Abigeato desestimula cría de lanares en zonas cerca de los pueblos
-¿Cuáles son las expectativas sobre el volumen y calidad de la lana para la zafra 2011-2012?
-De acuerdo con lo anunciado la semana pasada por el SUL, para esta zafra se esperan 32 millones de kilos de lana, en una caída en consonancia respecto a la cantidad de ovinos. La calidad de la fibra es buena este año, entre otras razones por el clima seco que prevaleció el verano pasado.
-¿Qué factores externos generan mayor inquietud en el mercado lanero uruguayo?
-La lana es un producto muy sensible a las expectativas de evolución de las economías de los países desarrollados, ya que es una materia prima relativamente cara y, por lo tanto, consumida en una mayor proporción en zonas de mayor poder adquisitivo. Por lo tanto, toda la actual incertidumbre global genera nerviosismo. En el arranque de la actividad de remates en Australia tras el receso de julio, el precio medio de la lana de ese país cayó más de US$ 1 el kilo base limpia. Los nubarrones en Italia tienen que tener que ver con esto. De todas maneras, los precios son históricamente altos y los productores laneros uruguayos gozarán de una excelente zafra. Al igual que en la carne, pero en forma mucho más acentuada, los precios responden a una contracción de la oferta muy fuerte.
-¿Tienen suficientes alicientes económicos los productores para invertir en rehacer sus majadas frente a otras opciones como los cultivos, la forestación e incluso la ganadería vacuna?
-En lugares de reducido potencial agrícola, como el basalto superficial o la zona de sierras, el lanar va a crecer porque volvió a ser un excelente negocio. Además, hay menos alternativas productivas.
-¿Cuánto incide el abigeato en la reticencia de los productores a volcarse a la cría de ovinos?
-El abigeato tiene una marcada incidencia fundamentalmente en zonas cercanas a los pueblos. Hay productores que a la noche ingresan la majada al galpón para evitar el abigeato. Eso solo se puede hacer si se tiene la infraestructura adecuada y si la majada es chica.
-¿Qué perspectivas vislumbra para las diferentes razas ovinas en el mediano plazo?
-Uruguay basa su producción en la raza Corriedale, que produce lanas medias, de 28-30 micras, para la cual la demanda es mucho menos intensa que para las lanas finas, de 21 micras o menos, que se usan para vestimenta. Estas son las que más se valorizaron. Lo bueno del Corriedale es que produce tanto lana como carne. El problema es que hay razas mejores productoras de carne ovina -razas carniceras con las que hacer cruzamientos- y mejores productoras de lana. Ambas son hoy un mejor negocio que el Corriedale. Aunque esta es una raza con tradición en Uruguay, el crecimiento de la majada se va a dar fundamentalmente en ovinos productores de lanas finas y en el cruzamiento con razas carniceras o, a su vez, en ovinos Merino con buena conformación de las carcasas, caso del Merino Dohne y el MPM.
Actualmente el ternero vale US$ 2,50 el kilo en pie. Ahora sí el sector criador deberá responder a esta señal del mercado muy clara con medidas para lograr una mayor cantidad de un producto que es escaso y, por lo tanto, valioso, afirmó el ingeniero agrónomo Rafael Tardáguila, director de Agromercados, empresa dedicada a la información y análisis de los mercados de carne y lanas, así como de negocios ganaderos. A continuación un resumen de la entrevista.
-A simple vista parece que el agro uruguayo atraviesa un período extraordinariamente bueno dado el escenario internacional tan favorable de los últimos años. Sin embargo, el crecimiento de la actividad agropecuaria en su conjunto fue de apenas 1,1% en 2010 cuando el PIB total registró una expansión de 8,5%. ¿Qué lectura hace de esas cifras?
-El agro uruguayo sigue siendo eminentemente pecuario y en 2010 comenzó a sentirse con fuerza el efecto de la gran sequía 2008/09 sobre las existencias vacunas, que cayeron en 644.000 animales entre 2009 y 2010. Esto se agregó a que la anterior fase de crecimiento, que venía dada por una disminución de la edad de faena, había empezado a mermar.
El PIB pecuario, sumado al del procesamiento de carne -básicamente los frigoríficos-, cayó 10,3% entre 2006, que fue un año récord, y 2010. Se estima que volverá a caer este año. En cambio, el sector comercio, hoteles y restaurantes creció 46% en el mismo período. El ingreso de capitales al país provoca la caída del precio del dólar y hace crecer el producto de ramas vinculadas al consumo en proporciones mayores a las de las vinculadas a la exportación. Los precios agropecuarios, incluyendo los ganaderos, están actualmente próximos a picos históricos. Así también sus costos, no solamente en la fase primaria, sino también en la industrial.
-El 30 de junio cerró el plazo para presentar la declaración jurada anual sobre existencias de ganado vacuno y ovino para la Dirección de Contralor de Semovientes (Dicose). Después de varios años de contracción del rodeo y la majada, ¿prevé el comienzo de una fase de expansión de la ganadería?
-Las estimaciones para 2011 dan una nueva, pero moderada, caída en el rodeo vacuno para este año, lo mismo que para los ovinos. Todo indica que el número de lanares estará tocando piso y que luego comenzará a recuperarse de la mano de los precios récords de la carne ovina y la lana. No se va a volver a una majada de más de 20 millones de cabezas como hubo a principios de la década de los noventa, pero seguramente tienda a ubicarse por encima de los 10 millones, cifra bastante superior a los menos de 8 millones actuales.
-¿Se dará la misma tendencia para el ganado bovino?
-En el caso de los vacunos el panorama es distinto. El rodeo seguirá cayendo en 2012. La tasa de preñez da cuenta de una caída importante respecto al año anterior; se destetarán unos 2,42 millones de terneros en 2012 -si todo rueda normalmente-, la segunda menor cantidad de la última década, habiéndose registrado solo un destete menor en 2010 como consecuencia de la sequía de 2008-09. El rodeo vacuno alcanzó un máximo de casi 12 millones de cabezas a mediados de 2005 y ha bajado continuadamente hasta ahora. La expectativa es que se estabilice entre 10,5 millones y 11 millones en el mediano plazo.
-En 2010 nacieron 2,3 millones de terneros, que fue la cifra más baja desde la epidemia de fiebre aftosa en 2001. ¿No es posible aumentar las tasas de preñez del ganado vacuno?
-Los datos de 2011 darán cuenta de la parición de 2,62 millones de terneros, pero la cifra volverá a caer en el próximo año. La tecnología para elevar la tasa de preñez existe: el destete temporario, el destete precoz y todo lo relacionado con la salud reproductiva de toros y vacas. Los predios que hacen un buen manejo de su rodeo de cría logran tasas de destete significativamente superiores al promedio. La pregunta es: ese esfuerzo adicional, en dinero, en tiempo, en planificación, ¿lo retribuye el mercado? Hay trabajos que indican que con la relación de precios tradicional, la cuenta a los productores les cierra mejor con una tasa de destete de 70% que de 80%.
-¿Qué mecanismos podrían ponerse en práctica para alcanzar el objetivo tantas veces mencionado de una producción de tres millones de terneros anuales?
-Lo crucial es el precio del ternero. Esa es la llave para que se llegue y se pasen los tres millones. Hay quienes están diciendo que los datos del último entore "estarían confirmando" que la ganadería uruguaya no responde a precios. No estoy de acuerdo. Lo que sucede es que los ciclos son muy largos. Al entore del año pasado se llegó con precios de los terneros de US$ 1,80 el kilo en pie. Seguramente no fue suficiente. Al menos los números dicen eso, más allá de que hubo una sequía cuyo efecto no puede ser soslayado.
Actualmente, el ternero vale US$ 2,50. Ahora sí el sector criador deberá responder a esta señal de mercado muy clara con medidas para lograr una mayor cantidad de un producto que es escaso y, por lo tanto, valioso. Jugará el clima, como siempre, pero la tasa de preñez que se conocerá en el otoño próximo debería mostrar una mejora.
Alimentación
-¿En qué medida la expansión de la agricultura y la forestación está afectando al área de praderas convencionales y de mejoramientos forrajeros?
-La ganadería tiene mucho para crecer en mejoramientos y praderas pese a la expansión de la agricultura y la forestación. En especial los cultivos, a la vez que compiten por la tierra con la ganadería, también son un complemento indispensable en una ganadería con una creciente incidencia de los granos en su alimentación.
-¿Es previsible que el tradicional engorde de los vacunos en pradera deje paso a la complementación con granos y al feed lot en Uruguay?
-El engorde a grano va a seguir creciendo en el país, aunque no va a sustituir al engorde a campo. La intensificación del engorde, con lo que se acelera la máquina de producir carne vacuna -el tiempo transcurrido entre la decisión de entorar y el momento de faena constituye el "talón de Aquiles" de la ganadería- es consecuencia del aumento del precio de la tierra. El costo de oportunidad de tener un novillo de cuatro años engordando en un campo sin mejoras que cotiza a US$ 3.000 la hectárea es enorme. Resulta mucho más caro que el grano.
Además, es previsible que el precio de los granos forrajeros vuelva a estar más atado al de la proteína animal, como era en el pasado. En Estados Unidos existe una fuerte preocupación por el aumento en los costos de producción de proteína animal relacionados con el uso del maíz para etanol. La semana pasada se supo que el gobierno estadounidense otorgará subsidios por US$ 510 millones para la producción de etanol sin el uso de maíz.
-A fines de agosto se conoció que la carne vacuna uruguaya terminada mediante engorde a corral (feed lot) quedó habilitada para acceder a una cuota de 20.000 toneladas de alta calidad libre de aranceles que la Unión Europea concede a Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda y Canadá. ¿Qué efectos prevé que tendrá esa autorización en la producción ganadera uruguaya?
-Habrá que ver cómo se manejan los importadores europeos con las compras porque esas operaciones no dependen de los exportadores, como sucede con la cuota Hilton, en la cual Uruguay tiene un cupo fijo de 6.300 toneladas de carne de animales alimentados a campo. El acceso de la carne uruguaya a una porción de esa nueva cuota -que a partir de julio del año próximo aumentará a 45.000 toneladas- podría significar un cambio trascendente en la lógica de la pecuaria de nuestro país. Me refiero a que se podrán exportar libre de aranceles cortes de calidad de animales que se terminan de engordar de manera considerablemente más rápida.
Exportación en pie
-Si bien la exportación de ganado en pie es una defensa que tienen los productores ante posibles presiones a la baja en los precios por parte de la industria frigorífica, ¿es conveniente que se continúe permitiendo una exportación ilimitada de animales vivos, especialmente cuando hay poca oferta de vacunos para faena en el mercado local?
-Lo que es indispensable es que las reglas sean claras. Si, en momentos como el actual, el Ministerio de Ganadería alega que se ha espaciado la entrega de habilitaciones para la exportación en pie porque los funcionarios no tienen tiempo para hacer el trámite correspondiente porque están ocupados en otras tareas, no se está siendo sincero. Por cierto, la excusa no es nada buena. Si hay razones para limitar la exportación de ganado en pie, deberían ser lo suficientemente buenas como para que no se tenga que poner una excusa. Por ejemplo, Turquía redujo los aranceles a la importación de animales en pie y carne con hueso, pero mantiene muy altos los de la carne vacuna desosada, que es lo que puede exportar la industria frigorífica uruguaya. Es un argumento con asidero, ya que atenta contra la competitividad de la industria.
De todas maneras, la ganadería uruguaya tiene mucho más para perder que para ganar limitando la exportación de ganado en pie. Este mecanismo es imprescindible para competir con otros rubros por el recurso tierra.
Valor de la tierra
-¿Qué efectos estima que el proyectado impuesto a la propiedad de inmuebles rurales superiores a 2.000 hectáreas tendrá sobre la producción ganadera?
-Es una señal que va en contra de lo manifestado por el gobierno que invitaba a invertir en Uruguay. En ese sentido, es factible que se modere la suba del precio de la tierra. Además, podría tender a atenuar dicha suba dado que la intensificación de la productividad guarda relación con el precio del bien que se explota. Pero, si los precios de los productos siguen estando altos, el efecto será menor.
-Se ha mencionado que en los últimos años productores uruguayos han ido adquiriendo tierras en Paraguay que hoy equivalen a la superficie del departamento de Tacuarembó. ¿Es factible que prosiga esa corriente de inversiones? ¿Por qué?
-Paraguay es el país de la región con mayor potencial de crecimiento de su ganadería. Algunos productores uruguayos venden caros sus campos en nuestro país y compran tierras en el Chaco paraguayo. Aunque los precios allí también crecieron en forma considerable, igualmente son muchísimo más baratos que en Uruguay. Quienes han invertido en tierra en Paraguay han hecho un excelente negocio y, por lo tanto, esa corriente seguramente se mantendrá. Además, hasta el momento no se ha sabido de ningún movimiento en ese país para limitar la venta de campos a productores extranjeros.
Situación de los frigoríficos seguirá siendo difícil por dos o tres años
t -Si se mantiene el actual estancamiento del rodeo, ¿qué efectos tendrá sobre la industria frigorífica cuya capacidad de faena excede considerablemente a la oferta de haciendas?
-La industria frigorífica hizo importantísimas inversiones para crecer en capacidad de faena. Hoy dispone de capacidad para superar ampliamente los tres millones de vacunos faenados por año. Sin embargo, solo se faenarán unos 2,1 millones de reses en 2011. En la actualidad, ningún número permite suponer que en el mediano plazo pueda producirse un crecimiento significativo de la oferta de vacunos para faena. Desde febrero en adelante los números de la industria frigorífica se han complicado mucho debido a la escasez de oferta. Todo indica que al menos por dos o tres años más la situación seguirá siendo difícil para el sector industrial.
-¿A qué atribuye esa tendencia?
-Este fenómeno no sucede solo en Uruguay, sino que está ocurriendo en toda la región. En Argentina están con el nivel de faena más bajo desde 1974. En Brasil, la faena en establecimientos con habilitación federal cayó un 9% -500.000 cabezas- durante el segundo trimestre. Y en Paraguay, los precios subieron fuertemente en las últimas semanas debido a una oferta muy escasa. En este último caso, la situación parece más coyuntural; pero, en los otros tres países del Mercosur, la oferta seguirá siendo baja y el saldo exportable todavía menor, dado que con la suba de las monedas regionales -con la excepción del peso argentino- crece la proporción de la carne vacuna que se destina al consumo interno.
Los precios de la hacienda y, por lo tanto, también los de la carne están en niveles históricamente altos, ya que hay poca oferta. Como el mercado internacional está complicado y endeble, fruto de la incertidumbre de la economía global, los frigoríficos compran caro y venden poco al precio más caro que pueden, ya que la demanda del exterior compra lo mínimo indispensable porque no pueden trasladar estos precios a los demás eslabones de la cadena. Los márgenes industriales, por lo tanto, se reducen por un precio de compra caro y escasa demanda.
-¿Qué efectos ha tenido esta coyuntura en los frigoríficos de la región?
-Están sufriendo esta situación. El precio de sus acciones lo demuestra. Las de Marfrig y JBS cayeron más de 40% en lo que va del año. Minerva, el tercer gran frigorífico de origen brasileño con intereses en Uruguay -que compró PULSA a principios de año- bajó 25%.
Un estudio reciente del Rabobank afirma que el proceso de consolidación de la industria frigorífica a nivel mundial se mantendrá, fundamentalmente debido a la alta capacidad de faena respecto a la oferta de ganado. Este proceso se está dando también en Uruguay con la llegada de las principales empresas brasileñas y es posible que la concentración continúe.