S. C.
Medio cajetilla todo, ¿no?", pregunta a las risas un senador blanco luego de contar que vive en Carrasco, veranea en José Ignacio y hace deportes en el Club de Golf. "Pero está bien, es así", admite.
Con un sueldo muy superior a la media del país (el sueldo promedio se ubicaba en 12.326 pesos a mediados de 2010), no debería sorprender que la mayoría de los legisladores, como parte de la clase media uruguaya que son, viva en la costa de Montevideo o el Centro. De los 75 legisladores que residen en la zona metropolitana y respondieron la consulta de Qué Pasa, el 31% vive en Pocitos o Punta Carretas y el 16% en Carrasco, Punta Gorda, Malvín o Buceo.
Hay raras excepciones. Un diputado colorado vive en el barrio Maracaná, cerca de ruta 1 y Camino Cibils; una legisladora del FA tiene su casa en Bella Italia y dice que a veces duerme con la puerta sin cerrar y otro vive frente a la usina de basura de Felipe Cardoso.
La mitad, el 51%, compró auto cero kilómetro en los últimos tres años, la mayoría de ellos en 2010, preferentemente Chevrolet y Toyota. La camioneta Toyota Hilux es la más mencionada entre blancos; entre los frenteamplistas está más repartido, aparecen varios Chevrolet Corsa, Fiat y Citroen.
Algunos legisladores del Frente Amplio tienen algo de pudor al reconocer que compraron auto nuevo. "Después de toda la vida por fin llegué al cero kilómetro", se ataja un diputado. Otro aclara que compró un Citroen Z3 (un auto de 20 mil dólares) "como herramienta de trabajo".
Pero también hay autos viejos: un Fusca y un Mercedes de 1978, y un Corolla de 1980, al servicio de una agrupación colorada. Y tener auto tiene sus riesgos: al colorado Aníbal Gloodofsky le acaban de robar el sueño de su vida. El diputado, que vive en Remanso de Neptunia, se había comprado un mini Morris de 1974, puesto a nuevo. Dejó el coche en un lugar iluminado al lado del peaje de la Interbalnearia, para no tener que pasar por los pozos de las calles del balneario, y al otro día había desaparecido. "A esta altura ya estará en Brasil", lamenta.
En tanto, el British, los Maristas y el Seminario son los institutos que más se repiten en el ranking de colegios de hijos de parlamentarios. La mayoría de los legisladores, el 56%, envió a sus hijos a enseñanza privada en todo o parte del proceso educativo y un 27% no recurrió jamás a la educación pública, que es mayoría en el Frente.
SURF Y PILATES. Los legisladores que fuman hoy son minoría, pero la verdad es que no abundan los grandes deportistas como la diputada Verónica Alonso, que es capaz de salir a correr 10 kilómetros a las siete de la mañana. "Soy recontra defensora del ejercicio", cuenta. Un senador es especialista en esgrima japonés: "Soy estudioso de las filosofías orientales. Estudié a Confucio y el Libro de los Cinco Anillos (un tratado clásico sobre estrategia militar)".
Hay un par de surfistas entre los diputados (Luis Lacalle Pou es un ejemplo) y el colorado Juan Manuel Garino juega fútbol en la Liga Universitaria. Varios parlamentarios, hombres y mujeres, hacen pilates ("después dormís como un angelito"); un senador realiza una rutina de 40 minutos diarios en su casa con un video; a otro le gusta la equitación recreativa y un diputado frenteamplista se desestresa cortando leña en sus ratos libres.
Y los legisladores también son víctimas de la inseguridad. Fue noticia en diciembre de 2008 cuando el entonces candidato presidencial Danilo Astori fue asaltado de noche en la puerta de su casa en Malvín. Le robaron mil pesos. Y en enero de 2009 entraron ladrones a la casa del senador blanco Jorge Larrañaga en la chacra El Arriero en Pueblo Andresito, Flores. Le robaron un televisor, una garrafa, ropa y varias botellas de vino
En los últimos cinco años, 58 de los 93 legisladores consultados fueron robados en la casa, el auto o la calle. "Me han asaltado en todos los gobiernos", se defendieron varios frenteamplistas.
También por ser quienes son, los parlamentarios tienen mayores servicios de seguridad que el común de los uruguayos. Algunos, como el ex presidente Luis Alberto Lacalle, cuenta con un inspector retirado que le realiza la guardia personal.
"Me falta un tanque nomás", admite un legislador cuya casa parece un fuerte y tiene varias armas de fuego, entre ellas un Winchester de 1904. Un senador usa armas japonesas como protección y un diputado del interior es karateca y hace unos años se encontró con un ladrón en su casa: lo retuvo y entregó a la Policía.
Uno de cada tres legisladores tenía arma en el período pasado y la cifra es similar en esta legislatura. Como un diputado blanco que tiene una escopeta de repetición calibre 12, una nueve milímetros y un "38 largo". O un diputado frenteamplista que tiene armas de fuego y cuchillos en su casa, despacho y auto. Y advierte: "Mi vida está por encima de cualquier otra".
Cuánto ganan por mes
El sueldo nominal de un parlamentario es de 136.338 pesos, más 84.160 pesos para gastos de secretaría. Los sueldos reciben recortes de los partidos, habitualmente de 15% a 20%. Hay casos extremos. Los legisladores del Partido Comunista cobran 17.500 y el tope en el MPP es 40.000.