Pedro da Cruz
ENRIQUE BADARÓ (Montevideo, 1956) es artista visual y gestor cultural. Fue coordinador del Centro Municipal de Exposiciones (Subte) entre 1996 y 2007. Es asesor de artes visuales del Departamento de Cultura de la Intendencia de Montevideo. Ha realizado numerosas muestras individuales y participado en exposiciones colectivas en Uruguay y el exterior.
En 2004, como preparación teórica de su envío a la muestra "Pertenencias: formas de creer/crear", Badaró leyó La puerta de la misericordia (2003) del uruguayo Tomás de Mattos y El Evangelio según Jesucristo (1991) del portugués José Saramago, dos textos basados en la recreación de acontecimientos bíblicos, entre otros la vida de Jesús. Ambos libros marcaron la senda del vínculo de Badaró con la religiosidad.
Especialmente El Evangelio según Jesucristo lo inspiró a expresar ese sentimiento en sus obras plásticas. Varios pasajes del libro le sirvieron como fuente literaria para una serie de pinturas de fuerte carácter expresivo que realizó entre 2004 y 2010, las que fueron reunidas en la exposición "Camino púrpura - acercamiento a un Evangelio de José Saramago", recientemente mostrada en el Museo de San José.
En el catálogo de la muestra Badaró escribió: "La obra de Saramago ocupó desde entonces un lugar especial en mi vida: su agria visión, su descarnada explicación de los hechos enfocados desde otra perspectiva, su llaneza para explicar la simple complejidad del amor, la insondable duda respecto de un Dios detrás de Dios -semejante a la angustia de mi admirado Borges en su poema "Ajedrez", cuando reflexiona con asombro: `¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza?`".
El trasfondo de las obras, realizadas con "la libertad, la serenidad y la furia que solo franquear la cincuentena permite", como dice el texto del catálogo, es explicado cuando agrega que ellas están basadas "en otra obra texturada desde las palabras por alguien insatisfecho a hierro y fuego, desasosegado por un mundo tan cuajado de contradicciones que lo hacen ser a la vez bello y atroz."
El hecho de no haber elegido Montevideo como lugar para mostrar su exposición tiene importantes connotaciones para Badaró. Uno de sus movimientos pictóricos preferidos es el de los itinerantes rusos, denominación debida a que los artistas hacían giras con sus muestras, llevando su arte a diferentes regiones, y a la vez aprendiendo de los lugares que visitaban. El nombre de la muestra es una referencia al ejemplo de esos artistas rusos, una emulación de su ejemplo al transitar por las sendas de la tierra uruguaya, la tierra purpúrea.
La reproducción conjunta de algunas de las obras que forman parte de la serie y los correspondientes textos de Saramago que inspiraron al artista, es una forma de acercamiento a un proceso que, partiendo de fuentes literarias, culmina con la de creación de las obras plásticas.