El Grupo Centro pretende que las galerías sean el nuevo espacio físico para los comerciantes que recién comienzan. La propuesta llega en consonancia con el plan de la Intendencia de Montevideo para llevar a las pequeñas y medianas empresas a galerías abandonadas.
"La idea es que funcionen para los emprendimientos sin que se los coman en gastos", explicó Andrew Rial, vicepresidente del Grupo Centro. Los comerciantes entienden que, con la rigidez de los contratos que las galerías exigen a sus arrendatarios, no pueden desarrollarse tiendas de ropa o zapaterías que renueven la oferta comercial del barrio.
"A la galería hay que hacerla atractiva para que vuelva a funcionar. Los contratos piden hoy cinco años, BPS, etcétera. En la feria, por ejemplo, se hace a través de un monotributo, es un sistema más liberal", agregó Rial.
El principal efecto que esto tendría, según el grupo, sería el de darle un cierto orden a la avenida 18 de Julio, ya que buena parte de los comerciantes callejeros podrían trasladarse a locales que ya cuentan con seguridad.
El centro de Montevideo está en medio de una serie de cambios que pretenden mejorarle su aspecto deprimido. La apertura de un local de Burger King en La Pasiva de 18 y Ejido, la partida de la actual iglesia del cine Trocadero y su presunta conversión en un centro cultural, el reciclaje en hotel de lujo del antiguo Jockey Club y del Cervantes son parte de una transformación que se hacía urgente desde hace décadas.