Cada 10 años, hay tendencias que quedan tatuadas en la moda, en los hábitos o en las mesas. Aquí, varios expertos procuran avizorar qué depara este decenio que comienza en moda, belleza, gastronomía, tecnología y diseño. Según esos vaticinios habrá desde neveras qué avisan lo que falta, hasta teléfonos como tarjetas y platos donde lo protagónico son los ingredientes orgánicos u olvidados. Todo apunta a que lo verde y ecológico serán fuertes tendencias.
"La moda de esta década se volcará a la naturaleza en cuanto a colores. Se utilizarán muchas telas ecológicas y tejidos naturales", vaticina el diseñador venezolano Óscar Carvallo, radicado en París. "Otra tendencia es la unisexualidad, un estilo en el que no se va a diferenciar con facilidad si eres chica o chico. También se avecina una nostalgia hacia la época dorada: los años 50. Las cinturas marcadas, las faldas amplias y los vestidos a la silueta por debajo de la rodilla. Va a ser una moda sensual pero cerrada, que no va a mostrar mucho el cuerpo".
Desde el Laboratorio de diseño de Central Saint Martins de Londres, la diseñadora venezolana Nelianna Fuenmayor, también da luz a sus pronósticos. "Va a ser una década de mucho color para celebrar la superdiversidad y lo global. Habrá muchos gráficos, estampados grandes y detalles hechos a mano. La moda sustentable tendrá cada vez más valor. El diseño se guiará por el slow fashion". Carvallo anuncia lo que para muchos puede ser un pronóstico adverso. "Todo será natural: las cirugías estarán over". Y continúa con lo posible. "Otra tendencia es la simplicidad: el uso del monocolor o de un mismo tono en degradación. Los cortes serán muy simples. Estará en boga lo oversize. El calzado se va a seguir desarrollando fuertemente. Vienen los zuecos de plataforma. Los accesorios serán de la época de los años 70, el hippie sofisticado, como una referencia de Bianca Jagger".
En cuanto a las décadas con revival, Fuenmayor tiene su vaticinio. "La moda mirará a los años 30, 70 y 90. Los 30 por los orígenes, los 70 por la rebeldía de la mujer y los 90 porque la gente que tendrá el poder creció en esa época". La lista de Fuenmayor sigue para quien desee tomar nota: "Habrá una vuelta a lo clásico y utilitario, una reinterpretación del minimalismo con diseños inteligentes. También habrá mucha influencia del sportwear. Volverán los pantalones a la cadera. El reciclaje va a ser más tecnológico como textiles fabricados desde el plástico, de los que ya hay algunos ejemplos. Algunos tratamientos de desgaste del jean ya se empiezan a hacer con láser para conservar el agua. La tendencia serán las marcas locales, lo que se produce en cada país como una manera de contribuir y asegurar la economía propia. También habrá un culto a lo poco, la moda se enfocará en escasas piezas pero de buena calidad".
¿y en diseño? La mirada ecológica podría imponerse. La venezolana Marva Griffin, curadora del Salón Satellite de Milán, lo avizora entre lo que se avecina. "La sostenibilidad y la buena calidad del producto son bases decisivas para el futuro. Predominarán las formas clásicas con tecnologías avanzadas, con una mirada hacia la ecología, lo verde y gran respeto por la naturaleza". Las tendencias en el diseño, a su manera de ver, tendrán una búsqueda. "Ser revolucionarios, desarrollando nuevas ideas y cosas sobre todo útiles que evolucionen en el diseño tradicional".
cosmética por venir. Hace apenas unos meses, cuando la revista Vogue París cumplió 90 años, pidió a reconocidas casas que se asomaran al futuro de la cosmética y ofrecieran sus predicciones. Algunas parecen haber sido dictadas por la conciencia colectiva de las féminas de todo el mundo: Clarins ve en los próximos años una crema que pueda detectar las necesidades de la piel en términos de nutrientes, hidratación y vitaminas, y de acuerdo a esto, ajustará la liberación de sus ingredientes activos. En Chanel imaginan una base de maquillaje inteligente, que iluminará las zonas oscuras y calibrará la hidratación. En Lancôme vislumbran parches que serán como una segunda piel, que además de aportar color, tendrán la capacidad de mejorar el aspecto de labios, mejillas o párpados. En Yves Saint Laurent visualizan un esmalte de uñas que dure 15 días intacto.
Hablando de un futuro más cercano, lo que sí es palpable para los expertos es que en la próxima década la cosmética se apoyará más que nunca en sus dos grandes aliados: la naturaleza y la tecnología. Según lo compartido en la Academia Americana de Dermatología por Adnan Nasir, del departamento de dermatología de la Universidad de Carolina del Norte, la nanotecnología (manipulación de la materia a una escala menor que un micrómetro), será lo más utilizado en los años venideros: protectores solares en fórmulas cada vez menos grasosas serán posibles gracias a que sus ingredientes activos han sido convertidos en nanopartículas. También los cosméticos antiedad se beneficiarán aún más de esta tecnología, pues se logrará que los componentes de su fórmula penetren mejor la piel.
Especialistas como Nadine Pernodet, directora de Biología de Piel, de Estee Lauder, afirmó para un trabajo que recoge las tendencias de los próximos 10 años que, en lo que se refiere a la lucha contra el envejecimiento, se están enfocando en la embriología experimental de la piel, es decir, en el estudio de cómo los genes de la longevidad responden a los problemas ambientales, para así poder encontrar la forma de mantener la piel joven. Adam Geyer, de la Universidad de Columbia, opina en ese trabajo que una de las tendencias será prestar atención a los problemas de pigmentación y a conseguir una efectiva resistencia a los rayos solares.
Según las predicciones de Mintel Beauty Innovation, empresa dedicada a la investigación, el éxito de las casas cosméticas estará reservado para los que sigan la tendencia de la "belleza verde", que tiene que ver no sólo con la demanda de productos naturales, sino con el desarrollo sustentable, tanto en la fabricación como en la comercialización de los productos de belleza. El glamour tendrá que vestirse de verde.
Hasta hablar con los electrodomésticos
Carros voladores y robots domésticos de artilugios tecnológicos. Así imaginaron los estudios Hanna-Barbera cuando crearon Los Supersónicos en 1962 y aunque aún no se ha visto el primer carro volador, la tecnología ha dado grandes pasos en la creación de nuevos equipos pensados en facilitar la vida diaria. La interconexión en Internet seguirá marcando la pauta. Prácticamente todos los equipos que saldrán al mercado contarán con conexión a la web y ofrecerán servicio interactivo.
Según cifras de Nokia, en el mundo hay 4.000 millones de usuarios de telefonía celular y 2.000 millones tuvieron su primera experiencia en Internet desde un móvil. En 10 años, 7.000 millones de personas se conecten a la red usando su teléfono.
Las redes sociales seguirán en su rol protagónico. Gaby Catellanos, CEO de SrBurns en España, lo certifica: "Jugarán un papel muy importante en el futuro porque se está facilitando el acceso a la red sin importar el medio, ya sean tabletas, celulares o computadoras".
Para Castellanos, otro de los temas que dará de qué hablar en el futuro será la geolocalización, "que en Europa está dando muy buenos resultados". En este tema coincide Saulo Passos, gerente de medios sociales de Nokia para América Latina: "La geolocalización está abriendo una brecha para la realidad aumentada. Además, se podrá obtener información no visible que estará en una base de datos. Por ejemplo, al pasar por un restaurante y apuntar con el móvil, será posible captar el menú del día, estadísticas y comentarios de otros usuarios".
Antes de que cualquier equipo pise el mercado, debe pasar por una fase prototípica. Es allí cuando ocurre la magia. Muchos sufren cambios, algunos no pasan de la mesa de diseño y otros sencillamente son inviables. Según Agustín Napoli, gerente de Productos de Samsung, 60% de los ingresos de la compañía sur coreana para 2020 "provendrán de productos que no han sido inventados aún". Esta cifra da una idea de las cosas que se están desarrollando.
La mayoría de las innovaciones se verán en los teléfonos celulares. "En Nokia nos encontramos desarrollando un prototipo, en el que el teléfono no tiene una forma única y pasa a ser algo mutable que logra adaptarse a las necesidades del usuario: podrá doblarse como una tarjeta, usarse como una pulsera o expandirse como un tablet. Este es un concepto que podremos ver en 10 años", dice Saulo Passos, gerente de Nokia. Napoli añade que con el desarrollo de las nuevas tecnologías, "las pantallas del futuro serán tan finas como una tarjeta de crédito, además de transparentes".
"El futuro acaba de comenzar", decreta María Gabriela Ortiz, subgerente de relaciones publicas de LG. Los fabricantes están creando equipos autosuficientes, de bajo consumo energético y con conexión a Internet. "Si una persona se encuentra en la oficina, puede comenzar a lavar la ropa a distancia o preguntarle a la nevera qué le hace falta para pasar por el supermercado. Al ser estos equipos autosuficientes, podrán hacer un reporte acerca de su estado interno. Otra de las innovaciones que pronto veremos será el comando de voz: se podrá estar en la cocina dando órdenes a los equipos para hacer su trabajo", augura.