El vaciado ilegal de la cantina de los barcos, maniobra que se emplea habitualmente para burlar el coste de liberar las sustancias en depósitos una vez la embarcación fondea en el puerto, supone la principal fuente de contaminación marítima. Incluso por encima de los vertidos causados por accidentes. Así lo advierten las autoridades tras constatar que los accidentes lanzan al mar unos 0,6 millones de toneladas de hidrocarburos anualmente por los 2,5 millones que vierten estos vaciados, según ha detallado la agencia Efe.
Estas prácticas generan graves repercusiones en los ecosistemas marinos y en la actividad turística. Las distintas administraciones emplean cada vez más medios de aéreos de reconocimiento, además de una vigilancia en imágenes obtenidas por satélite e inspecciones en los puertos. En algunos casos, se puede llegar a detener el buque para que no navegue si se comprueba que es el responsable de algún vertido.
Todos los océanos padecen este tipo de vertidos pero la contaminación afecta más algunas zonas que otras. Los vertidos operacionales realizados al margen de la normativa que regula la contaminación marina afecta especialmente a mares relativamente cerrados como el Mediterráneo. este representa solo el 1% de la superficie oceánica global pero soporta el 30% del tráfico mundial de petróleo. (EL PAIS, ESPAÑA)