La discusión después de todo, ¿no debería ser que país se quiere de acá en adelante? En realidad hemos pasado tanto tiempo discutiendo las causas que nunca llegamos a la parte de las consecuencias de nuestros actos. Algunos de los temas de este suplemento hablan de eso. El gobierno aceptó con beneplácito la llegada de una inversión como las de las mineras. Hubo quejas de ecologistas, de productores rurales afectados, advertencias de los riesgos sociales de esa inversión pero en ningún momento se detuvo alguien a pensar en esos reparos antes de seguir adelante. Hoy el gobierno empieza a mostrarse más reticente pero parece más por razones políticas que de proyección. Que un país apueste a la minería es un asunto que debería ser discutido con más raciocinio que entusiasmo. Quizás salga todo bien, hay muchos que lo dudan, pero sería mejor que habláramos francamente de la posibilidad de que salga mal. Como es tiempo también, de hacer algo contra la violencia del deporte. Porque queremos ser un país en paz, pero somos incapaces de hacer algo al respecto.