La industria está creciendo a un buen ritmo, pero los valores de 2010 pueden parecer escasos si se comparan con los que registró en los últimos años (con excepción de 2009) o con la evolución del PIB, tal como se ilustra en el Gráfico N° 1. El Índice de Volumen Físico de la industria manufacturera (IVF), que elabora el INE, registró un incremento de 3,5% en 2010 respecto al año anterior. Si se excluye a la refinería de Ancap, cuyo nivel de actividad es muy volátil, el incremento del último año trepó al 4,5%.
La industria manufacturera que emergió de la crisis de 2002 mostró un gran dinamismo, creciendo en promedio al 10% anual desde entonces, de ahí que resulten modestos los resultados del último año.
La recuperación vino de la mano de una fuerte demanda externa por los productos que se manufacturan en el país y, a medida que se fue recuperando el ingreso de los hogares, por el mayor consumo interno.
Dada la heterogeneidad de actividades aglutinadas al interior de la manufactura, cada una con su propia especificidad, es que a los efectos del análisis acostumbramos a dividir al sector en cuatro grandes grupos para poder tener un mejor entendimiento de su evolución. Atendiendo al principal destino de ventas distinguimos entre ramas exportadoras y las que venden fundamentalmente en el mercado interno. Entre las exportadoras distinguimos las de base primaria y las de base industrial. En cuanto a las que vuelcan sus ventas en plaza, las dividimos entre sustituidoras de importaciones (sujetas a la competencia de productos importados) y las de mercado interno propiamente dicho, no sujetas a competencia internacional debido a barreras de entrada, sean naturales o legales.
Las ramas exportadoras de base primaria no sólo son las que más crecieron en la última década (aunque en los últimos años enfrentaron problemas de oferta, ver Gráfico N° 2), sino que son las más relevantes en cuanto a su incidencia al interior del sector manufacturero. En momentos en que se está dando a nivel político un debate en cuanto a la mejora en la distribución del ingreso y cuáles son los instrumentos adecuados para alcanzar tal fin, detenerse unos instantes a analizar la estructura productiva del país puede ayudar a entender mejor el por qué de esa distribución.
El desarrollo relativo de las ramas industriales de base primaria se explica fundamentalmente por la disponibilidad de materias primas. Estas actividades, donde se destacan los frigoríficos, la industria láctea, los molinos arroceros y últimamente la fabricación de celulosa, son fundamentalmente exportadoras y se caracterizan por ser poco intensivas en mano de obra.
Actividades más intensivas en mano de obra no han podido expandirse de la misma manera, debido a la baja productividad, la que se puede explicar por escalas insuficientes de producción, una mano de obra que no reúne la calificación adecuada, infraestructura inadecuada, etc. En resumidas cuentas, si las actividades más intensivas en mano de obra y en particular mano de obra calificada y por consiguiente más productiva, tienen dificultades para desarrollarse, difícilmente resulte en una distribución del ingreso muy equitativa.
Ello no quiere decir que la economía no pueda crecer al tiempo que disminuye la pobreza. Por el contrario, puede hacerlo y a un ritmo elevado, tal cual aconteciera en los últimos años. Pero las fuentes de ese crecimiento pueden ser muy volátiles y, por ejemplo, un cambio brusco en la coyuntura internacional pueden revertirlo rápidamente.
BASE INDUSTRIAL. Ya que estamos hablando de coyuntura, analicemos el desempeño industrial en el último año. Las ramas que más crecieron son las exportadoras de base industrial (6,6%), seguidas por las sustitutas de importaciones (5,4%).
El crecimiento de las ramas exportadoras de base industrial está vinculado al incremento de sus exportaciones. De acuerdo a la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), en el último año las ventas externas de manufacturas de origen industrial (MOI) ascendieron a US$ 1.400 millones, lo que representa un crecimiento del 25% en relación a 2009. La mayoría de las actividades que integran este grupo mostraron tasas positivas de expansión en sus ventas externas, siendo las más dinámicas material de transporte (49% de aumento de las exportaciones y 44% del IVF), materias plásticas (28% y 20% respectivamente), caucho y sus manufacturas (59% y 50%) y productos químicos (14% y 6%).
El destino natural de estos productos son los mercados regionales, absorbiendo el Mercosur casi las tres cuartas partes del total de sus exportaciones. La concentración en los mercados regionales, o su contracara, la baja presencia en otros mercados, se debe a los problemas de competitividad que enfrentan estas ramas, en particular en los momentos actuales, en que los precios relativos no les son favorables.
A nivel regional la competitividad es alta, concretamente con Brasil, el principal socio comercial del Uruguay, hacia donde se dirige el 25% de las exportaciones totales, porcentaje que sube al 40% en el caso de las MOI.
Una característica de las MOI es que dan lugar a un tipo de comercio exterior particular, el comercio intra-rama. Se trata de un tipo de intercambio en el que se exportan e importan al mismo tiempo productos pertenecientes a una misma rama industrial. Es una de las características que se observa en los acuerdos de integración, en los que, debido a las facilidades de acceso que se conceden los socios, se dan procesos de especialización productiva. Es así que para aprovechar las economías de escala, ciertas líneas de productos de una determinada rama industrial se fabrican en un país, y otras líneas en el o los socios restantes. En el cuadro que acompaña la nota se presentan las cifras de comercio exterior de una serie de ramas de base industrial en el último año.
Otra característica, al menos en Uruguay, es que para la elaboración de sus productos utilizan en gran medida materias primas e insumos importados, recurriendo para ello a la Admisión Temporaria (AT). De la comparación entre las importaciones en AT y las exportaciones a nivel de capítulos de exportación se puede tener una idea aproximada de la importancia relativa de los insumos importados en el valor de las exportaciones. No es exacta ya que muchas de las importaciones en AT que allí aparecen pueden ser empleadas en otros productos, e incluso las exportaciones consideradas pueden tener incorporados otros insumos. Pero da una idea aproximada, que permite concluir que el valor agregado nacional incorporado en esas actividades no es elevado (ver Gráfico N° 3).
RESTO. Por su parte, las industrias sustitutivas de importación se conforman fundamentalmente por ramas que elaboran productos de consumo final. Dado que en el último año fue el consumo privado el motor del crecimiento, no es de extrañar que estas actividades hayan experimentado un crecimiento importante, superior al promedio de la industria manufacturera.
Al interior de este grupo las ramas que mostraron en el último año el mayor dinamismo fueron la fabricación de chocolates, los productos de madera, los neumáticos, el vidrio, las pinturas, los plaguicidas, las metálicas básicas y la fabricación de motocicletas. Pero algunas actividades mostraron un desempeño negativo, tales como la vestimenta, los electrodomésticos y algunas metalúrgicas.
Como se trata de actividades sujetas a la competencia internacional, debido a la importación de productos similares desde el exterior, es interesante analizar cuáles fueron las principales importaciones de bienes de consumo que se efectuaron en el último año y relacionarlas con el desempeño de las respectivas ramas industriales. Tal el caso, por ejemplo, de la vestimenta. En el último año el nivel de actividad de esta rama se contrajo un 13% con respecto a 2009, mientras que las importaciones aumentaron un 29%. Es un claro ejemplo de una actividad que no puede hacer frente a la competencia internacional. Los principales orígenes de las prendas importadas son China, desde donde proviene el 58% del total importado, Argentina, Brasil e India.
Las ramas exportadoras que industrializan materias primas de base primaria crecieron en su conjunto 3,7%. Se destacaron los desempeños positivos de los aserraderos, la fabricación de celulosa, la fabricación de tops de lana (al influjo de mejores precios internacionales) y las curtiembres. Pero al interior de este grupo se encuentran importantes industrias que sufrieron en el último año la falta de materias primas, como en el caso de los frigoríficos y la industria láctea.
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La región impulsa a la industria
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