La tanda uruguaya, así como la de otros países, se pobló en los últimos tiempos de animaciones que remplazaron en el mejor de los casos avisos estáticos, pero también sustituyeron rodajes y actuaciones.
Sin embargo, según publicó el portal especializado Adlatina, una reciente encuesta llevada adelante por Nielsen halló que si bien puede ser una alternativa con potencial, su empleo puede repercutir en una menor conexión de la marca frente a determinados públicos y audiencias.
Una de las ventajas principales del empleo de animaciones es que se evitan limitaciones como las referidas a las locaciones y escenografías, la contratación de actores, etcétera, lo cual puede significar ahorros importantes de dinero. Sin embargo, en un análisis de avisos de productos en diferentes categorías lanzados al aire en los últimos meses, Nielsen halló que los comerciales no-animados fueron más efectivos y lograban hasta un 22% más de recordación de marca en los espectadores.
En productos de cocina y alimentos se observó una tendencia inversa.