No, no nos olvidamos de poner el nombre de El elegido de esta semana. Es que, simplemente, no lo tiene. Y eso no le ha impedido al "Sin nombre", "Viejo barcito de la esquina", "Lo de Pepe", "Lo de Gabriela", o al "Boliche de Guaná y Paullier" hacerse notar.
El "Sin nombre" abrió sus puertas el 13 de noviembre pasado, en la esquina de Juan Paullier y Guaná. Ahí funcionó una tienda de ramos generales y un almacén y bar. Curiosamente, o no, los vecinos no recuerdan el nombre del comercio anterior, dice José María "Pepe" Álvarez, responsable de este emprendimiento.
"No tener nombre es como el anti-marketing, pero eso hace que el boca a boca sea más místico o misterioso. De hecho, nos ha dado hasta ahora muy buenos resultados", asegura. Siempre, conviene siempre reservar mesa al 4098016.
El edificio data de 1909 y está reciclado. Prolijamente decorado, el salón cuenta con mobiliario de época, obras de Pablo Damiani y mesas decoradas con distintos motivos por artistas varios. El ambiente retro del comedor se combina con el servicio Wi-Fi.
La carta es otra peculiaridad, ya que se cambia todos los días. Carnes, pastas, mariscos, tortillas y una apuesta invernal a platos típicos uruguayos como la buseca o la cazuela de lentejas. "No tenemos algo como `la especialidad de la casa`, pero el ojo de bife está saliendo muy bueno", afirma Álvarez, quien estuvo a cargo del Bar Tabaré desde 1989 a 2004.
Por ahora, abre de lunes a viernes al mediodía (con menú ejecutivo a $ 195) y de martes a sábado en la noche. En breve el horario se extenderá. Se calcula que el costo por comensal ronda los 450 pesos, incluyendo entrada, plato principal, bebida y postre.