Compaginar los horarios que exige el fútbol (entrenamientos, concentración) con los requeridos para una carrera (estudiar, preparar exámenes, ir a clases) no es fácil. Para Jesús Chalela, presidente de la Sociedad Uruguaya de Psicología del Deporte, esa es una de las grandes explicaciones para que sean tan escasos los futbolistas con formación universitaria.
En cambio, para el psicólogo Jorge Delgado, quien también ha incursionado en cuestiones deportivas, el hecho que un importante porcentaje de los futbolistas provenga "de los estratos sociales más bajos, donde lo que abunda no es la cultura educacional", influye más que una cuestión de horarios. "Hay personas que trabajan ocho horas diarias, son casados, con hijos y estudian de noche, llegando a completar una carrera universitaria".
Chalela agrega que aquí "no hay un plan de estudios universitarios para deportistas". O sea, "no están dadas las condiciones para que se puedan realizar ambas actividades". Todo sería en base a esfuerzos personales.
En el balompié uruguayo, destacan casos como el veterinario Raúl Möller y el odontólogo Fernando Rodríguez Riolfo (futbolistas ya retirados, hoy directores técnicos), el médico y exarquero Eduardo Belza (gerente deportivo de la AUF en el presente) o, más recientemente, el licenciado en Administración de Empresas Andrés Fleurquin. También tiene estudios terciarios completos el golero y profesor de educación física Juan Castillo y, obviamente, el maestro Óscar Tabárez.
De cualquier forma, Chalela destaca que el fútbol no es una isla separada del resto de la sociedad. "Una realidad que se viene dando hace más de veinte años es que los adolescentes, sean o no futbolistas, dejan sus estudios". Según datos oficiales, el 48,1% de los jóvenes de 15 años o más no finalizó el ciclo básico liceal.
Mariana González, coordinadora del área educativa del programa gubernamental "Gol al futuro", dice que se está procesando un estudio sobre la situación socioeducativa de los jugadores juveniles del fútbol uruguayo. "Estamos tratando de despejar `mitos`. Es que no nos queda claro que el fútbol aleje (a esos deportistas) del sistema educativo".