L.G.
La posibilidad de viajar a través del tiempo y de encontrar vida extraterrestre son dos de las preguntas que han desvelado a la ciencia desde hace décadas. Apelando a modernas técnicas de animación computarizada y, sobre todo, a una de las mentes más brillantes del mundo, la señal de televisión para abonados Discovery Channel ha buscado arrojar luz sobre esas cuestiones. El resultado final se verá hoy en pantallas, con el estreno de la serie El universo de Stephen Hawking.
El País fue uno de los cuatro medios de América Latina que participaron de una entrevista telefónica con John Smithson y Ben Boley, desde Londres, productores de la serie. Su gran plus, afirmaron, fue la participación del afamado científico británico, de 68 años, cuyo genio no ha podido ser limitado por su discapacidad física, provocada por el Mal de Lou Gehring, una enfermedad neuronal motora que le impide casi toda movilidad y que sólo le permite comunicarse a través de un sintetizador de voz. Ese fue otro de los grandes desafíos a enfrentar; otro fue cómo transformar la visión de Hawking, basada en revisiones de la teoría de la relatividad y la teoría cuántica, en material accesible para el gran público.
Por suerte, siempre contaron con la colaboración del científico, a quien contactaron por primera vez en enero de 2007. "Stephen se compenetró mucho con el proyecto. Él está entusiasmado con el universo y quiere que la mayor parte de la gente conozca más sobre él, no solamente los expertos o personas con mucho conocimiento sobre la ciencia. Llegar a la mayor audiencia posible", afirma Smithson. "Él no participó para aumentar su fama personal, sino para llegar a los más jóvenes y tratar de inspirarlos e interesarlos en la ciencia y la cosmología", agrega Boley.
Claro que trabajar con una persona físicamente tan limitada, que sólo puede expresar entre tres y seis palabras por minuto, tuvo sus complicaciones. Había que exprimir al máximo las jornadas de trabajo y armarse de paciencia. "No fue fácil para ninguno", señala Boley, quien trabajó día a día con el científico en la elaboración de los guiones. "Tuve que leer muchos de sus trabajos. Él es un perfeccionista, tuvimos muchos encuentros, muchas revisiones conjuntas de los textos hasta asegurarnos que él estaba conforme con el contenido, porque no hay que olvidar que (el documental) está pensado desde su perspectiva. Fue un proceso muy, muy largo pero muy disfrutable. Pocas personas han tenido el privilegio de pasar tanto tiempo como yo con semejante personalidad".
Simthson destaca que a Discovery Channel le resultó "fascinante" la posibilidad de usar los adelantos tecnológicos para visualizar las ideas que Hawking tiene en su mente. Claro que para ello necesitaban, más allá del pensamiento del experto, un software lo suficientemente avanzado para crear lo que él llamo un Avatar de ciencia-no ficción. "No podríamos haber usado gráficos como los que usamos diez años atrás, ni siquiera cinco años atrás". Sobre el costo total del proyecto, muy elevado, se excusan de brindar información. Política de la compañía, aducen.
La combinación entre la tecnología más avanzada y las investigaciones de la que tal vez sea la mayor eminencia en el campo de la cosmología se verá hoy. El primer episodio tratará sobre la vida extraterrestre, posibilidad que el científico británico considera factible pero cuyo contacto debería evitarse, aunque no se trate necesariamente de lo que Boley calificó de "vida inteligente". Acerca del segundo capítulo, sobre viajes a través del tiempo, los productores adelantan que Stephen Hawking cree que es posible hacerlo en sentido futuro, aunque no hacia el pasado. "Si esto se pudiera hacer, el viajero tendría prohibido realizar cualquier acción" que cambiara el curso de la historia, añade el productor.
Hoy se estrenan 2 episodios
Los dos primeros episodios de El Universo de Stephen Hawking se emitirán hoy a las 20.00 y 21.00 horas por Discovery Channel. El primero de ellos lleva por título "Extraterrestres" y es un viaje desde las lunas de Júpiter hasta una galaxia no demasiado lejana. El segundo se llama "Viaje a través del tiempo", en el cual el científico explora en las posibilidades de romper las barreras temporales. Según Elizabeth Coehlo, de Discovery Channel Latin America, en breve se emitirá otro especial de cuatro horas.
Científico con el aura de una "rock star"
"Stephen Hawking es un hombre fascinante y, obviamente, uno de los mayores científicos del mundo. Además, es uno de los principales expertos para responder las preguntas clave de esta historia. Y, evidentemente, hay algo en él que ha capturado el interés de mucha gente a través del planeta". Así explica el productor John Smithson, de Discovery Channel, el porqué de la elección del protagonista del documental. En definitiva, porqué se trata de El universo de Stephen Hawking, y no de la visión de otro experto.
Más allá de su innegable contribución a los estudios sobre la historia del tiempo, las teorías cosmológicas y los agujeros negros, ese "algo en él" sin duda tiene relación con su postración a causa de una enfermedad neuronal motora. Más aún cuando ello no le ha impedido mantener su actividad científica que le ha valido doce doctorados honoris causa. El concepto de "una mente brillante limitada físicamente" se repitió a lo largo de la conferencia. Pero esas limitaciones no impidieron que el científico deslumbrara a sus interlocutores, y no solamente por sus conocimientos.
"Lo más extraordinario sobre Stephen es, que a pesar que no se puede mover y que sólo puede expresarse muy lentamente, el increíble aura que tiene. ¿Se puede entender lo que digo? Su presencia en una habitación es extraordinaria. Es como... como una estrella de rock. Eso es lo más increíble que encontré. Cuando lo conocés, enseguida te dejás llevar por él", afirma Ben Boley, sin ocultar por un segundo su admiración.
Británico al fin, los que conocen a Hawking señalan su humor cáustico como una de sus características. Esto también quedó plasmado en los documentales, que no ocultan toques humorísticos e incluso irónicos. Puede afirmase que si los episodios buscan mostrar al público cuál es la visión del científico sobre el universo, qué es lo que hay en su mente privilegiada, los aspectos de su personalidad no podían estar ausentes.
"Escribí varias versiones diferentes (de los episodios) para tratar de capturar el particular humor de Stephen. Y creo que él quedó contento con el producto final", resume Boley.