El cáncer y la calidad de vida mental

Estudian el estrés de las mujeres con cáncer de mama

La educación, el tiempo de hospitalización y el tipo de tratamiento son importantes para determinar la calidad de vida de las pacientes con cáncer de mama. Al menos esto determinó un estudio que durante tres años analizó los niveles de estrés de mujeres uruguayas con cáncer de mama post-cirugía. El estudio involucró a 19 estudiantes de la Universidad Católica del Uruguay y fue dirigido por Micaela Reich, directora del postgrado en Psicología de la Salud que la Ucudal prepara para 2012.

"Identificamos variables sociodemográficas, clínicas o psicológicas que pudieran estar asociadas a una mejor calidad de vida para identificar factores de riesgo o de protección", dice Reich.

Con apoyo de la Universidad Autónoma de Madrid y del banco Santander, el estudio se realizó durante tres años. Entrevistó a 116 mujeres uruguayas con la patología, así como a 203 mujeres adultas sanas y se presentará en el Congreso Nacional de Oncología.

Las mujeres con mejor nivel educativo gozaban de una mejor calidad de vida mental. Algo que también se identificó en quienes tenían menos tiempo de hospitalización. "Cuanto más tiempo y más veces fue ingresada la mujer en el año anterior a la entrevista la calidad de vida mental era significativamente peor", dice la académica.

A su vez, a medida que el tiempo pasaba desde el diagnóstico inicial, la calidad de vida mental tendía a aumentar. Aunque el tratamiento psicológico, fue un factor común. Un 59,5% consultó a un profesional, y un 71% lo hizo por temas vinculados al cáncer.

Con respecto a los tratamientos, se concluyó que la masectomía con reconstrucción mamaria producía menores niveles de estrés y depresión. Quienes no tuvieron una reconstrucción posterior, estaban en peores condiciones. Y aún peor, se encontraban quienes habían tenido cirugías no invasivas (es decir, cuando se conservaba el seno). "Ahí surgen un montón de preguntas, para seguir investigando. Puede existir la fantasía de como no me quitaron el seno por completo, puede volver el tumor", dice la investigadora.

Y todas estas condiciones determinan qué tipo de estrategias las pacientes afrontan ante el diagnóstico de cáncer de mama. Las mujeres más recientemente diagnosticadas y que poseían una mejor calidad de vida, buscaban información y tomaban parte de su tratamiento. "Esto es importante: el empoderamiento. Saber lo que me pasa, con lo que puedo contar, lo que puedo esperar y ser un agente activo en el tratamiento", dice Reich.

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