Indignación

A. C.

EN EL OTRO libro, El odio a Occidente, Ziegler también es un hombre herido por el dolor del prójimo. Sin embargo no es un ex combatiente revolucionario, ni un cura obrero, ni miembro de "Médicos sin fronteras". La calidad y la altura desde la cual realiza sus denuncias pueden comprenderse mejor si se sabe que Ziegler fue hasta el año 2008 Relator Especial de la ONU para el Derecho a la Alimentación, y hoy continúa siendo integrante del comité consultivo del Consejo de los Derechos del Hombre de esa misma institución. Con este libro Ziegler logra una mezcla a tono con la actual ola de "indignados", con énfasis compasivo y precisión en las cifras, sin perder jamás la agilidad del buen periodismo.

Decepcionado con Barack Obama, el autor comprende a la perfección que tampoco ningún otro hombre en la Casa Blanca podría haber remontado los hábitos de hierro de la pesada política exterior norteamericana y los rasgos estructurales de su economía. "La principal materia prima de esta gigantesca máquina industrial es el petróleo", recuerda Ziegler. Una nación que incluso en 2009 después de su propia crisis generó la cuarta parte de todos los bienes industriales del mundo, es un gigante voraz que anda por ahí para asegurarse su sustento. Los Estados Unidos obtienen más del 60% del pétroleo fuera de su territorio, es decir, más de doce millones de barriles al día, "y para colmo, de tierras extranjeras generalmente hostiles y en las que los conflictos hacen estragos: Oriente Medio, Asia central, el delta del Níger".

La consecuencia de ello, a su vez, es que EE.UU. debe mantener unas fuerzas armadas extraordinariamente costosas. En 2008 EE.UU. gastó el 41% del total mundial en gastos militares, mientras que China, "segunda potencia militar mundial", el 11%. El lector no necesita ser muy avispado para entender por dónde puede venir el "odio a Occidente" que da título al libro. Lo que sigue es una apabullante recorrida por lo que ocurre con los pobres del mundo (los empobrecidos, según Ziegler). Las revelaciones no se hacen esperar, desde la torpe reivindicación del colonialismo en la primera visita del presidente francés Nicolás Sarkozy al África, hasta la presencia de mercenarios croatas operando en territorio boliviano contra el gobierno polémico pero legítimo de Evo Morales, y un vasto registro de los esfuerzos de las naciones emergentes por pelear un lugar decente en el planeta.

La labor de Jean Ziegler es impresionante y de lectura obligada para todos los interesados en temas internacionales: El odio a Occidente constituye una pieza clave para entender a carta cabal el mosaico de los conflictos y las crueldades globales, de apariencia tan confusa, pero desnudadas en estas páginas en sus resortes y motivaciones más terrenales.

EL ODIO A OCCIDENTE, de Jean Ziegler. Barcelona, 2010. Editorial Península, 295 págs. Distribuye Océano.

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