Por Stella M. Pusino
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Este año podría ser un buen año para Bao S.A.. Acuerdos con empresas estatales y privadas venezolanas para la fabricación en Uruguay de jabón en polvo, de tocador y en barra, más una nueva opción de negocio, la posibilidad de producir biodiesel de origen sebo para Alur, en el escenario de crecimiento que registran las ventas de los últimos tres años en el mercado doméstico, permitirían a la única industria del sector que queda en pie en el país, consolidar su recuperación, informó el gerente general de la empresa, Eduardo O`Neill.
Fueron casi dos décadas de caída en picada, notoria cuando en 1994 Compañía Bao vendió sus principales marcas, Astral, Sol, Oro, Campana y Bao, entre otras, a la multinacional Colgate Palmolive Company. "Eso porque una cláusula testamentaria impedía la venta de la empresa por aquellos años. Gracias a ella, Bao hubiera corrido el mismo destino de otras grandes del sector como Strauch o Torino, que fueron desmanteladas en manos de las multinacionales", dijo O`Neill.
Ni la venta posterior de tres de las cinco manzanas que ocupó Bao durante años en el barrio de La Teja, ni los múltiples esfuerzos por introducir nuevas marcas como Punta del Este, Gavray, Lira, Lavol o Gigante, y exportar, impidieron que la merma paulatina de la producción en los años siguientes terminara deteniéndola en mayo de 2006, reduciendo la plantilla de obreros a 30, cuando en la mejor de las épocas supo llegar al millar.
Empecinados en conservar la fuente de trabajo, los obreros venían movilizándose junto a los ministerios de Industria y de Trabajo, el sindicato de la industria química y la propia empresa, para encontrar soluciones que hicieran viable el negocio. "Fue así que a fines de 2007 el empresario Eduardo Calacha, presidente de Industrias Cumbre, recluta a varios pares y se constituye el grupo inversor, Frente al Rio S.A. que toma el control de la compañía", contó O`Neill. A tres años de aquel arranque, la empresa habrá invertido al término de 2011 unos US$ 3 millones en readecuación tecnológica y gastos de funcionamiento, entre ellos, los 40 sueldos que se pagan en la actualidad.
La estrategia inicial, según O´Neill fue lograr la sustitución de importaciones, que representan un 15% del mercado, fabricando marcas blancas a costos 30% inferiores que los de importación, en razón de un acuerdo estratégico inicial con Industrias Cumbre que lo hizo posible, asegurando el sebo de primera calidad como materia prima.
Bao fabrica hoy unos 80.000 kilos mensuales de jabón en todas sus presentaciones para grandes clientes como Tienda Inglesa, Ta-Ta, American Chemical y Eletroquímica, y para empresas importadoras como Comercial Amézaga y el Grupo Cristal; además de sus propias marcas que se comercializan fuera de grandes superficies. Sus ventas representan un 4% del mercado local que moviliza al mes 1 millón de kilos de jabón en polvo, más 450.000 kilos de barras y otro tanto de tocador.
"Crecimos pero aún no es suficiente, hay mucho por hacer", confesó O`Neill. El gobierno y los obreros también lo reconocen, por eso apoyan la gestión de rescate desde una comisión creada por decreto en agosto de 2010. Queda saldar un pasivo de U$S 3 millones anterior a 2007, y crear nuevos puestos de trabajo, algo inminente, a juicio de O`Neill. "La capacidad instalada de la planta podría abastecer todo el mercado local, pero sólo con el 10% podríamos lograr el equilibrio".