Apuestas de juzgado

Juan Carlos Bengoa, hoy en libertad, espera un careo con sus ex jefes Mariano Arana y María Julia Muñoz. Él y otros de los cinco procesados confían en quedar libres del delito de fraude.

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Eloísa Capurro

A finales de abril o principios de mayo el ex intendente y ex ministro Mariano Arana comparecerá ante la Justicia junto a la ex ministra y ex secretaria general capitalina María Julia Muñoz. Será la primera vez que se enfrenten con el ex director de Casinos municipales y ex director nacional de Casinos, Juan Carlos Bengoa, en libertad.

En esa instancia podría ahondarse en el grado de conocimiento de ambas autoridades sobre la operativa que significó la pérdida de 16 millones de dólares en los casinos municipales. Pero lejos se estará de resolver el mayor -quizás por haber sido el único que implicó el encarcelamiento de cinco personas- caso de corrupción dentro de la izquierda.

Fuentes judiciales estimaron que la sentencia podrá verse recién en 2011. Otras fuentes del ámbito fueron más lapidarias: "este es un caso que se resolverá en el Tribunal de Apelaciones o en la Suprema Corte de Justicia", dijeron. Eso llevará muchos años más.

Lo cierto es que hoy están en libertad los cinco procesados por una serie de irregularidades en los contratos por arrendamientos de slots para las salas capitalinas durante la segunda administración de Arana (2000-2005).

Según sus abogados, Bengoa descansa junto a su familia en Punta del Este y se desempeña como contador para una empresa argentina. En su barrio, el Prado, hace tiempo que los vecinos no lo ven. Aunque igual aclaran que nunca fue muy sociable y que había que decirle "buenos días" bien fuerte para que respondiera. De lo que todos se acuerdan es del día en que lo fueron a buscar para encarcelarlo.

Hoy la esperanza de Bengoa es poder retirar algunos de los delitos por los que fue procesado. Otros de los involucrados con la maniobra, como el caso del ex asesor de la comuna Orestes González, esperan no volver a prisión. En ambos la confianza recae en que la fiscalía no consiga la plena prueba para el delito de fraude.

El abogado defensor de González, Jorge Barrera, cree que como el papel de González era simplemente de asesor, el delito de fraude ya se caería del expediente sin la necesidad de esperar a lo que pueda aportar el careo. "Jamás un asesor de un director puede ser responsable por fraude", explica el abogado y recalca que lo que sucedió fue decisión de gobierno.

Además, Barrera señaló que su segunda aspiración es que González sea exculpado también del delito de abuso inominado de funciones, un delito comprendido en el artículo 142 del Código Penal. Fuentes judiciales independientes del caso señalaron que este artículo es de carácter residual y que no está tipificado. Es decir que no señala qué conductas son las que son consideradas delito. Y el gran problema (o virtud) en materia penal es que una conducta puede ser inmoral, pero si no está tipificada no constituye delito.

También en la situación de Bengoa se aspira a eliminar el delito de fraude. Al menos esto señalaron fuentes judiciales cercanas al expediente que explicaron que la Justicia ya cuenta con elementos de sobra para indagar la participación de Muñoz y Arana en las maniobras.

Pero por ahora lo único que las defensas pueden hacer es estimar estrategias porque, aunque el expediente se abrió en 2007, todavía no hay acusación fiscal. Es que para el procesamiento de los delitos de fraude, concusión y conjución de interés personal y privado (en el caso de Bengoa) se requería solamente semiplena prueba. Para la acusación se necesita plena prueba y en eso descansan las esperanzas de las defensorías.

"Muchos magistrados -aunque no en este caso específico- olvidaron un principio básico del derecho penal que es que son las autoridades que investigan quienes deben probar la culpabilidad del involucrado y no al revés", recalcó por su parte Alejandro Balbi, quien junto al abogado Víctor de la Valle representan actualmente a Bengoa.

De todas formas no es sólo el careo con las autoridades municipales lo que resta en el caso Bengoa. Todavía no se ha entrevistado a la mitad de los testigos y hay varios careos sin realizar. Esto se hará de forma gradual a pedido de la fiscalía: primero las declaraciones individuales y luego los careos.

En este camino pueden aparecer nuevos elementos. Fuentes judiciales declararon que la posibilidad de solicitar la apertura de las cuentas de Muñoz y de Arana no se descarta todavía. También informaron que falta indagar en algunas contradicciones entre empresarios involucrados en las maniobras y no sólo entre las autoridades municipales.

Todo esto sin contar con el anuncio que la defensa de Bengoa realizó cuando éste salió de la cárcel, sobre que el ex jerarca hablaría "largo y tendido" y que había "mucha tela por cortar". Qué quiere decir esto, las fuentes no se animan a precisar.

Hasta ahora tanto Muñoz como Arana han dicho que desconocían el manejo interno de la Dirección Casinos de la comuna, recalcando la confianza que había sido depositada en Bengoa. Sin embargo en los careos anteriores que Bengoa sostuvo con Arana y luego con Muñoz, surgieron algunas contradicciones.

El ex intendente señaló que conocía el déficit de la dirección de Casinos, mientras que Muñoz lo negó. A su vez la ex secretaria general dijo que las resoluciones de la división estaban en manos de Bengoa, mientras que Arana afirmó que las autoridades municipales conocían la estrategia de la división.

Las pruebas que los involucren a ambos, si es que las hay, están en manos de Bengoa quien hoy se encuentra en un período de acercamiento con sus familiares antes de emprender la preparación del careo ante sus ex jefes.

La maniobra. Para Bengoa el escándalo se desató una vez que asumió el cargo como director nacional de Casinos, en 2005 y con la confianza del ex ministro de Economía, Danilo Astori. Si bien del déficit de los casinos municipales se hablaba hacía mucho, fue entonces cuando la comuna decidió comenzar una auditoría sobre la gestión en dicha división. Los datos, aportados inicialmente por una investigación periodística del semanario Brecha, fueron directamente a la Justicia.

Entre las empresas que figuraban como arrendatarias de las máquinas tragamonedas figuraban familiares directos y amigos de los asesores de Bengoa, Orestes González y José Luis Antúnez de Oliveira. En una de ellas incluso figuraba el cuñado de Bengoa que tenía, además, el monopolio del mantenimiento y reparación de los slots.

Además las empresas que tenían estos contratos con la intendencia, decidieron organizar una "colecta" para remodelar la sala de juegos del Parque Hotel que llegó a reunir medio millón de dólares. Lo extraño es que luego, al presentarse en licitaciones, hicieran referencia a que habían sido parte de dicha colecta.

Este complejo entramado, que todavía la Justicia intenta dilucidar, llevó al ex ministro Danilo Astori a aceptar la renuncia de Bengoa en diciembre de 2007. Incluso en ese momento Astori, hoy vicepresidente, aseguraba confiar en la honestidad e inocencia de su compañero de sector. La Justicia determinará si tenía razón en poner las manos en el fuego.

El fraude

El artículo 160 del Código Penal señala que se comete fraude cuando el funcionario público procede "con engaño en los actos o contratos en que deba intervenir". En demostrar que esto no fue así descansan las defensas del caso.

27

meses de prisión preventiva pasó Bengoa antes de recuperar la libertad. El juicio sigue.

16

millones de dólares de pérdidas arrojaron los casinos municipales durante 2000-2005.

5

fueron los procesados por el "affaire casinos". Se los acusa de fraude, entre otros delitos.

11

empresas, por lo menos, estuvieron involucradas en las maniobras investigadas por la Justicia.

Más demandas

El caso Bengoa no es el único expediente que la Justicia analiza en relación a los Casinos Municipales. En octubre del año pasado la Federación Nacional de Trabajadores del Juego (Fenaju) presentó una denuncia penal ante los juzgados Anticorrupción contra el director de Casinos del Estado durante la administración Vázquez, Fernando Nopitsch. La demanda pretende investigar la privatización del Hotel Casino Nogaró en el entendido de los funcionarios de que el juego debe estar en manos estatales.

Claroscuros

Las defensas de Bengoa y González defienden la actuación de la jueza Fanny Canessa y del fiscal Diego Pérez en el caso. Pero el expediente por las maniobras de la división Casinos de la comuna tuvo varios problemas. En noviembre de 2007 robaron documentos y dinero de la casa que Bengoa posee en el barrio Prado. Luego en setiembre de 2008 varias piezas del expediente se perdieron. La Suprema Corte de Justicia inició una investigación administrativa que no llegó a ninguna conclusión.

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