Corre, Uruguay, corre

| El running está en su apogeo. En 2010 se corrieron 22 carreras, contra 8 que había en 2006. Entonces se movían 16.321 personas. Hoy son más de 34.000. | Salir a entrenar después de años de sedentarismo tiene sus riesgos. Por eso recomiendan consultar a un médico antes de regresar a la actividad deportiva.

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CATERINA NOTARGIOVANNI

Les cuesta encontrar las palabras para explicar cuál es la magia. Hablan de vicio, de droga, de superación personal, de terapia, de nuevos amigos, de ambientes sanos, de necesidad, de pasión. Algunos, incluso, llegan a afirmar que correr les cambió la vida, que los hizo mejores personas.

Es fácil reconocerlos: están transpirados, concentrados, con el ceño fruncido por el esfuerzo, abstraídos en la música del iPod. Van, vienen, estiran las piernas, los brazos, giran el cuello, se ajustan los cordones. Circulan por toda la ciudad -Rambla, Parque Batlle, canteros de Avenida Italia, Prado- y sobre cualquier circuito que les permita cierta continuidad.

Son corredores amateurs y profesionales, personas que de un tiempo a esta parte han copado los espacios públicos, que se multiplican en primavera y que, a juzgar por la tendencia, tienen cuerda para rato.

En este sentido, los datos de la Confederación Atlética del Uruguay (CAU) son contundentes: en 2006 se realizaron ocho carreras en todo el país, con un total de 16.321 participantes. Cuatro años después, las instancias de competencia sumaron 22 y los corredores llegaron a 34.082. Sólo entre el 2009 y 2010, la cifra de participantes en las carreras de CAU -entre las que se encuentran las populares 10K de Reebok y Nike, la San Fernando, la San Felipe y la doble San Antonio en Piriápolis- pasó de 22.000 a 34.000 personas, de las cuales el 76% fueron hombres.

"Si a esos 34.000 le sumamos los 2.000 que corren en la pista de Atletismo y los más de 20.000 liceales que compitieron en Pintó Deporte, tienes 60.000 personas haciendo actividad física en un año", ilustra Pablo Sanmartino, presidente de CAU. "Esa cantidad de atletas no tiene parangón en la historia", agrega.

En opinión del jerarca, hay un fenómeno social detrás de este crecimiento: "Veo que la gente se está cuidando más". Pero además, subraya el impulso de los gobiernos de Tabaré Vázquez primero y de José Mujica después ("se entendió que no sólo existe el fútbol") y el cada vez más fuerte apoyo de las empresas ("es una apuesta a la salud pero también se ha visualizado como fenómeno de marketing"). Sanmartino cuenta que sólo Nike y Reebok invierten US$ 600.000 en organizar sus respectivas 10K.

Para muchos atletas, las carreras representan el próximo reto y son instancias únicas donde medirse consigo mismos. "Son maravillosas porque son la gran motivación. Si tú me contratas puedo decirte que estás más saludable, pero es mucho más tangible cuando participas en una de esas carreras y la corres entera. Ahí te das cuenta de que hace seis meses no podías correr tres cuadras", señala Diego Quagliatta, profesor de educación física posgraduado en entrenamiento deportivo, con 12 años de experiencia "haciendo rambla" como entrenador personalizado.

¿cantidad y calidad? La salida masiva de corredores es un buen síntoma. De mantenerse, los beneficios sobre la salud pública se verán en el mediano y largo plazo. Ahora, no todos quienes deciden salir a trotar toman las precauciones necesarias para evitar los riesgos implícitos a toda actividad física. Esto es más que evidente en primavera, cuando los viejos sedentarios deciden sacudir sus modorras, en general motivados por cuestiones más estéticas que saludables.

Quagliatta les llama los "deportistas golondrinas", porque dejan de entrenar con los primeros fríos. "Es como que te cepilles los dientes solo tres meses al año. ¿Qué salud van a tener tus dientes?", se pregunta. Este grupo es el que más riesgos tiene de sufrir lesiones.

"La reinserción viene acompañada de dolores a nivel muscular y osteoarticular. La cuestión es detectar cuáles son propios de la readaptación del cuerpo y cuáles pueden ser expresión de una patología de fondo", señala Daniel Zarrillo, médico deportólogo y presidente de la Sociedad Uruguaya de Medicina del Deporte.

"Mucha gente se tira a la calle a correr sin una correcta evaluación médica previa. Eso nos pone al borde del precipicio porque no sabemos en qué momento vamos a enfrentar una muerte súbita", señala el médico, y acota: "Tampoco hay que hacer una alarma pública para que todo el mundo salga mañana a ver un médico. Pero sí aquellos que hace mucho que no hacen nada, que fuman o que tienen algún hábito no saludable en su dieta".

En estos días de calores extremos, la deshidratación es uno de los principales riesgos. Dice Quagliatta: "Si sos un gran deportista con grandes condiciones no va a haber problema. Pero si sos el sedentario que empezó a entrenar hace dos días, que tiene sobrepeso, presión arterial alta y factores de riesgo por antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular, sos una bomba de tiempo corriendo por la rambla".

Dado que la sed es un síntoma de deshidratación leve, recomiendan no esperar a sentirla para tomar agua. De hecho es mejor mantener la hidratación a lo largo del día que beberse mucha agua antes o durante la carrera. La cantidad dependerá de cada uno, de la temperatura, de la humedad, de la duración y la intensidad de la carrera. "En un día templado y a ritmo moderado, se debe tomar un mínimo de un litro", ilustra Ariel González, entrenador de los Correcaminos, uno de los grupos de corredores que se preparan en la rambla montevideana.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es la alimentación. Para el caso de las carreras de 10 kilómetros, se recomienda ingerir carbohidratos y aumentar las dosis de frutas y verduras. Pero la última comida fuerte no puede efectuarse en las cuatro horas previas a la largada. Zarrillo hace énfasis en la necesidad de comer inmediatamente finalizada la travesía. "Porque las células están ávidas por el alimento", señala el médico. Las frutas y las barritas de cereales son buenos aliados en este sentido porque al tener mucho glucógeno son absorbidos rápidamente.

"Por otra parte, el deportista que termina una carrera de 10 kilómetros tiene que luchar contra la llamada `anorexia post ejercicio`, lo que los lleva a no sentir hambre hasta por lo menos dos horas después de la actividad. Hay que vencerla y comer igual", explica Zarrillo.

Repercusiones. La empresa de emergencia SEMM es la que se encarga de la cobertura médica de la mayoría de las carreras que se desarrollan en la ciudad. Según sus estadísticas, año a año se observa un mayor grado de preparación entre los corredores. En los instantes previos a la largada, la mayoría de las atenciones responden a controles de la presión arterial (realizan un promedio de 50 por carrera) y de glucosa en sangre.

"Durante las carreras las asistencias son variadas: esguinces, torceduras, heridas leves por caídas, mareos, dolor precordial y falta de aire", ilustra Álvaro Domínguez, jefe de enfermería y encargado de Coordinación de Coberturas a Eventos Especiales de SEMM.

Según Domínguez, los sucesos más graves "han disminuido año a año", y son entre cinco y diez los corredores que deben ser atendidos por dolores en el pecho, falta de aire y arritmia. "En el total de los participantes el porcentaje es muy bajo. En todos estos años sólo asistimos a personas que sufrieron un paro cardiorrespiratorio en un par de oportunidades ", asegura. Vale recordar que en 2008 murió un participante en plena carrera a consecuencia de un paro cardíaco.

El cuerpo requiere una preparación antes de ser puesto en movimiento. La "entrada en calor", es una instancia que muchos esquivan y que después pagan caro con desgarros y contracturas. Hay que comenzar de forma progresiva con una caminata intensa y seguir con un estiramiento de los principales grupos musculares -muslos, piernas, cintura, brazos-. Entonces sí se comienza con la actividad aeróbica de forma progresiva, explica Quagliatta. "Uno no puede terminar de estirar y arrancar a correr a 100 kilómetros por hora. Hay gente que toca la rambla y empieza a correr, pero el organismo no está preparado", asegura.

La "vuelta a la calma" es otra básica. "No se puede parar de hacer actividad física e ir y meterse en la ducha. Ni sentarse. Es necesario que el cuerpo pague su deuda de oxígeno", dice por su parte Daniel Zarrillo.

Por último, un detalle no menor: el terreno. La superficie ideal es el césped con cierta altura de gramilla, como el de las canchas de fútbol. Le sigue la arena (nunca la blanda) y el pavimento, sobre el cual corre la mayoría de las personas. Afortunadamente, la tecnología deportiva ha desarrollado calzados que compensan la escasez de áreas con gramilla y amortiguan el impacto que sufre el pie cuando se corre en superficies tan duras como la calle.

Futuro. "Vamos a ver más gente corriendo", dice el presidente de CAU. En este 2011 no sólo habrá más carreras (por ejemplo Nike realizará por primera vez una exclusiva para mujeres), sino que en marzo abrirán dos escuelas de iniciación atlética con el apoyo de la Intendencia de Montevideo. También CAU está en conversaciones con una marca de ropa deportiva para hacer un carrera para niños de entre 5 y 14 años.

Todo indica que el hábito de correr llegó para quedarse.

Cuando el cuerpo habla

Alertas de descompensación

Saber parar a tiempo es clave para evitar lesiones o males mayores. Los dolores de cabeza (sobre todo a nivel de la nuca), en el pecho (sensación de opresión), la sensación de "garra" en la garganta, los dolores en los brazos, mareos, náuseas, visión de estrellitas o zumbidos son señales de alerta a las que hay que responder inmediatamente, explica Daniel Zarrillo, médico deportólogo. Las lesiones más comunes de los corredores son los desgarros, las contracturas y las tendinitis.

Las cifras

112% Es lo que creció la participación en carreras entre 2006 y 2010. (Fuente: Confederación Atlética del Uruguay).

34.082 Se anotaron en las 22 carreras de 2010. En las ocho que hubo en 2006 participaron 16.321.

76% De los corredores de las competencias de 2010 eran hombres. La proporción se mantiene en los eventos de los años anteriores.

2.000 Personas se entrenan regularmente en la pista de Atletismo del Parque Batlle, mitad hombres y mitad mujeres.

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