Orden sí, relajo no. La semana pasada el servicio secreto de Estados Unidos hizo más estrictas las normas de protocolo para sus integrantes que viajen a otros países.
Hace dos semanas, la agencia comenzó la investigación de una denuncia de que 12 de sus agentes y oficiales habrían pasado una noche con prostitutas en Colombia, días antes que llegara el presidente Barack Obama a la cumbre presidencial que se realizó en Bogotá. Ya despidieron a nueve funcionarios y sancionaron a tres.
Por culpa de ellos, entonces, el personal estadounidense no está autorizado a llevar extranjeros a sus habitaciones (sólo personal del hotel o a sus contrapartes locales); deben beber alcohol con moderación y nunca a menos de 10 horas de reportarse (antes eran seis horas antes) y evitar la concurrencia a establecimientos de mala reputación.
Para que se comporten se les entregará una lista que incluya las zonas y los establecimientos prohibidos, que básicamente son burdeles o lugares de nudistas. (THE NEW YORK TIMES)