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Luis Fernando Verissimo
UN HOMBRE buscó una vidente. Ella leyó su mano, en silencio. Después extendió las cartas delante de él y las examinó largamente. Por fin, miró la bola de cristal. Y concluyó:
-Usted va a morir en un lugar con agua.
-¿Una bañera?
-No. Un lugar más grande.
-Una piscina...
-Veo una ciudad. Agua por todas partes. En vez de calles tiene agua...
-¡Venecia!
-Eso es.
-¿Voy a morir en Venecia?
-Sí.
-¿Cómo?
-Hmmmmmmm... Veo barcos... Góndolas... ¡Espere! Una mujer.
-¿Quién es?
-Usted no la conoce. Ella aparecerá en su vida en Venecia. Góndolas, sí, góndolas. Algo reflejado en las aguas oscuras del Gran Canal. Es la luna. Una luna llena. El gondolero canta una música antigua. Es extraño... La mujer. Tiene una máscara colorada. Viste una capa negra y una máscara colorada cubre su rostro.
-¿Ella no se saca la máscara?
-Calma. Se la saca.
-¿Y entonces?
-Ella es linda. Sus ojos son violetas. Dice una palabra... No consigo descifrarla...
-Intente.
-Es... Aldabar. Eso es. Aldabar.
-Aldabar...
-Ella dirá esa palabra tres veces antes de despuntar el día. Hay un aroma de jazmines en el aire. Ustedes entran en un castillo. Veo mármol. Cristales. Un bulto...
-¿Quién es?
-No puedo ver. Suben una escalinata.
-¿Hacia el cuarto?
-Sí.
-Espere un poquito. La palabra...
-Aldabar...
-Aldabar. ¿Ella la dirá tres veces?
-Sí.
-Hasta ahora solo la dijo dos.
-Exacto.
-Continúe.
-Ustedes entran en un cuarto. Hay una cama enorme bañada por la luz de la luna. La mujer desaparece sin hacer ruido.
-¿Adónde fue?
-Estoy tratando de ver... Está oscuro.
-Pero, ¿y la luna?
-Desapareció. Debe ser una nube. ¡Ah, volvió!
-¿La luna?
-Y la mujer. Es blanca. Está desnuda
-¿Sí?
-Ella lo llama desde la cama. Usted la posee. Se oscureció otra vez.
-Otra nube.
-Ahora veo... un jardín. Sí, un jardín. Veo jazmines. Están en un jardín. Comienza a amanecer. Veo un pavo real y una fuente.
-¿Y la mujer?
-Ella está hablando. Dice una palabra. Aldabar...
-Aldabar. La tercera vez...
-Es la señal. Usted va a morir.
-¿Cómo?
-No sé... es confuso...
-Insista.
-Cuidado con jorobados y licores verdes.
* * * *
El hombre, claro, jamás se acercó a Venecia después de esto. Continúa vivo. Pero de vez en cuando suspira y dice:
-Lo que me debo estar perdiendo...
LUIS FERNANDO VERISSIMO (1936) Brasileño. Novelista, guionista de cine y TV, humorista. Libros: El analista de Bagé, A Mae de Freud, As mentiras que os homens contam.




