Secretos para aliviar la pesada carga emocional

A veces las distracciones más sencillas y económicas son las que derivan en los mejores resultados. El deporte entretiene a grandes y chicos. Las caminatas, salidas en bicicleta y partidos de fútbol demandan pocos recursos y ayudan a dormir mejor.

Crear un sistema de turnos para cuidar a los más chicos, "con primos o amigos; un día salen unos y al otro día los otros", aconseja Verónica Gattini, psiquiatra y terapeuta familiar. Esto permite ahorrar en niñeras y despejar actividades. También se puede optar por un día ir a la casa de los abuelos. Compartir y elaborar con ellos recetas de cocina. También se puede aprovechar para mirar juntos algunas fotos antiguas.

La semana puede ser planificada con días temáticos: un día teatro en casa. Ofrecerle disfraces e invitar a más amigos. Otro, jornada de agua. Bombitas de agua e inflables. Sirve para experimentar con objetos que se hunden y los que flotan. Ordenar el cuarto toda la familia junta. Que cada integrante siente que ese espacio le pertenece. Cada quien acomoda su lugar y los padres sólo aconsejan.

Fijar dos días a la semana para revisar el correo, no más. Antes de dejar la oficina, conviene además redireccionar el email. Una agenda copada no significa descuidar el tiempo para uno mismo. "Si a alguien le gusta sentarse en las rocas a ver la puesta de sol, que lo haga. Las vacaciones deben asociarse con darse un gusto propio, como leer o cocinar", explica Juan Yáñez, doctor en psicología.

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