Entran de colados y hay que pagar para echarlos

Ninguna empresa está libre de plagas; ratas, cucarachas, hormigas, pulgas o chinches pueden paralizar su funcionamiento y algunos se disputan el mercado de tenerlas a raya

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POR Silvana Nicola | snicola@elpais.com.uy

Confiterías, supermercados, laboratorios, plantas frigoríficas o comercios en general, ninguno está a salvo de alguna que otra plaga. Ya sea para evitarlas, mantenerlas en su mínima expresión o liquidarlas, las empresas deben realizar un Programa de Manejo Integrado de Plagas (MIP). En el mercado local varios jugadores -CPA, La Liga Sanitaria, Midepla, entre otras- se disputan un lugar y mediante bonos (anuales o mensuales) ofrecen servicios que garantizan mantener la situación bajo control y evitar los problemas que causan esos colados (y los derivados de su presencia).

Ratas, cucarachas, hormigas, pulgas, moscas, polillas, murciélagos, chinches, o hasta los más simpáticos animales, como los gatos o las palomas, pueden transformarse en un dilema.

Un felino puede ser una mascota, pero para una empresa alimenticia no es otra cosa que una gran problemón. "Unas tres veces por semana colocamos y retiramos trampas gateras en el local de uno de nuestros clientes, si los gatos, que son muchos, no se alejan de su depósito, sus visitas echan a perder muchas cajas de productos", explicó un experto que preserva su nombre y el de su cliente. La misma reserva es solicitada por un colega suyo que recordó una situación ocurrida en un edificio corporativo. Ante la llegada de los primeros fríos se prendieron todos los equipos de aire condicionado y, con el encendido, los piojos de las palomas ingresaron a la oficina. Además de molestias, causaron alergias en los empleados y el local debió cerrarse durante cinco días. Desde entonces no sólo contrataron servicios para controlar plagas, sino que establecieron otros protocolos de higiene ambiental.

Prevenir y no remediar

Asegurarse una operativa normal y estar protegido ante una invasión de bichos no tiene costos estándares porque cada cliente tiene requisitos y características únicas.

"Los precios de los servicios son muy variables y sólo pueden definirse una vez relevada la planta, donde evaluamos factores tales como el rubro, condiciones edilicias, lugar de emplazamiento, frecuencia con se harán las visitas, si tienen presencia de plagas o no", explica el director de Midepla, Leonardo Ferrari y explica por qué el rango de precios oscila entre los $ 5.000 y los $ 20.000 mensuales.

El contador Adolfo Szterman, de CPA Fumigaciones, coincide con su colega y subraya que el presupuesto se hace individualmente. Sin embargo, en promedio, los frigoríficos invierten entre $ 10.000 y $ 15.000 mensuales, la industria farmacéutica entre $ 5.000 y $ 8.000, los sanatorios unos $ 15.000, laboratorios entre 8.000 y $ 10.000 y los supermercados desde $ 2.500.

"La importancia del MIP es establecer un plan que anticipe y prevea la actividad de plagas combinando estrategias que logren soluciones a largo plazo. CPA es una empresa uruguaya que asegura estándares de calidad, niveles de seguridad y tecnología de punta, pero también brinda educación en aspectos como control y manejo de residuos o técnicas de control biológico y mecánico, dijo el director.

El trabajo de la empresa incluye un plan de acción personalizado, análisis de riesgo, informes periódicos (con fotos) y hasta sugerencias de mejoras edilicias para minimizar peligros, consejos que se refieren a la forma de limpieza de sus locales y hasta recomendaciones de qué pinturas pueden utilizarse. "Por su suerte las empresas han tomado conciencia de la importancia de contar con un MIP y nos dan la debida participación e incluso nos consultan antes de hacer reformas edilicias", sentenció quien comanda la firma que trabaja en todo el país.

Móviles camuflados

"Además de un servicio diferencial y con personal altamente calificado, le aseguramos discreción a nuestros clientes", explicó Ferrari y reveló porqué ni sus móviles ni los uniformes de sus trabajadores lucen logos. "Atendemos industrias de gran porte y es comprensible que no quieran tener un auto identificado en la puerta de su local", agregó.

"Nuestros clientes saben que somos un proveedor confiable, utilizamos productos y métodos que cumplen con requisitos de los entes públicos regulatorios y con los de auditorias nacionales e internacionales", enfatizó.

La cartera de clientes de Midepla se compone mayoritariamente de empresas de gran porte, las cuales mediante abonos mensuales se aseguran visitas de frecuencias preestablecidas. Sin embargo, también ha atendido casos de emergencias puntuales, como eliminar el roedor de un domicilio (el costo por urgencias es proporcionalmente superior y puede llegar a los $ 2.400).

La Liga Sanitaria vio el filón y hace rato sumó una división dedicada exclusivamente al control de Plagas urbanas. De hecho, Laura Krell, su directora, también preside una asociación que nuclea a las empresas del rubro (ver recuadro). Todo sea por mantener a raya a los bichos indeseados.

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