El departamento de Justicia estadounidense presentó una demanda contra Apple y los cinco mayores editores de libros de EE.UU. en la que los acusa de conspirar para aumentar el precio de venta de los libros electrónicos y limitar la competencia. Aseguran que han obligado a los consumidores a pagar por los e-books mucho más de lo que hubieran desembolsado en un mercado libre.
Las editoriales son Macmillan, Penguin, Hachette, HarperCollins y Simon & Schuster. Las tres últimas aceptaron un acuerdo extrajudicial con los fiscales, por el que dan por terminado cualquier pacto suscrito con Apple sobre venta de libros en la red.
La demanda detalla cómo operaron los conspiradores: Los editores se comunicaron entre ellos de forma habitual, en conversaciones privadas para intercambiar información sensible y darse garantías de cooperación para los fines de la conspiración.
Millones de libros electrónicos que se hubieran vendido a US$ 9,99 u otros precios reducidos acabaron con precios marcados por los Acuerdos de Agencia de Apple, por lo general US$ 12,99 o US$ 14,99. Es ese el objetivo que se le atribuye a la conspiración: imponer un modelo de agencia.
El gobierno de EE.UU. sostiene que se forzó a un aumento del precio en todas las plataformas de venta digital, hasta obligar a Amazon a una estrategia de venta muy agresiva, con la que llegó a perder dinero por los descuentos.
Los fiscales alegan que fue la inminente comercialización del iPad en 2010 lo que llevó a Apple a buscar un acuerdo: La conspiración se forjó mientras las editoriales demandadas planeaban su propia conspiración para limitar la capacidad de Amazon de ofrecer libros electrónicos con descuento y Apple se preparaba para lanzar su iPad, y consideraba si debería vender e-books que pudieran leerse en ella. EL PAÍS DE MADRID