POR Gabriela Rocha - grocha@elpais.com.uy
Gales es de las casas de cambio más antiguas...
Así es, somos la más antigua desde la reapertura de las casas de cambio en 1976. En ese momento mi hermano Nelson, el señor José Malbot (al que luego sucedieron su hijo y sus nietas) y yo abrimos Gales (antes era una agencia de viajes). Hoy tenemos seis locales, cuatro en Montevideo, uno en Punta del Este y otro en el Chuy, y contamos con 170 empleados; 40 son de seguridad.
Hoy brindan un servicio mucho más amplio que el cambio de monedas...
Se fueron sumando productos complementarios, como cofre fort, la red de cobranzas (somos subagentes Red Pagos), giros a través del Wester Union (los 200 subagentes de esta empresa en el país dependen de nosotros), transferencias y órdenes para el exterior.
¿Qué implica la nueva legislación para este tipo de empresas?
En la nueva carta orgánica del Banco Central del Uruguay (BCU) de 2008 aparece una figura nueva entre las casas de cambio y los bancos que son las empresas de servicios financieros. El 5 de enero pasado se reglamentó y hay un plazo de seis meses para quedarte como casa de cambio o convertirte a empresa de servicios financieros. A ésta yo la defino como un banco pero con una actividad restringida, porque puede hacer todo lo que hace un banco, menos captar ahorro, ya que incluso se le agrega la capacidad de otorgar créditos. Nosotros ya presentamos la petición para hacer la conversión. Las que se queden como casas de cambio van a poder hacer el cambio manual, doméstico, pero no van a poder trabajar directamente con el exterior.
¿Qué características tendrán los créditos que otorgarán?
La reglamentación habla de créditos, no dice más nada, por lo que puede ser algo de menor escala o más grande. Es una actividad que desarrollaremos pero no en el corto plazo.
Pero al no captar depósitos tendrán la limitante del fondeo para dar créditos...
Así es, los créditos deberán brindarse con capital propio; es la desventaja que tendremos con los bancos. Tendrá que ser capital propio o de accionistas.
¿Evalúan la posibilidad de abrirse a algún inversionista?
Por ahora no nos han hecho ninguna oferta, no sé si porque no somos interesantes o porque creen que somos demasiado y dicen no, no apuntamos a eso; como cuando ves a una chica demasiado linda… Todavía no se ha dado pero estamos abiertos a escuchar; todo está en venta, siempre que haya una parte interesada en comprar y otra en vender; después es ponerse de acuerdo en el precio.
¿Cuántas firmas harán la conversión?
De las 90 que hay en el país muchas ya pidieron para quedarse en la situación actual, una mayoría. La nueva reglamentación las beneficia al no obligarlas a tener tanto capital de garantía ni tanto patrimonial como hasta ahora.
¿Cuántas transacciones se hacen en el cambio por día?
En sus seis sucursales anda entre las 3.000 y 4.000 operaciones diarias. El volumen es muy volátil, muy variable. El peso uruguayo tan estacionado ha quitado volumen de operativa. Cuando el mercado era mucho más volátil, el dólar subía y bajaba y la gente lo tomaba para cobertura, cobraba el sueldo y automáticamente pasaba todo a dólares porque decía: "Hoy lo compro a tal precio y a medida que voy gastando voy cambiando porque siempre voy a cambiar a mayor valor".
¿Entonces el uruguayo no está hoy muy pendiente de las variaciones?
En tiempos de oscilaciones lo estuvo porque lo veía en lo diario, pero cuando ve que está estabilizado se olvida, es un público bastante conservador, se queda dentro de todo con sus pesos.
Pero la mayoría sigue ahorrando en dólares, ¿o no?
Lo que pasa es que Uruguay está muy dolarizado. Ves una batidora para el día de la madre a 12 cuotas de seis dólares. Los latinoamericanos nos criamos en países hijos de inflaciones galopantes, de las devaluaciones, una atrás de otra. El tiempo ha ido demostrando que eso ha cambiado, pero el miedo de decir acá en cualquier momento esto pum, explota, no se pierde de un día para el otro. Todavía va a llevar un tiempo para que la gente se pesifique.
¿En qué moneda sugiere ahorrar hoy?
Si es un dinero que lo vas a precisar en el corto plazo quedate con los pesos. Si el ahorro no va a ver el sol por un largo plazo yo soy muy fanático del dólar porque un dólar siempre vale un dólar. Asimismo, y pese a que hoy el oro está ya en precios bastante elevados, creo que un buen respaldo es el metal.
¿Qué pediría al gobierno de José Mujica?
Que achique el peso del Estado público que es lo que nos está matando. Que terminemos con todo el tema de los feriados y en pensar en trancar y no pensar con mentalidad positiva. Otro es el tema de la violencia, la violencia en el deporte; creo que los uruguayos estamos pasando por un momento de locura, estamos todos nerviosos, explotamos por cualquier cosita y lo primero que nos sale es pelear cuando en realidad tenemos que pensar las cosas para el otro lado. Yo creo que trancando nos estamos quedando mientras todos avanzan; hoy quedarte parado es retroceder.
¿Y en lo que compete al BCU?
El BCU siempre ha tratado de profesionalizar las cosas, hoy lo está haciendo en mayor medida que lo que se venía haciendo y eso es bueno. Lo que pasa es que a veces sus tiempos no son los mismos que los de las empresas, porque las empresas estamos muy apuradas y el BCU no puede cumplir con esos tiempos o porque nos exige en tiempos límite hacer cosas que demandan mucho más. Yo apoyo todo lo que sea para profesionalizar las actividades reguladas por el BCU, pero con los tiempos que de verdad se tienen que dar para cada cosa.
Envío de remesas cambió de dirección
¿Cuál es el perfil de los clientes de Western Union?
Un porcentaje muy elevado son remesas familiares. Hay algunas operaciones esporádicas de mayor volumen, pero ahí las comisiones se incrementan bastante y vos tenés alternativas mejores en los bancos, aunque no son inmediatas. Con la crisis de 2002 se incrementó la necesidad de los uruguayos que necesitaban apoyo de afuera, y esto se revirtió en la crisis de 2008; cuando ves que mandan US$ 100, el de acá está haciendo un sacrificio bárbaro y para el de allá le son la vida. Si bien este panorama no está en el mismo nivel que el año pasado, los problemas en EE.UU. y Europa siguen golpeando fuerte. Ha habido gente que incluso mandó plata para el pasaje para que se puedan venir. Habitualmente las transacciones se hacen con España, EE.UU. y Argentina y el importe promedio de las órdenes en este momento ha bajado y ronda los US$ 250.