Las tres estaciones vitales

| Ubicado en el "otoño" de su vida, Walter Dresel vuelve a las librerías con un texto que pretende estimular a las personas a encontrarle sentido a la existencia.

 20110401 720x500

Si cada año de vida se representara como un mojón en la ruta, Walter Dresel estaría transitando por el kilómetro 65. Y considerando que la esperanza de vida promedio del hombre uruguayo es de 72,5 años, es evidente que el cardiólogo, comunicador y autor de libros de autoayuda lleva recorrida la mayor parte de su vida.

Aprovechando esa experiencia acumulada, Dresel publica su noveno libro: Hilos de plata, años de oro (Sudamericana); un texto que, en sus palabras, tiene como finalidad "estimular a los seres humanos" a encontrarle sentido a la existencia, sin importar el tramo del camino en el que se ubique cada uno.

A lo largo de las casi 300 páginas -buena parte escritas directamente hacia la segunda persona del singular-, el autor insiste en la idea de que cada etapa tiene sus desafíos particulares, en la necesidad de detenerse a "tomar un café con uno mismo" (concepto que atraviesa su obra) y de "mirarse a través del espejo del alma".

También se extiende en la importancia de mantener vivos los planes, proyectos y metas en todo momento y analiza la incertidumbre y el vértigo del escenario sobre el cual transcurren hoy las historias humanas. Afirma que los jóvenes deben preocuparse en construir su futuro y los adultos mayores en valorarse, más allá de los ideales que dictan los mensajes publicitarios.

"¿Por qué no aprendemos a poner primero lo que es importante y en segundo plano lo que puede esperar, teniendo en cuenta que la vida tiene un sentido unidireccional, que no va hacia atrás?", se pregunta Dresel en entrevista con Domingo. "Cada día que pasa es uno que no vuelve", agrega.

-Planificar metas o proyectarse es inherente a todas las edades. ¿En qué se diferencia esa mirada, según la etapa de la vida?

-Hay una diferencia fundamental: para el joven la noción del tiempo es casi infinita. A medida que uno atraviesa por la madurez, uno toma conciencia real y cabal de que el tiempo que queda por vivir es menor. Así lo marcan las estadísticas. Por lo tanto, hay una necesidad y una tendencia a optimizar ese tiempo, a tratar de extraer de él lo mejor posible y no perderlo en cosas que puedan postergar elecciones que son prioritarias.

-En su libro valora positivamente la experiencia y dice que la juventud es una excelente etapa, pero que se cometen errores por no escuchar a los mayores. A la vez, habla de la incertidumbre y la velocidad de los cambios. ¿Qué tan vigentes y/o certeros pueden ser esos consejos?

-En primer lugar, el joven no escucha al mayor y el mayor tampoco escucha al joven. Por ejemplo: lo que mis padres me enseñaron 50 años atrás era válido para el escenario del mundo de aquel momento, que era mucho más previsible. Entonces, las creencias (afirmaciones a las que uno le da el valor de una verdad) pueden ser modificadas. Lo que no debería modificarse son los códigos éticos y morales. Los principios y los valores que mueven al ser humano en un camino de rectitud.

-¿No cree que muchas personas viven como si tuvieran miles de años por delante, trabajando la mayor parte del día, por ejemplo ?

-Bueno, eso puede tener que ver con una necesidad, estamos en un país en vías de desarrollo. Creo que uno se olvida hasta que hace su primer pasaje por el CTI, ahí empezás a replantearte las cosas. Por un tiempo. Después que viste que las cosas funcionan, uno vuelve a patrones antiguos de conducta. Lo vivo yo: hace un año tuve que hacerme una angioplastia y en los primeros seis meses caminaba cinco veces por semana, después tres y ahora hacía 15 días que no caminaba. Lo ideal es no tener que llegar a esa situación.

-¿Cuál sería el punto de equilibrio entonces?

-Tener en cuenta que el ser humano tiene tres tiempos: pasado, presente y futuro. El pasado es la historia personal, la enciclopedia. Allí puede haber lágrimas, sonrisas, éxitos, fracasos, tristezas, alegrías, heridas abiertas. Pero tiene una característica fundamental: es un tiempo que no se puede cambiar. La atención la tenemos que centrar en el presente, que es un tiempo muy fugaz. ¿Qué nos queda? El futuro, que es el tiempo en el que vamos a vivir el resto de nuestra vida. Entonces: hay que apuntar hacia allí, hacia ese proyecto.

-¿Eso no atenta con disfrutar menos del presente?

-No, creo que hay que vivir el presente pero sin descuidar el futuro porque todas las cosas que hacemos en contra de nuestro cuerpo, físico y emocional, lo terminamos pagando.

-¿Qué es para usted una vida fracasada y una vida exitosa?

-No haber conseguido lo que uno pretendía de la vida es fracasar. Ser exitoso es poder llegar en algún momento de la vida a vivir de acuerdo a los principios y valores que cada uno maneja. La manera es ir monitoreando los éxitos y los fracasos. Y no dormirse cuando se es exitoso, creyendo que eso va a durar para toda la vida, porque las cosas son tan cambiantes que lo que hoy está arriba, mañana no lo está.

"Hay definir qué quiero y qué no quiero"

-Muchas de sus reflexiones terminan en un punto concreto: detenerse para mirarse a uno mismo. ¿Cree que esa falta de introspección es la causa de muchos de los problemas?

-Creo que sí, que a medida que un ser humano se va desarrollando asume una cantidad de roles y de obligaciones que nos llevan a tener una vida agitada. Las horas no alcanzan, queremos estudiar y necesitamos trabajar. Nos casamos, tenemos hijos, van apareciendo una serie de responsabilidades que por un lado nos van quitando ese precioso tiempo de introspección. Y por el otro, muchas veces esa introspección nos genera desasosiego, temor, entonces la postergamos. Pero tarde o temprano, todo ser humano se va a confrontar con la realidad de su vida. Salir corriendo a pagar las cuentas, que por supuesto hay que hacerlo, no puede ser el eje central de la vida. Creo que el mirarse en el espejo del alma tiene como objetivo definir qué quiero y qué no quiero para mi vida. Cuanto antes se haga, mejores serán las elecciones.

Tres estaciones

"Ahora es el tiempo de mirar hacia el futuro. Tú eres el único constructor de tu destino. Utiliza tu espacio creativamente". (Sobre la juventud).

"Ten como objetivo, siempre, vivir tu vida de acuerdo a tus principios y valores" (Sobre la madurez).

"¿Te sientes viejo? (...) ¿Tú te sientes así o los demás te lo hacen experimentar de ese modo? Si es lo primero, es grave; si es lo segundo, no les prestes atención. Creen que serán eternos jóvenes". (Sobre el "otoño").

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar