Ahora Buceo es top

El perfil del barrio muta debido a un gran proyecto inmobiliario. Algunos esperan una era de prosperidad, en tanto otros protestan pues añoran aquel viejo barrio tranquilo de clase media.

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Fabián Muro

Por casi un cuarto de millón de dólares se puede acceder a unos 114 metros cuadrados en el complejo Diamantis Plaza Lofts & Towers. A algo más de 2.000 dólares el metro cuadrado, en un buen sitio y con una amplia gama de servicios, el Diamantis es uno de los más ambiciosos proyectos inmobiliarios y urbanísticos de Montevideo. Después de superar algunos contratiempos, sus tres torres estarán prontas en diciembre de este año.

En el extremo más bajo de la escala de precios se puede comprar un apartamento de un único dormitorio a 187.000 dólares. Lo más exclusivo es un apartamento de tres dormitorios y tres baños en un piso 19 por 491.000 dólares.

Con sus tres torres de 21 pisos, el predio ofrece todo tipo de servicios y comodidades, desde ascensores que se promocionan como "los mismos que se usan en hoteles cinco estrellas" hasta mármoles europeos, pasando por un nivel de seguridad que incluye "un punto (de acceso) exclusivo con cabinas de seguridad en cada caso, impidiendo el paso al predio por cualquier otra zona".

Se empezó a construir en 2008, pero hubo varios obstáculos que enlentecieron la realización. La alcaldesa del municipio E, Susana Camarán, dice que hubo tres razones que demoraron las obras: "Un conflicto sindical, después en un momento se terminó la inversión, y también ocurrió que cuando se comenzó a trabajar en régimen de 24 horas, los vecinos se quejaron y las obras se detuvieron".

La directora de la División de Planificación Territorial, Cristina Pastro, agrega que desde que se aprobó por la Junta Departamental de Montevideo, el proyecto sufrió varias modificaciones. Pastro destaca dos aspectos benéficos de la inversión -entre 50 y 75 millones de dólares, dependiendo de a quién se consulte-, realizada en base a un diseño del estudio arquitectónico de Guillermo Gómez Platero, que tiene entre sus realizaciones edificios como el Montevideo Shopping Center, el Hotel Conrad de Punta del Este y la Torre de los Profesionales en el centro montevideano, entre otros.

Primero, agrega Pastro, se revaloriza el barrio y, segundo, el proyecto habilitó la solución a un problema que afectaba a ciertas zonas entre los barrios Buceo y Malvín. Como las tres torres superan por mucho el máximo de altura permitida para la construcción, 10 pisos, los inversores realizaron una suerte de piscina gigante y subterránea que alivia la carga de la red de saneamiento de la zona y evita la inundación en el área que va desde la intersección de las calles Verdi y Asturias y hasta la rambla.

Esa compensación se llama "mejor aprovechamiento" y, según informó El País en julio, fue la contrapartida para poder saltear el límite de altura de construcción. La excepción le costó a los inversores un millón y medio de dólares. Con la venta de tres o cuatro de los apartamentos más caros del complejo -que andan por encima de los 400.000 dólares- se recupera la compensación hecha a la Intendencia de Montevideo. Según lo que informa la empresa Kosak, que comercializa junto a Foti y al propio complejo las viviendas que se ofrecen, un 70% de las unidades han sido vendidas.

Entre quienes residen y trabajan en Buceo, las torres suscitan expectativas muy disímiles. Unos esperan una inyección de dinero a la vida comercial del barrio. Otros temen que la mudanza sea la única opción, ante el aumento del valor de propiedades y alquileres.

Hace 15 años que Juan Marrero trabaja en la zapatería que está sobre Comercio casi Rivera. "Está muy bien que venga eso al barrio, todos piensan lo mismo. Que venga gente de plata, ex jugadores de fútbol, por lo que he oído. ¡Ojalá que necesiten zapatos!", dice.

La misma expectativa tiene Natalia, de la panadería Las Brisas. "Los comentarios que hace la gente acá son casi siempre positivos. La única queja que he escuchado es por los albañiles, pero nada grave".

Y en la ferretería que está justo en la esquina de Rivera y Espinosa también hay esperanzas de que se avecine una era de prosperidad. Ernesto señala hacia cientos de latas de pintura como diciendo "todo eso esperamos vender". Eso sí, añade, "muy lindas que digamos no son las torres. No encajan con el perfil del barrio, que no tiene construcciones tan altas".

Carlitos, por su lado, se acoda al mostrador de una farmacia del barrio y en vez de responder a las preguntas, interroga: "¿A vos te parece que eso es para un barrio como el nuestro?". Un "barrio como el nuestro" es uno de clase media según él, que vive desde hace 60 años en Buceo.

En el bar Los Olimareños, unos parroquianos comparten unos vasos de cervezas o, simplemente, conversan. Uno de ellos dice que tuvo que negociar en términos bastante duros con los propietarios de la vivienda en la que vive. Hace once años que alquila en la zona y de un día para el otro, dice, le quisieron subir el alquiler 2.600 pesos. Al final, acordó que el aumento sería de 2.000 pesos para pasar a pagar 11.000. "Esto revienta a la clase media", dice otro y aventura que el Diamantis Plaza será un gueto para "oligarcas, terratenientes, judíos y jugadores de fútbol". Un parroquiano que se agrega a la rueda hace que otro grupo étnico se la ligue gratuitamente: "¿Sabés cómo van a lavar dinero los armenios con estos edificios?".

Nostálgicos, a este grupo de bebedores tempraneros les gustaría que Buceo siga como cuando la fábrica de cristales (ver recuadro) era el centro de actividad y ningún edificación superaba los diez pisos. Esa vocación conservadora contrasta con las esperanzas de otros vecinos que ya pusieron carteles de venta en las fachadas de sus domicilios. "Siempre hay contratiempos en proyectos como este, de lo que se trata es de mitigarlos", dijo la intendente Ana Olivera la última vez que estuvo por el barrio y respondió a las inquietudes de algunos vecinos.

Para diciembre de este año, cuando las más de 300 viviendas de las tres torres estén habitadas, empezará otra etapa en la historia de Buceo, que recibirá a un núcleo de gente con alto poder adquisitivo. Tal vez esas tres torres sean el primer paso hacia la transformación del barrio en una zona signada por la estética que suele acompañar a las grandes inversiones.

Tránsito

"Esto, claro, afectará al tránsito", dice la alcaldesa Susana Camarán, quien agrega que se harán nuevas señalizaciones en las calles y avenidas de la zona. Camarán da por descontada la congestión: "Será inevitable".

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