Creada por la firma Microfin con el respaldo del grupo ACP de Perú, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Corporación Andina de Fomento (CAF), la tarjeta MiCompra como una nueva herramienta de microfinanzas busca consolidar una red de 25.000 comercios minoristas y más de 100 distribuidores mayoristas adheridos con un volumen de negocios de US$ 8 millones anuales antes de 2015.
Microfin presentó en sociedad la tarjeta MiCompra como modalidad de financiación al comercio minorista, con vencimiento de pago entre 20 y 50 días, además de facilitar la operativa del distribuidor mayorista.
La iniciativa forma parte de la estrategia de expansión del grupo ACP, que en Uruguay cuenta con la participación de los socios locales Antonio Martínez y Andrés Colominas, junto al BID y de la CAF.
Asumir el riesgo del crédito en la relación entre el comercio minorista y el proveedor es la principal fortaleza de la tarjeta MiCompra, dijo a el gerente de Microfin, Antonio Martínez. «Es una alianza entre Microfin, que es una institución especializada en otorgar crédito en una actividad regulada por el Banco Central del Uruguay, el comercio minorista y la marca o proveedor mayorista», explicó Martínez.
Para la marca o comercio mayorista, hay un costo de administración que no alcanza el 1% de la operación, mientras que no genera intereses para el comercio minorista, indicó el gerente de Microfin.
«Al comercio minorista sólo se cobra una comisión por utilizar el servicio, que asciende a $100 mensuales más allá del monto de la compra al proveedor. Esto contribuye con el flujo de caja del comercio minorista, porque primero se vende la mercadería y después se paga, mientras que el mayorista se libera del riesgo del crédito», apuntó.
Actualmente hay siete distribuidores mayoristas afiliados a la tarjeta MiCompra, de los cuales un 90% corresponde al sector de la alimentación. En tanto, ya se llevan entregados más de siete mil plásticos.
La experiencia de la tarjeta MiCompra en otros países, como en el caso de Chile, revela que el comercio minorista mejora sensiblemente su poder de compra. «Esto luego se refleja tanto en los precios como en la rentabilidad» de cada negocio, indicó Martínez.
Durante la presentación, que tuvo lugar en el Club de Golf del Uruguay ante un calificado auditorio, las autoridades y jerarcas de Cambadu declararon su apoyo a este tipo de iniciativas que hacen foco en la pequeña y mediana empresa.
Con casa matriz en Perú, el grupo ACP es una corporación latinoamericana con más de un millón de clientes en diez países de la región.