LEONEL GARCÍA
Por artistas como U2, Bruce Springsteen, Bob Dylan o el ya fallecido John Lennon, el rock históricamente ha estado relacionado a cruzadas e ideologías políticas progresistas o más vinculadas con la izquierda como el pacifisimo, la ecología o los derechos de la mujer. Pero en este mundo hay excepciones. Incluso excepciones muy radicales. Y tal vez la mayor sea Ted Nugent, un guitarrista estadounidense que hace que a su lado el precandidato republicano Mitt Romney parezca el actor Sean Penn. Y hoy su peor pesadilla es que un "zurdito" como Barack Obama (según su perspectiva, claro), sea reelecto este año.
Primero, el rock. Nacido en Detroit, Michigan, el 13 de diciembre de 1948, Ted Nugent es un extraordinario guitarrista con más de cuatro décadas de trayectoria, tanto como solista como en bandas como Amboy Dukes o Damn Yankees. Sus riffs cargados de testosterona lo han convertido en un monstruo de las seis cuerdas. Su fiereza rockera expresada en temas como Cat scratch fever exime de mayores discusiones. Su dotes de showman tampoco están en entredicho: años ha solía salir a escena vestido de cavernícola o cubierto solo por un taparrabos; más acá en el tiempo aparecía montando un bisonte o acababa sus recitales demostrando su puntería con arco y flecha (siempre encendida), con una guitarra como blanco. Estos últimos actos no son sólo una excentricidad para impactar, son parte de una filosofía de vida. Nugent es amante/militante/defensor acérrimo de todo lo "americano" (entendiendo, claro, a "americano" como sinónimo de "estadounidense"), incluyendo su fauna; y pocos bichos más emblemáticos de ese país que el bisonte.
Y sobre lo otro, "The Nuge" o "Uncle Ted" (Tío Ted) es un fanático de la caza y de las armas. Es más, es dirigente de la ultraconservadora Asociación Nacional del Rifle (NRA, por la sigla en inglés), que defiende el derecho de los ciudadanos a armarse y defenderse, históricamente vinculada a los sectores más reaccionarios del Partido Republicano. Más a la derecha, una pared únicamente.
DECAPITAR. Republicano de toda la vida, incluso con coqueteos con el extremista Tea Party, Nugent se fue especialmente de boca a mediados de abril en una convención de la NRA. "Si Barack Obama se convierte en presidente en noviembre, otra vez, yo estaré muerto o en la cárcel dentro de un año", dijo durante su intervención. No ahorró insultos y calificativos como "criminales" y "coyotes a los que hay que apuntar" a altos funcionarios del actual gobierno demócrata. "Somos patriotas y valientes. ¡Tenemos que ir a la carga en ese campo de batalla y cortarles la cabeza en noviembre!", culminó exaltado ante un público afín. En las elecciones de 2008, "The Nuge" no había ahorrado expresiones soeces (incluyendo comentarios racistas y misóginos) a los entonces precandidatos demócratas Obama y Hillary Clinton.
Claro que esta vez pareció llegar muy lejos. Sus palabras alertaron al Servicio Secreto estadounidense, quien decidió entrevistar al rockero. Nugent debió bajar cuatro cambios: aseguró que solo habló en sentido figurado y que no amenazó a nadie ni llamó a la violencia.
Para muchos, la reacción de los Servicios Secretos fue exagerada. Pero en ese país aún está fresco el antecedente del atentado del 8 de enero de 2011, en Casas Adobes, Arizona, en el cual la congresista demócrata Gabrielle Giffords estuvo a un paso de morir. Giffords había sido señalada como "un blanco a eliminar", también en sentido figurado, por su par republicana y exvicepresidenciable Sarah Palin, una mujer cuyas ideas son muy apreciadas por Nugent. En ese ataque, perpetrado por un solo tirador, Giffords salvó su vida, pero otras seis personas fallecieron.
BELICOSO. Denostado por sus críticos como lo más rancio del "ugly american" (como se conoce a la peor cara, frecuentemente caricaturizada, del estadounidense promedio) o de la "white trash" (basura blanca, término étnico referente tanto a la pobreza como a la bastedad de la población caucásica más desfavorecida de ese país), Nugent es, por varios aspectos, una rockstar atípica. Históricamente ha sido un cruzado contra las drogas y el alcohol, lo que siempre lo colocó a contramano de la mayoría de sus compañeros de ruta. "Yo jamás escapé de mi casa ni angustié a mis padres. Aquel fue un movimiento que sentí ajeno: si querés meterte químicos que te van a arruinar el cerebro en protesta contra Vietnam, perfecto. Solo que no me pidas que te acompañe", supo decir sobre el movimiento hippie, contemporáneo a sus inicios. Esta, si se quiere, es una de las frases más suaves de un hombre que jamás se caracterizó por su diplomacia. De más está decir que él estuvo a favor de la guerra de Vietnam, y de la primera del Golfo, y de la segunda...
Algunas perlas del pensamiento vivo del guitarrista: "La situación nunca ha sido tan jodida como ahora. ¿Por qué no deberíamos armarnos?", "Quiero que mueran los secuestradores, los ladrones, los abusadores de niños. Sin casos en las Cortes, libertad condicional ni anticipada. Los quiero muertos. Tengan un arma y, cuando los disparen, ataquen", "Espero que todos los que toman drogas mueran en su puto vómito".
Bastante homófobo, antiabortista fervoroso y cristiano practicante -en 2000 publicó su autobiografía God, guns and rock and roll (Dios, armas y rocanrol)- , al Tío Ted también siempre le gustó mostrarse públicamente como un hombre de familia. Se casó dos veces (enviudó de su primera esposa) y tuvo ocho hijos, aunque tres de ellos nacieron por fuera de sus matrimonios. Bueno, ¡algo de rockstar típico tenía que tener!
Nugent, que en estos días también debió reconocer que cazó ilegalmente a un oso en Alaska (por lo que debió pagar una multa de diez mil dólares), es en Estados Unidos una estrella de rock a la altura de los Kiss, Aerosmith o Van Halen. Ha vendido más de 30 millones de discos, casi todos en su país. Fuera de su tierra, el Tío Ted es bastante poco conocido. Muy raras veces se ha aventurado en un tour por el extranjero. Es bien conocido su desinterés por cruzar las fronteras que tanto ama.
Otros rockeros nada "progres" en EE.UU., según la revista "Rolling Stone"
SAMMY HAGAR
Vocalista y también guitarrista, Hagar (64) ya tenía un nombre en el rock cuando sustituyó a David Lee Roth en Van Halen, entre 1986 y 1996. Asiduo participante de las convenciones republicanas, en los `80 afirmó públicamente que "Ronald Reagan es el mejor fuckin` presidente de todos los tiempos"; expresión bien rocanrolera que no precisa traducción.
JAMES HETFIELD
Como fundador, voz, compositor y guitarra de Metallica, Hetfield (48) es líder de una de las bandas de heavy metal más importantes e influyentes del mundo. Se le ha acusado de homofóbico y racista, lo que siempre él ha intentado aclarar... oscureciendo cada vez más. Sí ha reconocido ser "bastante conservador" en varios aspectos.
ALICE COOPER
"Sarah Palin es totalmente un soplo de aire fresco. Cuando dicen de ella que no tiene experiencia, quizás es justo eso lo que Washington necesita. Todavía no sé a quién voy a votar, pero en una guerra quiero un pitbull, no un caniche". Lo dijo el (otrora) revulsivo y antisistema Alice Cooper (64), también simpatizante reconocido del expresidente George W. Bush.
GENE SIMMONS
Simmons (62), bajista, cantante y compositor de Kiss es, como Ted Nugent, abstemio y alejado de las drogas (eso sí: es un mujeriego empedernido). "El señor Bush está haciendo lo que los exterminadores deben hacer: ir y descubrir dónde están las cucarachas", dijo sobre la guerra en Irak. Paradójicamente, apoya la legalización del aborto.
JOHNNIE RAMONE
El punk rock es (o al menos así fue vendido) rebeldía, inconformismo, furia, anarquía, desprecio por el sistema. Sin embargo, el histórico guitarrista de The Ramones, Johnny (fallecido en 2004 a los 56 años) mostró su faceta más proestablisment en 2002, cuando su banda entró al Salón de la Fama del Rock. "Dios bendiga al presidente Bush y Dios bendiga a América".