Invasión de motos

El año pasado se empadronaron 20 mil motos en Montevideo. Eso pone al sistema de tránsito en jaque y causa daños físicos, morales y económicos.

 20110218 600x412

F.M.

Montevideo empieza a quedarle pequeña a las motos. Como un enjambre de avispas -ágiles y sonoros- estos vehículos ocupan cada vez más lugar en las calles de la ciudad.

Pero la proliferación de motos no se circunscribe a la capital. En algunas ciudades del interior, según el presidente de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev) Gerardo Barrios, el incremento del parque automotor fue hasta de 300% de 2009 a 2010. Buena parte de ese crecimiento les corresponde a las motocicletas.

El año pasado, en tanto, se empadronaron casi 20.000 birrodados en Montevideo, que capta el 20% de las ventas totales en el país.

Las estimaciones oficiales y empresariales dan que los vehículos de dos ruedas que circulan por Montevideo rondan los 110.000. O sea, uno de cada 10 montevideanos tiene o conduce una moto. "¿Y qué querés?", comenta el consultor privado Jorge Martínez de Boni, de la empresa Autodata: "Con lo caro que está el boleto, es previsible que la gente busque otras opciones para abaratar los costos de trasladarse por trabajo u ocio".

Es una explicación. Otra, que el buen momento económico general permite liberarse de la condición de peatón o usuario del transporte público. "Por un precio accesible se obtiene un vehículo de transporte de muy buena calidad", afirma el gerente de Deceleste Javier Wisznewer, la empresa que se autodefine como líder en ventas de motos. Ese crecimiento tiene como daño colateral el aumento de accidentes en las calles.

Aunque los mayores titulares en enero y febrero fueron acaparados por los accidentes que ocurren en el frenesí de la temporada turística, las motos tienen cada vez más protagonismo en los casos de muertes y lesiones del tránsito.

La reacción de autoridades ha sido, hasta el momento, la aprobación de la ley 18.191 (Ley de Tránsito y Seguridad Vial, de octubre 2007) y bajar el grado de alcohol en la sangre de 0,3 gramos por litro de sangre. Y hay planes para seguir hasta la prohibición absoluta de tomar alcohol si se va a conducir un vehículo.

Las motos, a pesar de su notable incremento, siguen en apariencia siendo consideradas como parte de un todo. Eso a pesar de que los motociclistas tienen más de un factor en contra si se los compara con otros conductores. Son menos visibles y están más expuestos y desprotegidos, a pesar de que pueden viajar a la misma velocidad que un auto u ómnibus.

Tanto en el Instituto Nacional de Estadística (INE) como en la Unidad Nacional de Información de Salud del Ministerio de Salud Pública dicen que los datos disponibles refieren a la cantidad de muertos en total y para todo el país y no se discrimina por vehículo.

De acuerdo a datos disponibles en el anuario Uruguay en Cifras del INE, la cantidad de muertos en 2009 fue 503, la mayor desde 1998 (año en el cual murieron 498 personas). La Unasev, en tanto, publicó en su más reciente informe Sinestrialidad vial en Uruguay 2009 que los fallecidos ese año fueron 535, y hubo 27.151 lesionados.

Sin embargo, la Policía Caminera -que manejaba hasta el 24 de enero la cifra de 219 personas muertas- declaró al diario Últimas Noticias que 81 de los 219 accidentes fueron protagonizados por motociclistas, un 40% del total.

Arturo Borges, del Instituto de Seguridad y Educación Vial, calcula que la incidencia de las motos en la cantidad de accidentes es aún mayor. De acuerdo a Borges, "la percepción en cuanto a nuestra participación en investigación de causalidades nos da que de cada 10 siniestros, en ocho participa un birrodado".

Para él, todo el sistema de tránsito está "en jaque". Consecuentemente, el tránsito desafía la capacidad del sistema de salud en su conjunto.

Según el informe anual de la Unasev, el promedio de muertes en el tránsito fue para 2009 1,47. Borges, que hace relevamientos propios, declara que el promedio de víctimas fatales de tránsito es mayor a dos personas por día. "Pensemos por un momento que este problema se desarrollara en otro ámbito. Por ejemplo, el de la construcción: no levantaríamos una pared sin inspección. Si fuese en el de la pesca, imagine que dos pescadores no vuelven de altamar cada día: no sale una embarcación. Pero como es en el tránsito entonces ya parece normal. Estamos locos".

Locos o cuerdos, la responsabilidad de las motos en los accidentes es contundente. "A partir de 2005 es que el motociclista tiene mayor prevalencia en los accidentes", explica Barrios.

Hasta ese año, la principal causa de ingresos de trabajadores al CTI eran de los rubros Construcción y Trabajadores Rurales. "A partir de ese año es el Transporte, con predominancia de las motos, que pasan al primer lugar". Aunque Barrios se alegra que las medidas de prevención en la construcción hayan mejorado y den resultados, lamenta que las motos hayan adquirido ese lugar en el ránking.

De acuerdo al jerarca, se están realizando esfuerzos para una mejor coordinación entre intendencias, gobierno y operadores privados para lograr resultados y hacer cumplir la ley 18.191. Además, promete que este año se adquirirá un helicóptero para el traslado de los heridos graves, una de las siete medidas aprobadas por la Unión Europa y que Uruguay quiere seguir.

Barrios no da fechas ni costos, pero se muestra confiado en que se podrá cumplir con el objetivo de tener al menos un helicóptero.

Un mayor poder adquisitivo no se traduce indefectiblemente en una mejor calidad de vida. Poder comprarse una moto está hoy al alcance de muchos más, aunque eso implique un riesgo de vida. "Con 8.000 pesos, que se pueden pagar en cuotas, ya está", dice Martínez de Boni. "Claro que hay que tener en cuenta que a eso hay que sumarle el casco, que obligatoriamente tiene que incluirse en el costo de la compra. Pero es mucho más fácil".

Borges opina lo mismo: "Sin mayores requisitos que una tarjeta o el dinero al contado, ya se tiene una moto. La compra debería estar sujeta a la entrega de la licencia de conducir, el empadronamiento respectivo y el Seguro Obligatorio de Automotores (SOA). Se debe involucrar a los importadores, que nos consta están preocupados también".

El experto en seguridad vial mexicano Roy Rojas estuvo en Uruguay el viernes 4, cuando dictó una conferencia de seguridad y prevención en el tránsito. Rojas estimó que Uruguay tiene un problema "severo" de siniestralidad y aseguró que cada persona que resulta gravemente lesionada a consecuencia de un accidente de tránsito le cuesta a su país unos 140.000 dólares. No es un problema únicamente de Salud Pública. También es un desafío económico, de acuerdo a Rojas, quien enfatizó que el uso del casco debe ser rigurosamente fiscalizado a nivel nacional.

El director de ISEV concuerda con esa visión. "Necesitamos que las autoridades -que están omisas en el tema- sincronicen esfuerzos de una buena vez. Creemos, dicho con todo respeto, que falta un poco de voluntad política".

Sin fiscalizacion no habrá resultados positivos, asevera, y se queja de la disparidad en la aplicación de la ley. "¿Qué señal estamos dando cuando en un sistema tan complejo y difícil como es el tránsito, unos hacen cumplir la ley y otros no? ¿Valen más los jóvenes que en Montevideo usan casco que los que habitan en Mercedes por ejemplo?".

Además, quien se salva padece las consecuencias de secuelas físicas y psíquicas que son, en sus palabras, "brutales".

Estamos en una guerra, sostiene Barrios. Ganarla o seguir perdiéndola dependerá de la voluntad política de fiscalizar, de la sabiduría y prudencia que puedan adquirir los conductores y de las exigencias que esta sociedad establezca cada vez que alguien quiera montar una moto para buscar su destino. O llegar al trabajo.

Costo. Cada accidente grave le cuesta más de 100.000 dólares al país, dice experto internacional.

Siete medidas

De acuerdo a la Unasev, estas medidas mejoran sustancialmente la seguridad en todo el tránsito, adoptadas de la Unión Europea:

1) Usar cinturón o casco.

2) Contar con sillas para pasajeros infantiles.

3) Cero alcohol en la sangre.

4) Respetar la velocidad permitida.

5) Campañas de difusión masivas.

6) Luces encendidas.

7) Transporte de heridos graves en helicóptero.

Fundación Alejandra Forlán

Los impactos de un accidente

Fundada en marzo de 2009, la fundación de la hermana del afamado futbolista trabaja para crear conciencia sobre los riesgos que entraña salir a la calle conduciendo un vehículo, sea con cuatro o dos ruedas. Uno de los programas de la fundación apoya psicológica, social y jurídicamente a las víctimas de accidentes de tránsito. De acuerdo a la portavoz María José Giró, se han asistido a algo más de 70 personas, "y se ha incrementado notoriamente la cantidad de víctimas motociclistas".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar