El shopping center gigantesco y que reúne bajo un mismo techo a cientos de locales es un modelo comercial que se encuentra definitivamente en retirada. La mayoría de los desarrolladores inmobiliarios argentinos afirma que las tendencias en materia de nuevos centros comerciales pasa por el desarrollo de proyectos a una escala humana y no por la gigantesca "caja de zapatos" que caracterizó a la primera ola de shoppings de la Argentina, de fines de la década del 80` y principios de los 90`.
La apuesta por shoppings más pequeños y de escala humana es acompañada por una descentralización de los proyectos. En Buenos Aires, por ejemplo, ya están próximos a inaugurarse centros comerciales en localidades del segundo y tercer cordón del conourbano, como Pacheco, Benavídez o González Catán, siguiendo una tendencia regional, que implicó aperturas recientes como la del shopping Megaplaza en el cono norte de la ciudad de Lima o el Nuevocentro, que será inaugurado en mayo de 2013 en el barrio Jacinto Vera en Montevideo.
Los desarrolladores cuentan que uno de los principales objetivos de las marcas es transformar la visita al shopping en una verdadera experiencia de compra. "Las marcas están invirtiendo cada vez más fuerte en la puesta de sus locales, incorporando servicios que, a priori, no están relacionados con su negocio principal", explicó Martín Malara, de la desarrolladora Retco, que acaba de inaugurar un shopping en Paraná y ahora tiene en marcha otros tres centros comerciales en las ciudades de Ushuaia, Neuquén y Canning.
Con esta premisa, en el último tiempo se multiplicaron propuestas como la tienda-bar que tiene la marca de ropa Wanama en el shopping Unicenter o la minichocolatería de Vasalissa que funciona dentro de un local de la boutique de ropa Las Oreiro.
La mayor inversión en arquitectura se tradujo, además, en un cambio en las negociaciones de alquiler y la extensión de los contratos, de manera de amortizar el desembolso que hizo la marca para acondicionar su local.
Descuentos masivos
En materia de promociones, los shoppings enfrentaron en el último tiempo la resistencia de algunas marcas que no se quieren plegar a los acuerdos de descuentos y promociones masivas que negocian los centros comerciales con los bancos. Las resistencias que representan este tipo de propuesta hacen que se miren con interés alternativas como las que encontraron los desarrolladores uruguayos con el descuento del IVA durante un fin de semana.
Todos los años, los shoppings de Montevideo acuerdan trabajar durante dos días con una rebaja real del 18% en el precio de todos sus productos, como si se tratara de un verdadero freeshop. El porcentaje de descuento corresponde a la alícuota del IVA con la que se queda el fisco uruguayo. Una virtual adaptación en la Argentina de esta particular modalidad debería realizarse con una rebaja del 21%, que es el impuesto que se cobra en el país vecino. "La propuesta nació en 2002 como una idea para hacer frente a la crisis y ya se convirtió en el fin de semana con más ventas del año", explicó Carlos Lecueder, administrador de Tres Cruces, Portones y Montevideo Shopping. LA NACIÓN, GDA