mineros y se ha dedicado a disfrutar de su nueva condición de celebridad. El "Elvis chileno" ha participado de innumerables maratones, eventos y programas de TV alrededor del mundo en un intento por hacer realidad su sueño de conquistar los escenarios. Para él, es el momento de aprovechar su fama. Pero para su esposa y sus padres, la experiencia ha cambiado la esencia, los principios y las prioridades en la vida del que alguna vez fuera un humilde minero.
Mamani, por el contrario, libra una ardua batalla para lidiar con el trauma, y encuentra la compostura y la estabilidad mental en las fuertes dosis de calmantes que consume cada día. Pero las pesadillas persisten y su vida familiar se ve alterada por los beneficios recibidos, que han mejorado sus condiciones, pero que también han generado tensiones familiares y envidias entre sus amigos y compañeros de trabajo.
Finalmente, Ticona, un hombre de profundas convicciones religiosas, ha ofrecido a su hija a la Virgen de la Candelaria, patrona de los mineros, y ha prometido que nunca lucrará con la experiencia vivida. Pese al trauma ocasionado por sus setenta días de cautiverio, el padre de la pequeña Esperanza ha intentado llevar una vida normal y, para sorpresa de muchos, ha vuelto a tomar un trabajo en una mina subterránea.