Propuestas educativas de carácter innovador y con perfil tecnológico

| Se inauguró el Laboratorio Tecnológico de Diseño en el Universitario Bios que apunta a nuevos modelos de desarrollo

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El Instituto Bios busca este año consolidar el proceso de expansión iniciado entre 2001 y 2002 como respuesta a la crisis económico-financiera que sufrió Uruguay. Hasta ese momento, la institución ofrecía cursos técnicos cortos de informática y de diseño, como Autocad u operador Windows. Hoy, próximo a cumplir veinte años, dicta más de cien cursos, divididos en cuatro escuelas -de sistemas y tecnologías, economía, diseño y negocios- y diez politécnicos. Además, incursiona en la educación formal con el Instituto Universitario y el liceo Bios.

No hay un factor único que explique el crecimiento de la institución. "No existió un alto proceso de planificación", reconoce Gerardo Iglesias, uno de los directores de Bios. Agregó que es más bien "arriesgar con el objetivo de responder a necesidades que la evidencia empírica demuestra que la gente acompaña y los docentes pueden llevar a cabo". Dentro de esa apuesta hubo "buenas y malas". No obstante, cree que la estrategia dio sus frutos, ya que "es difícil encontrar una institución a nivel técnico, que mueva el conjunto de cursos que tiene Bios, y el volumen de estudiantes y docentes".

El instituto ofrece aproximadamente unos 120 cursos, asisten anualmente entre 9.000 y 10.000 estudiantes, posee una plantilla cercana a los 400 docentes y 200 empleados administrativos y de servicio.

La institución nació como iniciativa de tres amigos que se instalaron en un garaje a impartir cursos de informática.

Las propuestas actuales se dividen entre catorce sucursales, en su mayoría en Montevideo, y en dos grandes ejes: el temático y el de influencia geográfica. Los cursos más requeridos en el ámbito de las cuatro escuelas temáticas son el de analista de sistemas y el de administración de empresas. El eje de influencia geográfica, en las sedes politécnicas, es de alcance más concreto. "Son un paquete de ocho o diez propuestas, de menor especialización que las escuelas, pero que son demandadas por la gente", explica el directivo. Auxiliar administrativo y operador Windows son dos de los más solicitados.

GESTIÓN. Otro de los factores que explican el desarrollo de Bios, según su director, es el modelo de gestión. La dirección está integrada por quince personas, los tres fundadores y otros doce directores. "Es una estructura en red, que rompe con la forma jerárquica que suele predominar en nuestro país", asegura Iglesias. Esto trae consigo "mayor autonomía y descentralización y otorga un carácter dinámico y flexible". Otra de las innovaciones es el promedio de edad de la dirección que es de 35 años, menor que el promedio en Uruguay.

EDUCACIÓN FORMAL. "No hay espacio en el que Bios no haya incursionado o intentado abrir una puerta", destaca el director. Es por eso que a mediados del año 2000, el instituto se focalizó sobre la enseñanza formal. Abrió primero el Universitario Bios y, posteriormente, el Liceo Bios. Pese a que son entidades jurídicamente diferentes a la institución original, comparten sus objetivos con la propuesta del Instituto. El entrevistado la define como "cercana a la gente, accesible, de puertas abiertas". Sin embargo, manifiesta que es un proceso de construcción, que va a llevar tiempo porque "es un nuevo recorrido, un aprendizaje, incluso en la toma de decisiones, ya que la educación formal tiene otra lógica".

Los elementos diferenciales de dichos emprendimientos son su carácter innovador y el factor tecnológico arraigado en el perfil de la propuesta. La carrera de diseño gráfico es el buque insignia del Universitario. Con el fin de profundizar su enseñanza dándole una aplicación industrial, a mediados de marzo Bios inauguró el Laboratorio Tecnológico de Diseño, que beneficiará no solo al estudiante, sino también a la economía uruguaya, dado que fomentará modelos de crecimiento y desarrollo más amplios de los que tiene hoy día. Hoy la gente se vuelca a las carreras de informática, sobre todo por la demanda laboral. Así como en la década del noventa desde el Instituto Bios se apuntó a ese campo, el actual desafío para el Universitario es el diseño industrial.

Por otra parte, Bios tiene un área de cursos para las empresas, ya que según Iglesias tras el proceso de maduración "sería un error institucional no ofrecer capacitación al ámbito corporativo".

RED. Además de tener sedes propias en Maldonado y Ciudad de la Costa, actualmente se impulsa la Red Bios, que establece alianzas académicas con institutos de enseñanza del interior del país. La idea es poder intercambiar experiencias y conocimientos para que ambas partes se enriquezcan. Es "un modelo de crecimiento complementario a los otros", explica Iglesias. "Es un proceso más rápido que instalarse directamente". La Red Bios está integrada por instituciones de Durazno, Treinta y Tres, Lavalleja y Canelones.

El instituto tampoco pierde de vista la responsabilidad social, con actividades gratuitas coordinadas con actores de organizaciones no gubernamentales. Dictó cursos de operador PC y de edición de video a chicos que participan en Gurises Unidos y recientemente implementó, en el marco del programa Proimujer, junto con la Junta Nacional de Empleo (Junae), cursos sin costo de venta y atención al cliente, destinados a mujeres entre 25 y 55 años.

DESAFÍOS. "El liderazgo de la institución es muy fuerte; Bios está muy consolidado", sostiene Iglesias. Sin embargo, "es posible que su propia estructura y tamaño le quiten flexibilidad. Y eso puede complicar su crecimiento, puede limitar la disposición al riesgo". El reto está en crecer hacia otras áreas, sobre todo en materia universitaria, y de maestrías, algo que para Iglesias no es tan fácil de conseguir. Para ello, es clave mantener la línea, tanto en materia de innovación tecnológica como de nuevos cursos, sin dejar de "buscar la mayor calidad posible y siempre estando atentos a las nuevas necesidades que la sociedad plantea".

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