El año pasado, los pescadores empezaron a encontrar delfines muertos, cientos, arrojados a la costa norte de Perú. Ahora, también han empezado a morir aves marinas. El gobierno todavía no ha podido establecer con exactitud una causa concluyente.
Se insiste en que las muertes masivas no están relacionadas. Los delfines están sucumbiendo a un virus, sugieren, y las aves marinas mueren de inanición porque hay escasez de anchovetas.
Sin embargo, tres meses después de que los funcionarios empezaron a hacer pruebas en los delfines, el gobierno no ha dado a conocer resultados definitivos. Hay creciente suspicacia en la población y los científicos. Algunos argumentan que la exploración petrolera en mar abierto podría estar perturbando la vida silvestre. Otros temen que las biotoxinas o los pesticidas pudieran estar ascendiendo por la cadena alimenticia.
Han muerto por lo menos 877 delfines y más de 1.500 aves de distintas especies desde que el gobierno empezó a registrar las muertes en febrero. Se encontró a los delfines, muchos de los cuales parecían haber entrado en estado de descomposición en las regiones de Piura y Lambayeque, no lejos de la frontera con Ecuador.
Se han encontrado aves marinas desde Lambayeque hasta Lima, y parece que la mayoría murió en tierra. "Nunca en mis 40 años de pescador había visto algo como esto", dice Francisco Ñiquén Rentería, el presidente de la Asociación de Pescadores Artesanales de Puerto Etén, en la región de Lambayeque. "En el pasado veías algunas veces y al azar un delfín o un pelícano muertos. Pero esto, lo que está pasando ahora, realmente es alarmante". "Es raro", reconoce Gabriel Quijandria, viceministro del ambiente, "pero no están relacionadas". Expertos de Estados Unidos atribuyen a un virus extraño las muertes de los delfines, pero el misterio aún no ha sido develado.