Recaudación adelanta un PIB mayor

| El incremento en los impuestos que pagó el sector privado en enero-marzo de 2011 refleja una economía que sigue creciendo a buen ritmo

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La recaudación de impuestos es la principal fuente de financiamiento con que cuenta el Gobierno para enfrentar los gastos y los compromisos financieros. Más allá del énfasis en la tributación de carácter directo o indirecto, sobre las rentas generadas o el consumo, la evolución de la recaudación está estrechamente relacionada al nivel de actividad. En momentos de gran crecimiento, como los actuales, las arcas de la Tesorería se ven desbordadas, situación que cambia drásticamente en épocas de recesión. Dada la inevitabilidad del ciclo económico, la teoría económica y el sentido común señalan que esos ingresos "extra" que se obtienen en momentos de bonanza deben ahorrarse para financiar los años de vacas flacas. Lo que a nivel familiar suena como una conducta razonable, a nivel de teoría económica se denomina política fiscal contracíclica.

Ello no es un mero capricho, sino que responde al mantenimiento de la estabilidad económica, condición necesaria para un crecimiento sustentable que permita el desarrollo a largo plazo. Imagine el lector los problemas que se generarían, la gran volatilidad que tendría el nivel de actividad si el Gobierno gastase según lo que recaude cada año; en unos momentos sería mucho y en otros poco. La incertidumbre reinante sería muy grande y desalentaría, sin duda, a los negocios. Pero peor sería mantener un nivel de gasto público excesivo que genere déficits permanentes, lo que a la larga lleva a problemas de insolvencia. De ahí que la política de gastos debe ser muy cuidadosa y evolucionar de acuerdo a la tendencia de largo plazo de la economía, lo que asegura su financiamiento permanente y evita entrar en dinámicas perversas de insolvencia.

En la presente nota analizaremos cómo ha evolucionado la recaudación en el período enero-marzo de 2011, vinculándola al nivel de actividad.

CAÍDA. Los ingresos globales del sector público cayeron 1,7% en términos reales en el primer trimestre del presente año en relación a igual período de 2010, tal cual se muestra en el Gráfico Nº 1.

Dicha caída se explica por el desempeño de las empresas públicas (EEPP), cuyo resultado primario corriente cayó 68% en pesos constantes.

El empeoramiento en el resultado de las EEPP se explica por los mayores costos de producción de Ancap y UTE. Debido al pedido del Gobierno de no ajustar las tarifas para no generar presiones adicionales sobre el IPC en estos meses, los mayores costos no fueron trasladados totalmente a tarifas, impactando negativamente en el resultado. Los temores a que la medición acumulada en los últimos doce meses del IPC se acerque al 10%, llevó a posponer tales ajustes dada la aceleración que muestra en los últimos meses. El descenso que experimentó el precio del crudo en los mercados internacionales en el último mes provocará un alivio, pero no evitará que se ajusten las tarifas al alza, seguramente en el segundo semestre del año.

Pero si en vez de analizar al sector público en su conjunto, focalizamos el estudio a nivel del Gobierno Central consolidado (Gobierno Central y BPS), el resultado es otro. En el primer trimestre del año los ingresos consolidados se incrementaron 5% en términos reales con respecto a igual período de 2010.

Los ingresos del Gobierno Central (GC) se incrementaron 4,7% real en los primeros tres meses del año. La principal fuente de ingresos son los impuestos que recauda la DGI, pero también son importantes los tributos al comercio exterior.

DGI. Por orden de magnitud, la recaudación de la DGI es la más importante, explicando más del 85% del total. En enero-marzo del presente año la recaudación bruta se incrementó 5,1% en términos reales (ver Gráfico Nº 2).

El principal tributo que recauda la DGI es el IVA, que explica más de la mitad del total. En el primer trimestre la recaudación de este impuesto aumentó 6,6% en términos reales en relación a igual período de 2010. Cabe aclarar que en marzo se produjo un hecho puntual que afectó negativamente la recaudación. En ese mes se otorgó un beneficio fiscal a Ancap por la construcción de una planta desulfurizadora, consistente en la exoneración del IVA en las compras de materiales incurridas para su construcción. El crédito fiscal concedido llega a $ 1.420 millones y ya se comenzó a utilizar en marzo, aproximadamente la mitad. Para tener una idea de la magnitud del crédito concedido, el mismo representa aproximadamente el 20% de la recaudación mensual del impuesto.

Según detalla el informe mensual de recaudación de la DGI correspondiente a marzo, la recaudación de IVA cobrado al sector privado aumentó 8,3%, acorde con el dinamismo que mostró la economía en el primer trimestre.

El segundo impuesto en orden de importancia es el IRPF. Sumadas las rentas personales gravadas a no residentes, la recaudación de este tributo aumentó 20% en términos reales en el período analizado (ver Gráfico Nº 3). El elevado nivel de empleo y el crecimiento de las retribuciones reales explican el comportamiento.

Distinto fue el resultado del IRIC, cuya recaudación cayó 11,1% real. Al igual que con el IVA, un hecho puntual a nivel de las EEPP, en este caso Antel, es quien lo explica. En marzo de 2010 ingresó a la DGI una reliquidación de impuestos practicado a la empresa telefónica por aproximadamente $ 1.000 millones, por lo que al no repetirse el fenómeno, la base de comparación es mayor al valor actual. A nivel de las empresas privadas, la recaudación se incrementó 9,5% en términos reales.

El otro gran impuesto es el Imesi, que grava determinados consumos especiales. El gravamen sobre los automóviles incrementó su recaudación casi un 50%, sobre el tabaco un 25% y sobre los combustibles 15% en términos reales.

El dinamismo económico y la apreciación del peso se ven reflejados en un aumento de las importaciones y, por consiguiente, en la mayor recaudación por comercio exterior. En el primer trimestre de 2010 estos impuestos se incrementaron 26,5% real respecto a igual lapso del pasado año.

Por su parte, la recaudación neta del BPS se incrementó 8% real en dicho período (ver Gráfico Nº 4), respondiendo al aumento del empleo y del salario real en dicho período.

¿SUBA DE IMPUESTOS? Como se ve, el aumento de la recaudación a nivel del sector privado es muy importante y refleja un nivel de actividad por encima de la tendencia. Ante situaciones como la descrita, es aconsejable crear fondos de estabilización, como, por ejemplo, el del precio de la energía eléctrica que se formó con el superávit de UTE en el momento que tuvo una situación climática favorable.

Por otra parte, no es aconsejable aumentar la presión tributaria. En última instancia, es el sector privado el que soporta la carga de los impuestos por lo que de agravársela, impactará sin duda en las decisiones de inversión.

En tal sentido, en estos momentos se están procesando cambios en el régimen de promoción de inversiones que lo endurecen. Justo es decir que el régimen actual es muy favorable, con una renuncia fiscal muy elevada, lo que seguramente indujo a muchas empresas a emprender proyectos que en otras condiciones no hubieran llevado a cabo. Pero los cambios anunciados seguramente enlentecerán las inversiones.

Además, hace apenas cuatro años que se reformó el sistema tributario, y en los últimos meses se produjo mucho ruido respecto a cambios al mismo.

El presidente acaba de anunciar su intención de aumentar los impuestos a las grandes superficies de tierra. Por el momento no se conoce cómo sería tal aumento, pero pueden hacerse algunas apreciaciones previas. En primer lugar, es un aumento de la carga tributaria global, y como tal no es una buena noticia pues la economía como un todo soporta ya una carga muy pesada. Por otro lado, la pregunta que surge es ¿para qué? Según ha trascendido, para financiar gastos de infraestructura. Esos gastos deberían haberse detallado en el presupuesto. De hecho, las partidas asignadas a obras públicas son insuficientes, ya que se priorizó el gasto corriente. A través de la asociación entre el sector público y el privado debería cerrarse la brecha. A priori, no parece necesario el aumento de impuestos, salvo que implique un gasto adicional o que se prevean dificultades en la aprobación parlamentaria del proyecto de asociación.

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