Nobel de la Paz a Liu Xiaobo

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Yuri Doudchitzky

Cuando el viento ya pasó la noche usa su propia sangre para escribir un verso secreto y me recuerda que cada palabra es la última.

(fragmento de "Una Carta es suficiente", Liu Xiaobo, 2000)

ESTÁ CLARO que el Nobel no es un premio inocente, y está atravesado por la política. De igual modo, los reclamos de mayor justicia y libertad son válidos tanto para China y los gobiernos dictatoriales, como para muchas de las democracias occidentales. Sin embargo, el reciente Premio Nobel es fundamentalmente un logro a favor del individuo y en contra del mercado. Suena a error o ironía, pero lo cierto es que la República Popular China es el mayor mercado capitalista del mundo, y como tal tiene el poder de extorsionar a los demás países. Es así como el gobierno chino había advertido a Noruega que en caso de concederle el Nobel de la paz a Liu Xiaobo, las relaciones entre los dos países se verían seriamente perjudicadas. Sin embargo, la propuesta surgida del PEN y apoyada por Philip Roth, Don Delillo, Salman Rushdie, Vargas Llosa, Desmond Tutu y Vaclav Havel, entre otros, pudo más. Es por eso que merece celebrarse este premio como un triunfo del compromiso por la creación y libertad del individuo y no como una derrota para China, que por otra parte es un país más democrático hoy que veinte, treinta, cuarenta, cincuenta años atrás.

¿quién es Liu Xiaobo? Liu (Chang-chun, 1955) fue condenado en Beijing a 11 años de prisión, el 25 de diciembre de 2009, acusado de incitar a la sublevación contra el gobierno, a raíz de la Carta 08, escrita por él y firmada por más de 300 artistas e intelectuales chinos en 2008.

En esta carta Liu critica duramente al Partido Comunista y la "modernización autoritaria" de las últimas décadas, y exige mayor democracia y respetar los acuerdos internacionales sobre derechos humanos firmados por el gobierno.

Poeta y reconocido crítico literario, Liu fue profesor en la Universidad Normal de Beijing, y también en varias universidades de occidente. Las protestas de la Plaza Tiananmen en 1989, lo encontraron enseñando en la Universidad de Columbia. Se había derrumbado la Unión Soviética y Beijing recibía al reformador Mihail Gorbachov. Pero independientemente de la comitiva oficial, comenzó a reunirse en la plaza pública más extensa del mundo una multitud de estudiantes y trabajadores de Beijing, para reclamar por mayor libertad política. Si la Unión Soviética lo había hecho, por qué China no. Con los días se fueron sumando decenas de miles de estudiantes y trabajadores que llegaban de todas partes del país y Liu Xiaobo llegó desde Nueva York para ponerse al frente de los reclamos. Finalmente la multitud fue reprimida por el Ejército del Pueblo. Hubo una cifra nunca revelada de muertos; otros, como Liu, terminaron en la cárcel. Sus cargos fueron "propaganda contrarrevolucionaria e incitación al crimen". Fueron sus primeros dos años de prisión y el fin de su carrera como profesor universitario.

Una vez en libertad Xiaobo sobrevivió escribiendo crítica literaria para medios del extranjero. En 1996, por haber sugerido públicamente un acuerdo entre el gobierno chino y el Dalai Lama respecto al territorio del Tíbet, Liu fue condenado a tres años de trabajo forzado. En este nuevo período carcelario, se casó con la poeta y amiga de juventud Liu Xia, a quien en adelante le dedicará la mayoría de sus poemas. Desde el año 2000 al 2009 vivió en libertad, aunque privado de ejercer su profesión y de viajar al exterior. Desde 2003 al 2007 fue presidente del PEN China.

abandona los mártires imaginados deseo estar a tus pies además atado a la muerte esta es mi única tarea cuando el espejo del corazón aclara, una felicidad eterna

(fragmento de "Anhelo de Escapar", Liu Xiaobo, 1999)

"Sólo mediante la lucha"

Y. D.

LIU XIAOBO aún no ha ganado su objetivo, pero no caben dudas de que no está dispuesto a renunciar a la lucha por mayor justicia y libertad. El 23 de diciembre pasado, el día en que asistió a su más reciente juicio, escribió una carta que sólo fue difundida fuera de China. Reproducimos un fragmento:

"…mis experiencias más dramáticas a partir del 4 de junio (protestas de Tiananmen) están relacionadas con los tribunales. Las dos oportunidades que tuve de hablar en público fue en los juicios celebrados en el Tribunal del Pueblo en Beijing. Uno en enero de 1991 y otro ahora. Aunque los cargos fueron diferentes, en esencia son el mismo: crímenes de expresión.

Veinte años después, las víctimas inocentes del 4 de junio no descansan en paz, y yo, que me he convertido en un disidente, aún después de salir de la prisión de Qisheng en 1991, he perdido el derecho a expresarme en mi país y sólo puedo hacerlo a través de los medios de comunicación en el extranjero. He sido monitoreado durante años; puesto bajo vigilancia permanente (mayo 1995 - enero 1996); o en campos de reeducación por el trabajo (octubre 1996 - octubre 1999) y ahora una vez más empujado al banquillo de los acusados por los enemigos del régimen.

Igual quiero decirle al régimen que me priva de la libertad que sigo en la creencia que expresé veinte años atrás. No tengo enemigos ni odio. Ninguno de los policías que me han vigilado, detenido o interrogado, ni los fiscales que me han perseguido, ni los jueces que me condenan, son mis enemigos. Aunque soy incapaz de aceptar su detención, enjuiciamiento o condena, respeto sus profesiones y sus personas.

El odio es corrosivo para la sabiduría y la conciencia de una persona. La enemistad puede envenenar el espíritu de una nación, instiga a la brutalidad y las batallas mortales, destruye la tolerancia y bloquea el progreso de una nación hacia la libertad y la democracia. Espero, por lo tanto, ser capaz de trascender mis vicisitudes personales para comprender el desarrollo de la situación y los cambios en la sociedad, para luchar contra la hostilidad del régimen con las mejores intenciones y desactivar el odio con el amor."

una rata burguesa esta noche no come ni bebe ni rechina los /dientes mira fijamente con sus astutos ojos /brillantes paseando por la luna

(Fragmento de "Una Pequeña Rata en Prisión", 1997).

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