Fabián Muro
Eduardo sale todos los días a pasear el perro por Urquiza, una de las calles que rodean el Parque Central. Es hincha de Peñarol, de los que van siempre a la cancha. Es un vecino de perfil bajo, que saluda con un gesto de cabeza y no levanta la voz. Cuando juega Nacional prefiere no ser visto. "Somos pocos y nos conocemos", razona. Capaz que algún hincha tricolor lo reconoce. Y aunque no parezca fácil de asustar -es grandote y también lo es su perro- prefiere prevenir.
Leyes, comisiones y protocolos. Ideas, alegatos y opiniones. Sobran las propuestas para que los vecinos de ese barrio -o el hincha de Nacional que se cruza con la bandita de peñarolenses -puedan estar más tranquilos cuando hay partido. El Poder Ejecutivo, la Asociación Uruguaya de Fútbol, los medios, los taxistas, todos parecerían tener la solución.
Pero la violencia siempre asoma su porfiada cabeza. Y mientras todos discuten y se atribuyen responsabilidades, cada tanto vuelven los titulares sobre peleas, heridas y muertes en el deporte.
MEDIDAS. Desde hace cinco años Uruguay tiene una ley -la 17.951- para la "prevención, control y erradicación de la violencia en el deporte". Como si la realidad se hubiese propuesto burlarse de las buenas intenciones, a dos meses de aprobarse fue asesinado Héctor Da Cunha luego de un Cerro-Peñarol. En los últimos tres años, esta ley se aplicó para procesar a 10 hombres (casi todos solteros y sin antecedentes), por provocar o participar en desorden o contrariase las disposiciones de las autoridades.
Una medida prevista en la ley es obligar a los hinchas ya procesados a presentarse en una comisaría y permanecer ahí durante el partido. Entre los dirigentes de clubes y de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) consultados, nadie recuerda que eso se haya aplicado.
Pero tras las peleas en la cancha de Jardines del Hipódromo entre el público de Nacional y el de Danubio en noviembre de 2008, se procesó a cuatro personas con prisión por dicha ley. Lo hizo el juez Julio Olivera Negrín, el mismo que actuó en el caso de Da Cunha, y además aplicó la medida cautelar prevista: "Esa sentencia se cumplió", dice Olivera. "Los cuatros se presentaron en la comisaría".
Otra acción en la que hay consenso es la que se aplica en muchos boliches y establecimientos comerciales: "La casa se reserva el derecho de admisión". El propio director general de Deportes del Ministerio de Turismo y Deporte, Antonio Carámbula, admite que no ha sido la costumbre rechazar el ingreso, pero avisa que será más frecuente en el futuro.
Determinar quién entra y quién no puede ser complicado. Dirigentes como el ex presidente de Danubio, Arturo del Campo, por ejemplo, pidieron la asistencia de la Justicia y la Policía para poder rechazar a los supuestamente violentos.
"Habría que cambiar la actual ley para los revoltosos", dijo a Qué Pasa el presidente de la AUF Sebastián Bauzá. Detener a un grupo de personas tras disturbios o hechos de violencia y retener solo a quienes poseen antecedentes penales es ineficaz, piensa. Habría que registrarlos, continúa, para así poder impedir su ingreso a partidos en el futuro.
Pero Olivera Negrín aclara que es potestad de los clubes establecer las reglas de admisión. Compara la situación con la de un cumpleaños de 15. "Si el padre de la cumpleañera decide que no se puede entrar con championes, bueno, habrá que calzarse de otra manera", dice el juez.
La Justicia solo puede actuar, añade, en base a procesos en los cuales hay pruebas y fallos. "Si como juez dictamino que cuatro personas no pueden ir a un partido de fútbol y tienen que presentarse en la comisaría de su domicilio dos horas antes y retirarse dos horas después de finalizado el partido, ahí sí hay un antecedente sobre el que se puede actuar a posteriori".
Contar con un registro de revoltosos confeccionado en base al lugar común "todos saben quiénes son" es inaceptable, de acuerdo al portavoz del Poder Judicial, Raúl Oxandabarat. "Eso lo dicen y lo repiten policías y medios de comunicación. Pero un Estado de Derecho no funciona así, como tampoco lo hace el derecho penal. Se investiga y juzga a individuos -y no a un grupo- en base a pruebas y testimonios".
Esos temas, y muchos otros, se discuten en la Comisión Honoraria que se creó a partir de la 17.951. La comisión está integrada por dos representantes del Ministerio del Interior, dos del Ministerio de Turismo y Deporte, dos del Congreso Nacional de Intendentes y tres personalidades del deporte seleccionadas por el Poder Ejecutivo.
El sábado 2, Danubio y Defensor se enfrentaban en el Franzini. Un rato antes del partido, la Policía detuvo un camión lleno de hinchas de Danubio e incautó un revólver, una cachiporra, una piña americana y seis bombas caseras hechas con latas de refresco llenas de pólvora.
Fue desde la comisión honoraria que partió la calificación de "riesgoso" para el partido entre esos equipos. Y en base a eso fue que la Policía actuó preventivamente, explica Carámbula desde el Ministerio de Turismo y Deporte.
La comisión se reúne todos los miércoles para coordinar acciones y diseñar campañas de educación pública. Con un presupuesto anual de 300.000 dólares, se evalúa antes del partido el grado de riesgo. "Pero la comisión puede solo llegar hasta ahí, hasta la evaluación previa. Lo operativo es responsabilidad de la Policía", sostiene Miguel Cejas, vicepresidente de AUF y de Cerro, en cuyo estadio se registraron los últimos incidentes de gravedad.
Desde esa comisión es que se habilitan los estadios en los cuales se pueden jugar partidos de "riesgo" o "alto riesgo". Solo el Centenario puede ser la sede de un partido de "alto riesgo". Uno de los requisitos para poder ser habilitados para dichos partidos es contar con un sistema de seguridad con cámaras de video, que captan y graban a quienes concurren a los espectáculos. Además del Centenario, Jardines del Hipódromo y el Franzini cuentan con sistema de vigilancia de video. El Tróccoli no tiene cámaras pero las alquila a 600 dólares por partido.
Aunque tanto la Policía como la Justicia dispusieron de imágenes que registraron los momentos de violencia en el Tróccoli el 13 de marzo, no se logró nada. "Los clubes que no pueden comprar el sistema arriendan las cámaras a una empresa sugerida por Jefatura. Eso hicimos. Ahora la Policía nos ha manifestado que esas imágenes no sirven" dice Cejas y recuerda que esas mismas cámaras se usaron en otros partidos. "Ahí sirvieron. Ahora no. Sinceramente, no entendemos", concluye.
"Las cámaras son inútiles si se dedican a buscar delitos: son útiles para el monitoreo de la seguridad de masas (por ejemplo, una avalancha, un incendio, un derrumbe, un infarto)", dice desde Buenos Aires el experto en violencia en el deporte, Pablo Alabarcés, para quien las leyes generalmente tampoco sirven dado que "tipifican lo que ya está ultratipificado".
El problema, o su solución, no pasan por la disponibilidad de cámaras, de acuerdo a un jerarca policial que pidió no ser nombrado. "El problema es que cada cuatro o cinco años cometemos la idiotez de permitir que Cerro haga un partido de alto riesgo en su cancha", afirma. "Ese estadio es inviable para recibir a un cuadro grande. Se cede ante las presiones de los clubes y pasa esto. Ahora tenemos un argumento que nos va a durar unos cuatro, cinco años. Pero va a ocurrir de vuelta".
Alcoholemia
Tal como la aplicación del derecho de admisión, los tests de alcoholemia son la excepción y no la regla. En la ley contra la violencia en el deporte está prevista la incautación del alcohol que lleve el hincha, y se prohibe la venta de alcohol en los estadios.
10
personas fueron procesadas en los últimos 3 años por la ley, 17.951, contra la violencia en el deporte.
11 DE MARZO 2006
Peñarol-Cerro.
Estadio Centenario
v Cámaras: sí.
v Procedimientos: no
v Saldo: El hincha de Cerro Héctor Da Cunha es asesinado por hinchas de Peñarol. Los asesinos eran "becarios" (así se les decía a los que obtenían entradas gratis para partidos)
9 de mayo 2009
Nacional-25 de Agosto
Estadio de Aguada
v Cámaras: no
v Procedimientos: no.
v Saldo: Dos menores de edad -Rodrigo Barrios y Rodrigo Núñez- son asesinados luego de un partido de básquetbol, aunque los homicidas estaban vinculados al fútbol.
7 de noviembre 2010
Villa Teresa-Oriental
Parque Oriental
v Cámaras: no
v Procedimientos: no.
v Saldo: Héctor Marcelo López muere de un disparo. El homicida, apodado "El rubio", tenía prohibido el ingreso a todos los partidos que se jugaran en el Parque Oriental.
13 de marzo 2011
Cerro- Peñarol
Estadio Luis Tróccoli
v Cámaras: sí
v Procedimientos: sí.
v Saldo: Disturbios, destrozos y un herido de bala. 16 detenidos pero ningún procesado. Las imágenes registradas no sirven para identificar a ningún responsable.