Llave en mano, el hombre en blanco y negro ajusta una tuerca sobre una interminable línea de montaje. Sólo un segundo pasa para que, como si fuera un autómata, retuerza otra y otra pieza. La acción se repite al ritmo del reloj que marca la jornada laboral. El crudo retrato de Charles Chaplin sobre el trabajo en los tiempos modernos es utilizado hoy por especialistas para ilustrar la "despersonalización", uno de los síntomas palpables del estrés laboral negativo, inducido muchas veces por el incremento de las metas que los jefes imponen a un empleado con el objetivo incluso de motivarlo.
Esta "automatización de las tareas para eliminar rasgos emocionales que conecten al hombre con sus problemas laborales" viene acompañada de un agotamiento emocional -irritabilidad, intolerancia, apatía e hipersensibilidad- y la disminución extrema de la eficiencia. Luego aparecen el burn-out y la depresión.
"Las compañías entran en desafíos competitivos, levantan la vara de las metas exigidas y presionan", indicó Analía Loria, socia de Consultora Spriegel. "Muchas personas pueden responder a las demandas pero con un costo energético elevado. Para eso es importante saber administrar la energía", completó.
También existe un estrés positivo que busca optimizar el rendimiento con nuevos desafíos. "El estrés es positivo si hay rituales de renovación", dice Loria. Rosetti completa: "A mayor nivel de estrés en el trabajo se logra un mayor rendimiento, pero esto pasa hasta cierto punto. Cuando se cruza ese equilibrio, la premisa se invierte".
"A veces decir que no es un pasaporte a la salud", esgrime Mirta Nakkache, fundadora y directora de ¿Es Estrés Laboral?, un grupo de psicoanalistas especializados en temas laborales. Loria, en tanto, afirma que es necesario que las empresas abran espacios "aceptados" para mejorar la administración del caudal energético (momentos de relajación, meditación o ejercicios de respiración, por ejemplo).
"El clima laboral influye porque determina una red de contención que es muy beneficiosa para disminuir la cargas del estrés", estima Rosetti. "Además, debe haber una buena comunicación horizontal, para que no exista una ambigüedad de roles, y una adecuación de la habilidad personal a la tarea que se desempeña", explicó. LA NACIÓN, GDA