"Tengo la palabra de la intendenta", avisa el presidente del Directorio de Cutcsa, Juan Salgado. Lo que Ana Olivera le prometió es que, después de Semana Santa, hará un llamado público a interesados en sumarse al sistema de locales de recarga de las tarjetas magnéticas con las que se pagan los boletos del transporte urbano y suburbano.
La idea es facilitar y masificar la recarga de la tarjeta, ya que hoy apenas existen 40 locales habilitados. Hasta ahora, menos del 2% de los pagos se hacen con tarjeta. "Así no funciona", dice Salgado. "El llamado será a todos los que quieran poner una red de venta en Montevideo, a las redes actuales e incluso otros sistemas, como puede ser la recarga con teléfono celular".
El empresario del transporte confía en que la intendenta cumpla su palabra. "Cualquier persona debe tener a 200 metros de su domicilio o de su trabajo un lugar para recargar la tarjeta. Luego vendrá el siguiente paso: realizar ofertas a los que viajan", dice.
Cutcsa pretende que, una vez que la red sea lo suficientemente amplia, se incentive la recarga electrónica con ofertas tentadoras. Es decir, que sea más conveniente comprar 50 boletos de una sola vez y no de a uno. "En todos lados del mundo hay una diferencia económica entre recargar la tarjeta y pagar a bordo del ómnibus", dice Salgado.
A fines del período pasado la Intendencia Municipal de Montevideo anunció que el sistema empezaría con unos 100 locales. De hecho, Antel y el Correo mostraron interés en participar con su propia red. Pero, al final, el sistema arrancó con 40 sitios de recarga en la capital.