El papa Benedicto XVI tiene un perfume de uso exclusivo, creado por la famosa perfumista italiana Silvana Casoli, quien ya diseñó fragancias personalizadas para figuras como el rey Juan Carlos de España, Madonna y Sting. Casoli declaró al diario británico The Guardian que el único que podrá utilizar el perfume será Benedicto y aunque mantuvo la fórmula en secreto, reveló algunos de sus ingredientes: gotas de lima, flor de verbena y una hierba. El objetivo de la fragancia es, según dijo, "infundir paz y tranquilidad" y destacar el "amor por la naturaleza" del pontífice. La perfumista, conocida como "La Nariz" por su dominio del oficio, acostumbra a viajar a lugares lejanos para obtener los ingredientes de sus esencias, únicas en su género.