Cocina. "Me gusta y lo hago bastante bien. En un día preparo comida para toda la semana. Por ejemplo, cocino la masa de empanadas y el relleno por otro lado, y lo pongo en la heladera. Luego, en la noche, es un minuto: preparo y al horno. (...) Somos dos, no es nada".
Día normal. "El problema es que no hay un día normal (se ríe). Pero generalmente tenemos un ratito en la mañana, que es nuestro, en que tomamos mate y escuchamos los informativos. A Pepe le gustan esos programas agropecuarios que hay a primerísima hora. Si tenemos tiempo, salimos a caminar un poco por los caminos de mi casa; mi barrio es muy tranquilo. O Pepe se va a dar una mano a la gente que trabaja en la chacra, algún consejo. En la noche, tenemos otro rato en común, nos contamos las novedades del día, ¿cómo te fue? y esa conversación de toda familia".
Departamentos. "Sé que estoy en minoría. Otros lo piensan y no lo dicen porque no es políticamente correcto. Como estoy vieja, no me importa. Uruguay no precisa más que 4 departamentos y una capital metropolitana".