Aprender para el boom

Los fondos de la construcción aportan docentes para enseñar a los obreros.

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Fabián Muro

Sigue el boom de la construcción. La demanda de mano de obra constatada en los dos últimos meses de 2009 -como informó El País, se necesitarían 10.000 nuevos trabajadores para este año- y el probable ingreso de un masivo contingente de trabajadoras -aproximadamente 4.000- plantea el desafío de quién y cómo capacitará a tanta gente.

Buena parte de ese desafío lo asumirá el Fondo de Capacitación (Focap), uno de los cuatro fondos del sector de la construcción. Estos fondos, que existen desde hace más de 15 años, se han convertido en una fuente de beneficios para los trabajadores, que obtienen de ellos desde útiles de escuela y liceo hasta, con suerte, trabajo.

Con aproximadamente 60.000 trabajadores en actividad de acuerdo al Banco de Previsión Social y un futuro que el portavoz del Sindicato Único de la Construcción y Anexos (Sunca), Iván Hafliger, pronostica como "sin techo" (es decir, sin límites a la vista) hay escasez de personal en condiciones de capacitar a los que ingresan y a los que ya están en actividad.

Hasta ahora, la Universidad Técnica de Uruguay (UTU) proporcionaba los docentes para capacitar a obreros en diferentes oficios, pero ante la avalancha de trabajadores no hay docentes ni infraestructura para satisfacer la demanda.

Con la aprobación de la ley 18.721 el 29 de diciembre, ahora se podrá hacer una excepción a la regla de no poder percibir un sueldo y una jubilación al mismo tiempo. Un número aún no determinado de trabajadores jubilados del sector recibirán instrucción para poder transmitir sus experiencias y conocimientos.

De acuerdo a lo calculado por el sindicato y el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop), de 1.500 a 3.000 personas serán capacitadas por año y durante cinco años a través de Focap y el propio instituto.

"Es un primer paso y en esta instancia está planificado para que dure lo que dure la actual administración de gobierno", explica Hafliger. Pero seguramente haya necesidad de continuar con la capacitación de todos los trabajadores del sector.

Como se trata de una ley de tan reciente aprobación, todo está por determinar: cantidad de personal que sería incorporado, los niveles de remuneración para quien se reengancha al mundo laboral luego de jubilarse y otros aspectos prácticos del proyecto. Aún así, hay 200 jubilados de la construcción que ya se anotaron como interesados en el Fondo de Capacitación.

Aunque se trate de un programa que recién empieza, el Focap tiene experiencia acumulada. El año pasado cerca de 1.500 trabajadores pasaron por los cursos del Focap en cinco departamentos. Este año habrá nuevos cursos, donde se incorporarán nuevos oficios y también se certificarán conocimientos ya adquiridos. "A principios de marzo arrancan dos nuevos cursos. Estos sin perjuicio de lo que está planificado por la ley 18.721", agrega Hafliger.

Los obstáculos pasan por el entramado burocrático institucional. Hay que negociar con autoridades y funcionarios de la enseñanza. Para contrarrestar los recelos docentes, el vicepresidente del Sunca, Edison Álvarez de Ron, enfatiza que los trabajadores jubilados que estarán al servicio de los que ingresan al sector no sustituirán al personal docente: "Serán un complemento".

El Focap es parte de un entramado de prebendas para los trabajadores del sector, un mosaico que completan el Fondo Social, el Fondo Social de Vivienda y el Fondo de Cesantía y Retiro.

Financiados por aportes de trabajadores y la patronal, los fondos han crecido en presupuesto e importancia para el día a día de los obreros. Las largas colas que hubo en el local del Fondo Social cuando éste repartió 20.000 mochilas con material para escuela y liceo -3.000 más que el año pasado- dan una pauta de la trascendencia de estos mecanismos para el sector.

Álvarez de Ron, por su parte, no quiere proporcionar cifras acerca del presupuesto de estos fondos. Otras fuentes de Inefop y la Cámara de la Construcción fueron consultadas pero tampoco dieron cifras sobre la cantidad de dinero que mueven los fondos.

Además, hay toda una red de contención y asistencia que incluye atención dental, apoyo psicológico, esparcimiento y actividades deportivas. "Los medios nunca levantan las cosas bien que hacemos", se queja Hafliger sobre el bajo perfil de los fondos.

Avance. Financiados por trabajadores y la patronal, los fondos crecieron en presupuesto e importancia.

60.000

Trabajadores abarca el sector de la construcción según datos del Banco de Previsión Social.

200

Jubilados del rubro ya se anotaron para poder ser instructores de los trabajadores.

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