JORGE REBELLA
Como la situación actual de la economía española dista muchísimo del panorama que se vivía hace dos años, es preciso que las cajas de ahorro cierren oficinas, ajusten sus plantillas de personal y realicen un saneamiento de sus balances, sostuvo el doctor en ciencias económicas Rafael Pampillón, docente y director del Área de Economía del IE Business School de Madrid. En diálogo con ECONOMIA & MERCADO, el académico español señaló que algunas de esas instituciones no tendrían capacidad para absorber la totalidad de sus pérdidas con recursos propios y, eventualmente, podrían ser recapitalizadas por el Estado. A continuación se publica un resumen de la entrevista.
-¿Ya pasó lo peor de la crisis económico-financiera en Europa?
-Hoy la situación económica es más satisfactoria. Por dos trimestres consecutivos -el segundo y el tercero de este año- han crecido las economías de varios países europeos, especialmente la alemana y la francesa que son los motores del continente, y probablemente vuelvan a expandirse en este cuarto trimestre. Sin embargo, el problema del desempleo no se ha solucionado, ni siquiera en las economías que exhiben una mayor recuperación. Alemania y Francia están saliendo de la recesión al haber logrado que sus desempleados retornaran a las mismas actividades que desempeñaban antes de la crisis porque sus sectores exportadores de maquinaria y equipos son muy competitivos en los mercados internacionales y están colocando su producción en los países emergentes de Asia y, en menor medida, América Latina, que no se han visto tan afectados por la crisis global.
-¿Cuál es la situación económica de España a fines de 2009?
-Al igual que otros países, como es el caso de Irlanda, Grecia y Chipre, España ha quedado descolgada de la recuperación de las grandes economías de la Unión Europea porque todavía tiene que sanear su sistema bancario, sobre todo por la pesada carga de hipotecas y crédito promocional que tienen las cajas de ahorro. Además, el elevado desempleo, que alcanza a más de cuatro millones de personas, genera morosidad. Nuestros desempleados deberán ir a trabajar en otros sectores de actividad al tener el país que buscar un nuevo patrón económico para salir de la crisis, lo que conlleva necesariamente la reconversión de su estructura productiva. Ese proceso será lento y largo porque la economía española deberá digerir, entre otros, los excesos cometidos en materia inmobiliaria.
-En el tercer trimestre de este año, el PIB español cayó un 0,4% intertrimestral y 4% interanual. ¿Prevé una reversión en la tendencia después de cuatro trimestres consecutivos en los que la economía española registra tasas interanuales negativas?
-Al contrario, estimo que el cuarto trimestre exhibirá cifras algo peores que el tercero, de acuerdo con los datos preliminares divulgados sobre consumo de electricidad y cemento, producción industrial, así como las ventas del comercio minorista y de las cadenas de grandes superficies. Por lo tanto, no se esperan datos positivos de la economía española en términos interanuales hasta el segundo semestre de 2010, pese a que el presidente del gobierno español Rodríguez Zapatero anunció a fines de noviembre que la recuperación de la economía ya está en marcha.
-¿Cuáles son los principales problemas que aquejan a la economía española?
-Sin duda la economía española sufre los efectos de un consumo interno muy deprimido por el tremendo peso de la tasa de desempleo y por las dificultades de acceso al crédito debido a la crisis bancaria local. Incluso Rodríguez Zapatero ha señalado al desempleo como el gran problema económico de España y ha reconocido que no existen certezas sobre cuándo comenzará a descender ese indicador.
Inversiones
-¿Cuál ha sido la reacción del sector privado frente a la crisis en España?
-Las expectativas de inversión por parte de los empresarios están bastante decaídas al persistir una incertidumbre muy grande sobre el futuro del país. Rodríguez Zapatero no ha sido suficientemente realista a la hora de explicarle a la ciudadanía, en especial al sector privado, la situación en que se halla la economía de España. A pesar de sus anuncios optimistas, la recuperación va a llevar mucho tiempo. Como su gobierno tuvo una actitud de negar la crisis desde el comienzo mismo de este período, existe una sensación de inseguridad y desconfianza que está retrayendo la inversión privada, tanto local como extranjera. Incluso a los empresarios españoles, que están obteniendo resultados altamente satisfactorios en el exterior -por ejemplo, los bancos Santander y BBVA, Repsol, Telefónica, Iberdrola, Acciona, Endesa, OHL, las cadenas hoteleras Meliá y NH, etc. registran prácticamente la mitad de su facturación fuera del país- les cuesta entender el marco en que se va a mover la economía de su patria, lo que naturalmente provoca la congelación de las inversiones a nivel local.
-En ese contexto tan incierto, ¿qué sectores de la actividad económica de España tienen mayores probabilidades de recuperarse en un plazo más breve?
-Bajo las actuales circunstancias, existe un consenso generalizado de que la salida de la crisis económica en España pasa por el fortalecimiento de un sector exportador que hoy no es suficientemente fuerte ni competitivo. Por ese motivo, el Consejo de Ministros del gobierno español aprobó el viernes 27 de noviembre el anteproyecto de la Ley de Economía Sostenible, en la que se apuesta por la innovación, la formación profesional y el fomento de industrias que produzcan o utilicen energías alternativas. Actualmente España es una potencia mundial en energía eólica y solar fotovoltaica y también quiere apostar por la fabricación de automóviles con motores eléctricos localmente.
-¿Qué otros planes de estímulo a la industria nacional deberían aprobarse en España?
-El gobierno español tendría que destinar parte del gasto público, que hasta ahora ha sido desmesurado e improductivo, para incorporar nuevos sectores relacionados con la innovación y con el desarrollo tecnológico, así como para mejorar la calidad de la educación. Según los informes del Programa Internacional de Evaluación de Resultados Educativos (por su sigla en inglés, PISA), España ha obtenido resultados muy bajos y, por lo tanto, se requiere un acuerdo, entre todos los partidos políticos, para lograr una mejor formación profesional de los educadores y poder dirigir a los jóvenes hacia carreras tecnológicas y de ciencias que contribuyan a aumentar la capacidad y competitividad de las empresas nacionales.
-¿Qué posibilidades existen de que se promueva la construcción de viviendas, que es un sector intensivo en el empleo de mano de obra?
-El acceso a la vivienda no es una necesidad inmediata en España. En este momento, hay un stock disponible de un millón de unidades habitacionales nuevas para la venta desde que se edificaron 800.000 viviendas en 2007, que en términos absolutos equivalen a la suma de todo lo construido ese año en Alemania, Francia y Gran Bretaña. En realidad, aquí hubo un crecimiento desordenado de la construcción, que ha provocado una baja considerable del precio de la propiedad inmueble y que afecta también a la comercialización de unas 300.000 casas usadas. Deberán transcurrir dos o tres años, por lo menos, para que se produzca un equilibrio entre la oferta y la demanda en el sector inmobiliario. Se volverá entonces, a ritmos positivos de crecimiento en el sector de la construcción.
Sector financiero
-¿Cuál es la situación actual de del sector bancario español?
-Tanto los bancos como las cajas de ahorro tienen, por un lado, dificultades para conceder créditos, porque están siendo muy exigentes a la vez que se enfrentan, por otro lado, a una escasa demanda de préstamos porque el consumo interno y la inversión están sumamente deprimidos debido a la caída de la actividad económica y la suba del desempleo.
-En ese contexto, ¿qué instituciones presentan mayores riesgos?
-La mayoría de las "cajas de ahorro" (N.del R.: Las cajas -como, por ejemplo, La Caixa o Caja Madrid- operan como bancos minoristas, generalmente regionales, trabajando con cuentas corrientes, ahorro y préstamos, tarjetas de crédito, etc.) tienen serios problemas en la actualidad porque sus activos están sobrevalorados. Cuando, finalmente, se fije el precio de mercado de dichos activos en relación con los precios de venta de las casas, promociones inmobiliarias, hipotecas, etc., lógicamente se va a producir una minus valoración del capital.
-¿Cómo vislumbra las perspectivas de la banca para 2010?
-El año próximo tiene que producirse una consolidación de varias instituciones bancarias. Me refiero especialmente a varias cajas de ahorro que deberán fusionarse necesariamente, porque es un sector que está sobredimensionado como consecuencia del crecimiento del empleo y de la actividad inmobiliaria que se dio en el período previo a la crisis financiera internacional. Estas entidades tuvieron que abrir sucursales por doquier para atender a un público dispuesto a firmar un préstamo hipotecario, así como a la demanda de créditos promocionales por parte de las inmobiliarias y constructoras de viviendas. Como la situación actual de la economía española dista muchísimo del panorama que se vivía hace dos años, es preciso que las cajas de ahorro, al igual que ya están haciendo los bancos, cierren oficinas, ajusten sus plantillas de personal y realicen un saneamiento de sus balances.
-¿Qué significa en los hechos "un saneamiento de sus balances"?
-La caída de los valores de sus activos deberá trasladarse al rubro "pérdidas" y, por tanto, es factible que haya problemas de resultados en muchas cajas de ahorro. Como algunas de esas instituciones no tendrían capacidad para absorber la totalidad de esos déficit con recursos propios, eventualmente, podrían ser recapitalizadas por el Estado.
-¿Tendrá el gobierno español que hacer un rescate generalizado de las cajas, cuyas carteras tienen mayoritariamente hipotecas de viviendas que no valen más de la mitad de su precio original?
-Eso se verá cuando las cajas de ahorro actualicen el valor de sus carteras. Pero, a partir del momento en que sean capitalizadas, el Estado español deberá participar como accionista con derecho a voto, según establece el decreto-ley que creó el Fondo de Reordenación Bancaria (FROB) y que todavía no se ha puesto en marcha. Aunque no está previsto en los contenidos de esa legislación, es probable que, si esas instituciones no devolvieran el dinero, con el paso del tiempo el Estado pasaría a convertirse en el propietario y gestor de dichas cajas.
-¿Por qué ese grave problema lo tienen las cajas de ahorros y no los bancos en España?
-En realidad, todas las instituciones financieras españolas deberán realizar un proceso de ajuste. Sin embargo, el problema de los bancos no es tan serio porque son sociedades anónimas, cuyos gestores responden ante los propietarios de cada entidad que son los accionistas. Como sus acciones se cotizan en la Bolsa, se sabe cuánto valen a través de la Comisión Nacional de Valores. En cambio, no se conoce quiénes son los titulares de las cajas de ahorro ya que no poseen capital propio ni tienen propietario. Funcionan como entidades benéficas o fundaciones, pero han cobrado una relevancia de tal magnitud que hoy administran capitales que representan el 50% del sistema financiero español. Al ser sociedades sin fines de lucro, una parte importante de sus beneficios se destinan a obras sociales, centros de enseñanza, asilos, etc. de la región donde actúan. Como no tienen obligación de repartir dividendos, han crecido en forma espectacular y hoy compiten con los bancos, que sí tienen obligaciones con sus accionistas. Con el paso del tiempo, los políticos que gobiernan en los ayuntamientos han tomado el poder de esas entidades mediante la Ley de Cajas aprobada en diciembre de 2008 y, en algunos casos negativos, actúan con intereses particulares. Sería conveniente que se cambiara la configuración jurídica de estas entidades financieras y se les permitiera tener accionistas privados para que no compitan deslealmente con los bancos.
No se vislumbra una evolución positiva de la tasa de empleo hasta mediados de 2011
-El ministro de Trabajo e Inmigración de España, Celestino Corbacho, aseguró que la tasa de desempleo llegará a casi 20% a fines de año, frente a 17,9% que existía en septiembre pasado. ¿Coincide con ese pronóstico?
-En España existen dos formas de medir el desempleo. Una medición se basa en el registro de empleos que está a cargo de una dependencia del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, donde se señala que hay actualmente 3,8 millones de personas sin empleo. La otra medida surge de la Encuesta de Población Activa realizada por el Instituto Nacional de Estadística, que indica una cifra de 4,12 millones de desempleados, homologable a nivel internacional. En el tercer trimestre de este año, el 18% de la población económicamente activa estaba sin trabajo y es probable que se supere el nivel de 19% en el último trimestre de 2009.
-¿A qué atribuye esa proyección de fuerte suba de la desocupación hacia fines de este año?
-El cuarto trimestre del año es normalmente malo debido a que, por lo general, el empleo crece en el tercer trimestre, que corresponde al período estival, por la mayor demanda de trabajadores vinculados al sector servicios dada la importancia del turismo en España.
Por otra parte, la paralización de la actividad en la construcción es uno de los factores que más incide en la suba de la tasa de desempleo, ya que ese sector recluta una gran cantidad de trabajadores inmigrantes, quienes constituyen el grueso de la mano de obra poco calificada. Actualmente se están terminando las últimas viviendas del boom de la construcción y no hay nuevas obras previstas, lo cual genera el ingreso de más personas al ejército de parados (Seguro de Desempleo). Justamente, la edificación en gran escala fue determinante para que se registrara en años recientes un aumento del empleo sin precedentes en el mundo, que hizo que el total de la ocupación en España pasara de 12,1 millones de personas en 1995 a 20,5 millones en 2007.
-¿Hasta cuándo va a continuar el aumento de la desocupación?
-Antes de pronosticar una reversión de la actual tendencia en la tasa de desempleo, hay que tener en cuenta que muchos empleados están trabajando en jornadas de horario reducido. Cuando comience a recuperarse la economía local, las empresas tendrán todavía espacio para volver a fijar la jornada completa. Incluso podrán pedir a sus trabajadores que hagan horas extraordinarias a efectos de evitar la contratación de nuevos empleados porque el mercado laboral español es muy rígido y, por lo general, los empresarios son reacios a ampliar la plantilla. A pesar de que se prevé que la economía de España retomará la senda de crecimiento en el tercer trimestre de 2010, no se vislumbra una evolución positiva de la tasa de empleo hasta mediados de 2011.
La convivencia social que existe en Alemania contribuye a bajar el desempleo
-En Estados Unidos el PIB aumenta levemente al tiempo que la tasa de desempleo ha crecido más del doble. En cambio, Alemania, que recibió un duro impacto en su PIB en 2008, exhibe una tasa de desempleo apenas mayor que el nivel anterior a la crisis. Según Paul Krugman, la filosofía predominante en Estados Unidos detrás de la política de empleo es que "si la economía crece, los empleos crecerán". ¿Cómo ha hecho Alemania para ser la excepción a esa regla?
-Puede explicarse, en buena medida, por la estrategia de las empresas alemanas que han reducido el horario de la jornada laboral. Esa política ha sido apoyada por el gobierno alemán que subsidia a las empresas que no despiden a sus trabajadores y que estos, a su vez, comparten de una manera solidaria la reducción de la jornada laboral y del salario. El Estado alemán financia también una parte del sueldo y los aportes a la seguridad social de esos trabajadores para que puedan seguir cotizando lo mismo que si estuvieran trabajando a tiempo completo. Esta convivencia social contribuye a que la tasa de desempleo en Alemania sea mucho menor que en España.
Debemos tener presente que esas decisiones sobre reducción del horario de trabajo en aquel país no las toman sólo los empresarios, sino que participan también los sindicatos que son muy poderosos desde el punto de vista económico. Estos son propietarios de unos fondos de pensiones que los convierten en accionistas de las empresas alemanas, incluyendo el derecho a tener un asiento en la junta de directores y participar en las decisiones corporativas. Por eso, cuando se discute el cierre de alguna fábrica, los sindicatos tienen el suficiente peso para impedir que los empleados alemanes pierdan sus puestos de trabajo y, por tanto, es el personal de las filiales en el exterior, incluyendo las españolas, que queda desocupado.
-¿Se podrían adoptar algunas medidas laborales similares a las alemanas?
-Sería conveniente aplicar una política de flexibilidad laboral luego de haber tenido durante varios años serios desencuentros entre los empresarios y el gobierno del PSOE, así como entre los empresarios y los sindicatos. Precisamente, la medida de compatibilización del subsidio de desempleo con el salario es lo que ha permitido crear un horizonte de negociación colectiva entre patronales, sindicatos y gobierno. Sin embargo, el Poder Ejecutivo ha estado hasta ahora muy presionado por los sindicatos, sobre todo por la Unión General de Trabajadores (UGT) de tendencia socialista, cuyo secretario general, Cándido Méndez, tiene conexión directa con Rodríguez Zapatero. Esa afinidad le garantiza al gobierno la "paz social", pero a la vez impide que el gobierno español se decida a llevar adelante reformas en el mercado laboral, lo cual ha conducido a una situación lamentable en materia de empleo. Si se recompusiera el diálogo social y se establecieran políticas de consenso, sería factible instaurar un contrato laboral más flexible que mejore el mercado de trabajo en España.