"Católicos viven cada Pascua como nueva"

| La afluencia de público a iglesias y parroquias se triplica y hasta cuadriplica hoy, Domingo de Ramos, y el Viernes Santo. El 80% de los uruguayos está bautizado, pero sólo el 3% asiste a misa en forma semanal. Sin embargo, una encuesta revela que el 47,1% de los compatriotas se confiesa católico, la religión mayoritaria en el país y también en América Latina. En cambio, un 11% se define cristiano pero de otras religiones.

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El País

LEONEL GARCÍA

Sólo en Montevideo, entre 200 y 300 personas se bautizan el Viernes Santo. "Es un momento ideal para hacer balance y análisis", dice el obispo Galimberti.

Las capillas, parroquias y catedrales del país estarán hoy abarrotadas de gente. Pueden llegar a tener hasta cuatro veces la cantidad habitual de fieles para un domingo. En algunos lugares, el oficio religioso fue precedido por una procesión. Las manos de la mayoría de los feligreses portan ramas de olivo, palma o similares, ya bendecidos por los sacerdotes. En algunos templos, la bendición de los ramos comenzó ayer sábado. Estos simbolizan la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, cinco días antes de ser crucificado y siete antes de su resurrección, según indica el Nuevo Testamento. Hoy es Domingo de Ramos. Es el inicio de la semana más importante para la fe cristiana: la Semana Santa.

El próximo domingo es la Pascua de Resurrección y marca el fin de la Semana Santa. También es el primer domingo luego de la primera luna llena tras el equinoccio de marzo. Esta relación pertenece al monje Dionisio el Exiguo, también teólogo y matemático, y data de la tercera década del siglo VI. Desde entonces, la mayoría del mundo cristiano -los ortodoxos manejan un calendario distinto, raramente coincidente- ya saben cuándo celebrar su semana más importante.

Según datos que maneja la Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU), en el país aproximadamente el 80% de la población está bautizada. Eso es considerado un primer signo de pertenencia a la Iglesia. Pero otros números son mucho más desalentadores para esta fe. La propia CEU indica que sólo el 3% asiste a misa cada domingo, lo que equivale a 105 mil personas. Un estudio del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) de 2006 arrojó que el 47,1% de los uruguayos se define como católico, la religión mayoritaria en el país, y un 11,1% se considera cristiano pero de otras confesiones.

La mayoría de los católicos del mundo están en América Latina; se habla de 415 millones de un total de 1.147 millones en toda la Tierra. Pero Uruguay es una suerte de isla secular en la región. "Somos el único lugar del mundo en Occidente donde la Semana Santa fue `rebautizada` para quitarle las connotaciones religiosas", dice el presbítero Miguel Pastorino, flamante director de Comunicación Social de la Arquidiócesis de Montevideo. "No olvidemos que al principio del siglo XX, durante el auge del primer batllismo, se le puso a todas las fiestas religiosas un nombre laico, como un destierro o una imposición", agrega. Según una ley del 23 de octubre de 1919, la Navidad pasó a ser considerada el Día de la Familia; el Día de los Reyes, el Día de los Niños; y el Día de la Virgen, el Día de las Playas.

Pero ninguna de ellas caló tan hondo como la denominación Semana de Turismo. Y detrás de ella vinieron otras: Semana Criolla, Semana de la Cerveza (en Paysandú) y hasta Semana de la Vuelta Ciclista. Aún así en estos días, lo más importante para el cristianismo es cuando se registra la mayor afluencia a las iglesias y a las celebraciones religiosas. El sacerdote Juan Silveira, párroco del Santuario del Cerrito de la Victoria y vicario judicial del Tribunal Eclesiástico que depende de la CEU, asegura que la participación en los ritos se triplica en cualquier templo, "y en algunas fechas más populares, como el Domingo de Ramos o el Viernes Santo, se cuadriplican".

A diferencia de lo que pasaba hace un siglo atrás, cuando la pugna entre Estado e Iglesia estaba en su punto más alto, las autoridades eclesiásticas no se ensañan con las connotaciones más lúdicas de esta semana. "El que dice Semana de Turismo lo menciona más por inercia que por otra cosa. No creo que se trate de un obstáculo. El cristiano celebra su Pascua junto a su familia donde sea", asegura Pastorino. Este sacerdote ve a la laicidad, la no confesionalidad del Estado, como algo positivo; no opina lo mismo sobre el laicismo, entendido como una ideología que pretende algo así como el "destierro" de todo lo religioso. "Molestarse a esta altura por el lenguaje secular sería ridículo. Es más, para nosotros representa un desafío para llevar el mensaje a más gente", sostiene por su lado Silveira.

Pablo Galimberti, obispo de la Diócesis de Salto, reconoce que él mismo piensa salir a la calle para ver a los ciclistas cuando la Vuelta pase por su ciudad. En todo caso, coinciden por separado, es el momento indicado, por la fecha y por la audiencia multiplicada, para transmitir el mensaje y el sentido de la Pascua cristiana.

Significado. La Semana de la Cerveza renueva su calendario de artistas todos los años. Junto con las "jineteadas", el Prado busca nuevas atracciones para el predio de la Rural cada nueva edición. El Ministerio de Turismo promociona los mejores destinos del país para estas fechas. En cambio, las celebraciones cristianas, católicas o no, son las mismas de toda Semana Santa. Lo que es nuevo es la experiencia y eso corre por cuenta de cada uno de los fieles, señalan los religiosos.

El significado de Pascua es "paso" en hebreo. En el Pésaj judío, íntimamente ligado a esta celebración cristiana (ver aparte), se habla que cada uno de los creyentes vive su propio Éxodo. Aquí ocurre algo similar. "Lo que se celebra es el paso de la muerte a la vida por la resurrección de Cristo. Celebramos que el amor es más fuerte que la muerte, que la muerte no tiene la última palabra, que todo lo que se vive, se disfruta y se sufre no va a quedar en el cementerio. En cada uno de nosotros se vive como una realidad presente. Cada Pascua para un cristiano es nueva", sostiene Pastorino.

El obispo Galimberti habla de que es un momento ideal para hacer balance y análisis. "La Pascua se parece a un `alumbramiento`, paso de las tinieblas a la luz que no tiene ocaso. Cada Pascua invita a entrar y dejarnos llevar por este movimiento por el cual Dios nos saca de zonas oscuras, de pensamientos de muerte, sentimientos retorcidos, enredos y laberintos en los cuáles muchas veces nos acostumbramos a vivir y convivir. Cada año la Pascua resuena de modo diferente, porque cada uno es cambiante, y necesitamos levantar la cabeza para ver dónde estamos hoy parados", señala el representante de la diócesis salteña en su mensaje para estos días.

En Montevideo hay dos eventos masivos que sobresalen. Uno es el Via Crucis del Viernes Santo, que recrea el calvario de Cristo desde que es capturado hasta que es sepultado, y que se realiza en el Cerro a las 19 horas, comenzando en el cruce de Carlos María Ramírez y Grecia. La otra es la Vigilia Pascual, la misa de Resurrección, el Sábado de Gloria en la Catedral Metropolitana a las 21.00.

Ambas celebraciones ocurren durante el Triduo Pascual, Jueves Santo, Viernes Santo y el Sábado de Gloria, que se une al Domingo de Pascua, conformando las fiestas más importantes de la liturgia cristiana. Otra característica son los bautismos en la noche del sábado. Silveira sostiene que sólo en Montevideo en esa jornada entran a la Iglesia entre 200 y 300 personas, casi todos adultos.

La tradición señala la prohibición de comer carnes rojas el Viernes Santo, día de recogimiento para los cristianos y de regocijo para las pescaderías. El padre Pastorino, empero, pide no poner énfasis en cuestiones folclóricas. "Lo más importante de todo es la relación con la fe. Darle a ese u otro acto un sentido solidario. Privarse de ciertas cosas para solidarizarme con los que más sufren. Es aprender a desprenderse de algo que no pasa solamente por la comida. Lo importante es el sentido con el que uno hace las cosas, no la cuestión superficial". Además, añade, la abstinencia de comer carne los viernes se debería realizar, si se siguiera al pie de la letra la tradición, durante todo el período de Cuaresma, 40 días previos al Domingo de Ramos que este año comenzaron el 25 de febrero, el Miércoles de Ceniza.

Popularidad. El significado de estas fechas hace que se acerquen a los templos aquellos que se dicen católicos pero que no suelen asistir a misa, e incluso gente de otras confesiones. "El Viernes Santo y el Via Crucis sensibilizan a mucha gente. Es un festejo con mucha emotividad. Además, ayudan la difusión mediática y la proliferación de películas que se suelen emitir en televisión en estos días (de la infaltable La historia más grande jamás contada hasta la más moderna La Pasión) para que se acerquen más personas", sostiene Silveira. La misa del Sábado de Gloria, sin embargo, parece estar reservada para ya iniciados. "Es que suele durar más de dos horas y tiene siete lecturas", dice este párroco.

Propios, fieles no practicantes y extraños son parte de la explicación de esta multiplicación de la afluencia a las parroquias. Todo debido a la religiosidad popular. "Se dan casos de umbandistas o de asistentes a la Iglesia Universal del Reino de Dios (los "Pare de Sufrir") que en estas fechas se acercan a los templos", reconoce Pastorino. El primero caso es un sincretismo considerado incompatible con la fe católica; el segundo es, según una investigación del propio Pastorino, una "empresa religiosa" o "secta" alejada de la confesión pentecostal a la que dice pertenecer.

Esa afluencia no es vista como algo negativo. Extraños o no, la puerta no se le cierra a nadie. "La Iglesia Católica no puede excluir, porque tiene que amar a todos los hombres. Y esta semana es una oportunidad para hacer un llamado por un catolicismo más profundo. Además, la gente se acerca porque está buscando algo. Y si de algo tiene vocación nuestra Iglesia es de no cerrar las puertas", puntualiza el vocero de la Arquidiócesis de Montevideo. "Además, es una buena oportunidad en estas homilías para `aclarar` de qué estamos hablando en el mundo cristiano", agrega.

Vínculos entre la Pascua cristiana y la judía

La Pascua cristiana tiene su origen en la Pascua judía o "Pésaj", cuya traducción es "paso" o "pasaje", que conmemora el éxodo de ese pueblo de Egipto, la liberación y el fin de la esclavitud, hace aproximadamente 3.200 años.

"El Pésaj es una liberación. Es algo inherente a cada uno, y eso cambia según pasa el tiempo. Uno puede ver el tiempo como una línea recta o como un círculo. Nosotros preferimos tomarlo como una combinación: una línea recta en espiral. Por eso cada Pésaj es diferente, cada cuál debe vivir su propio éxodo personal", dice el rabino Eliezer Shemtov.

El calendario de celebraciones este año en Uruguay va del 7 al 16 de abril. Pero los festejos más importantes ocurren el miércoles y el jueves de esta semana. Los judíos se reúnen en torno a la mesa para las tradicionales cenas del Séder. Lechuga, cordero, un preparado dulce llamado jasoret, palos de apio, una hierba amarga conocida como maror, entre otros platillos, además del vino, conforman el menú.

No puede faltar un pan ácimo (sin levadura) conocido como matzá. Según la tradición, esto fue lo único que pudieron llevarse consigo los judíos como alimento durante el Éxodo. En toda esta semana no pueden comer pan o cereales fermentados. Durante las cenas del Séder es cuando se recuerda la liberación del pueblo judío.

El vínculo entre las Pascuas cristiana y judía es tal que muchos teólogos e historiadores sostienen que la Última Cena fue un Séder, y que la primera hostia fue un matzá.

birkat hamaja. Pero este Pésaj es especial. Cada 28 años el sol regresa a la misma posición en la que estaba cuando, según el Génesis del Antiguo Testamento y el Talmud, se encontraba en los días de la creación. Es el Birkat Hamaja o "bendición del sol".

"Esto ocurrirá en la víspera de la Pascua, en la mañana del 8 de abril. Bendecimos al sol en una reunión entre todos", dice Shemtov. Según el sitio web de la colectividad jabad.org.uy, la bendición es precedida por salmos y plegarias. "Es una instancia sumamente emotiva. Para muchos es el primer Birkat Hamaja de sus vidas; para otros, posiblemente sea el último", añade el rabino.

La fiesta en otras religiones

Metodistas. "Las actividades de Semana Santa se realizan, básicamente, del jueves en adelante. El Viernes Santo, las iglesias de Montevideo se reunirán en la iglesia de Malvín (Estanislao López 4631) de 9 a 12 para reflexionar sobre las palabras `Este es mi cuerpo`, dichas por Jesús. El Domingo de Pascua solemos reunirnos para ver el amanecer en la Playa del Buceo, para celebrar así con el nacimiento de un nuevo día la victoria de la vida sobre la muerte. Después, cada comunidad celebra la Resurrección en sus respectivas iglesias" Pastora Mary Estefan Silva.

Mormones. "Es una semana especial, pero los actividades son las mismas que en cualquier otra. La diferencia ocurre en la reunión sacramental del domingo, que está totalmente enfocada en la resurrección. El énfasis lo ponemos en que Cristo vive y se manifiesta como en el pasado. No lo recordamos como crucificado. En nuestros templos no vas a ver ninguna cruz". Elder Eduardo Risso.

Evangélicos bautistas. "El jueves y el viernes son días de recogimiento espiritual en nuestras reuniones. Tratamos de sacar una vivencia espiritual de ese hecho histórico. El domingo es un día de victoria y celebración, compartimos el pan y el vino. Cada una de nuestras iglesias le da un toque diferente a su reunión". Pastor Mario Bueno.

Anglicanos. "La Pascua es una liberación. Para los judíos, de la esclavitud. Para los cristianos, de la muerte. Jesús la venció y eso es lo festejamos toda esta semana". Obispo Miguel Tamayo.

Umbandistas. "Hay dos tendencias. En la umbanda, que es un sincretismo, hay un cierto resguardo, una especie de `cuarentena`, por las reminiscencias con el cristianismo obligado a nuestros antepasados. En el africanismo, la influencia del cristianismo es un poco menor. El viernes hay una revolución espiritual en el universo. El sábado se hace una `limpieza` y una sesión espiritual previo a la resurrección. Muchos van a las iglesias católicas". Mae Susana Andrade.

Las cifras

13% Porcentaje de católicos que dicen participar "asiduamente" de ceremonias de su Iglesia, según un estudio de Interconsult de 2008.

17,2% Porcentaje de ateos o agnósticos en Uruguay, según el citado estudio del INE. En Montevideo este indicador trepa al 22,7%.

37% De acuerdo con esa misma encuesta, es el porcentaje de católicos que participa "poco" o de manera "esporádica" de los rituales.

23,2% Según un informe del INE de 2006, es el porcentaje de uruguayos creyentes en Dios pero sin adherir a ninguna confesión.

27% Porcentaje de fieles de otras confesiones cristianas que dicen participar "asiduamente" de los ritos de su fe, según igual fuente.

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