Son pocas y exclusivas. Suelen estar en el piso más alto de un hotel y el precio por alojarse allí una sola noche llega hasta los US$ 2.500, una cifra comparable, por ejemplo, al pago aproximado de siete meses de alquiler en un monoambiente de Pocitos o un viaje a Cancún de siete días con gastos cubiertos de pasaje y estadía.
Es que las habitaciones de lujo de los hoteles más exclusivos del país no se guardan nada. Espacios grandes, camas pomposas, cocina privada, televisores de no menos de 42 pulgadas, baño del tamaño de una habitación estándar, sala de reuniones, habitaciones anexadas y vistas privilegiadas; todo dispuesto para atender a un público acotado pero muy rentable.
Por allí pasan, generalmente, presidentes y jefes de Estado, artistas internacionales de reconocida trayectoria (actores, cantantes) y empresarios extranjeros. El público local, si bien existe, es marginal según afirman las fuentes consultadas.
LA HABITACIÓN
Amén de que hay una cantidad de habitaciones "especiales" en los hoteles de mayor porte, existe una que es única por su tamaño y prestaciones. En el Radisson Victoria Plaza dicha habitación, que se ubica en el piso 24 bajo el nombre de Suite Presidencial Uno, tiene un tamaño de casi 300 metros cuadrados (entran más de cuatro suites comunes allí) y la inversión realizada para hacerla realidad alcanzó cerca de US$ 180.000.
Pasar la noche en esta habitación tiene un costo de US$ 2.000. "Es una cifra adaptada al mercado. Si estuviéramos en otro país, seguramente la podríamos cobrar US$ 5.000, pero en el mercado uruguayo es lo que se puede cobrar", enfatizó Arnaldo Nardone, director de marketing del Victoria Plaza. El hotel cuenta con 256 habitaciones, y entre las principales se dividen en ocho presidenciales, 66 suites y 58 ejecutivas.
En tanto, de las 207 habitaciones que están apostadas en el hotel Sheraton, existe una que sobresale sobre el resto. Con un tamaño de 133 metros cuadrados y en el piso más alto del hotel se erige la Suite Presidencial.
Cocina privada, un área de escritorio, dormitorio con baño en suite además de jacuzzi, y una habitación anexada de tamaño estándar, que se utiliza para secretarios, mayordomos o las personas encargadas de la seguridad del huesped, son algunas características que sobresalen del lugar, además de la vista al mar y lo espaciado de cada ambiente.
Dependiendo de la demanda, el precio puede ir desde US$ 1.800 hasta US$ 2.500 la noche. "El extranjero que viene a esta habitación no se preocupa por el precio. Llega preguntando qué es lo mejor que tiene el hotel para ofrecerle, y cuando empezamos explicarle no deja que terminemos cuando ya está dando el visto bueno", afirmó Anabella Junger, relacionista pública del hotel.
Por su parte, el exclusivo hotel Belmont, ubicado en Carrasco, si bien es más pequeño (28 habitaciones en total) también tiene una habitación exclusiva, por donde pasó recientemente el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, además de Fidel Castro y Hilary Clinton, entre otras personalidades, que pagaron US$ 582 la noche.
Según la gerente de operaciones del Belmont, Astrid Schneeberger, la seña de identidad de esta habitación es su flexibilidad. "Hacemos y deshacemos a gusto del consumidor; por eso estamos adaptándola todo el tiempo".
No todo es lujo en lo exclusivo
Un lugar exclusivo enclavado José Ignacio es la Posada del Faro. Las habitaciones más caras tienen un precio US$ 750 el día y aseguran que lejos están del ostentoso de cualquier hotel exclusivo. "Es un lugar caro y exclusivo, pero el que viene acá no quiere ese tipo de habitaciones" típicas de cadenas cinco estrellas, enfatizó Santiago Castro, gerente de esta dependencia., por la que estuvo Kevin Bacon.