Estremecedor testimonio; hay escasez de 872 medicamentos

Dramática crisis de la salud en Venezuela

A Rodolfo Baíz le diagnosticaron cáncer de pulmón en 2013 en Venezuela. Gracias a un buen tratamiento oncológico pudo tener una calidad de vida "óptima", según contó su esposa, pero la falta de un medicamento por la escasez que vive el país aceleró su fallecimiento en marzo de este año.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Una doctora protesta contra la escasez de medicamentos en Caracas. Foto: AFP

Si bien al principio de la enfermedad no podía cumplir con su rutina, los medicamentos y la quimioterapia ayudaron a que volviera a manejar su auto, trabajara a media máquina y no tuviera la necesidad de utilizar un respirador artificial. "Se le había reducido el tumor primario", relató a El País su esposa, Inés Carballo.

Uno de los medicamentos que Rodolfo tomaba era Avastin, que permitía que el cáncer atacara directamente a los tumores malignos. "Cuando llegó la sesión de quimioterapia número 29, dejaron de darle este remedio", narra Inés. Simplemente porque en Venezuela no hay suficientes divisas para pagar todas las importaciones.

A partir de octubre, le empezaron a dar medicamentos cubanos. "Quizás eran buenos, pero al faltar un medicamento el otro no sirve", agrega.

Rodolfo también tuvo inconvenientes para continuar diagnosticando su estado de salud. Por ejemplo, en el Instituto de Oncología y Hematología de la Universidad Central de Venezuela donde recibía la atención, no había reactivos, una sustancia inyectable por vía intravenosa indispensable para hacer las tomografías.

A partir de octubre del año pasado, su salud se deterioró sensiblemente. Los tumores le empezaron a aparecer en la mayoría de sus órganos. "Además de estar así sufrió muchísimo dolor, porque en este país no hay una morfina para calmarle al dolor", dice Inés.

El 23 de mayo, a sus 68 años, Rodolfo falleció. "Se murió de la peor manera. No se le pudo pudo brindar ni calidad de muerte", aseguró.

La falta de medicamentos no distingue enfermedad. Inés Carballo contó que debe pedirle a un familiar que vive en el exterior que le compre sus pastillas porque en Venezuela no se consiguen. Luis Florido, diputado opositor venezolano, contó en su visita a Uruguay que un amigo suyo tuvo un accidente cerebrovascular luego de que dejara de tomar estas pastillas.

Protestas.

Al igual que Inés, que es miembro de la Fundación de Pacientes Oncológicos de Venezuela, otras organizaciones de salud vienen denunciando un problema de escasez muy fuerte en el país petrolero.

Ayer, la Federación Médica Venezolana (FMV) realizó una manifestación en el este de Caracas para protestar por este problema. Su presidente, Douglas León Natera, dijo que los problemas de abastecimiento en los hospitales venezolanos hacen que operen con un "4 o 5 %" de materiales y medicamentos. El médico responsabilizó al gobierno de Venezuela por mantenerlos en estado de abandono. El desabastecimiento general llega al 95 %.

En la concentración, los manifestantes lucían pancartas que decían "Sin medicinas no hay salud", y otros que denunciaba la falta de medicinas para los hipertensos. Natera señaló que han llamado al gobierno de Maduro, pero "no los atiende". Además, criticó que no se publiquen boletines con información epidemiológica sobre los venezolanos. "Tienen 17 meses ocultándola y los números que logramos obtener es porque algún funcionario nos los hace llegar", dijo. Desde el año pasado, Venezuela agudizó su crisis de medicamentos que, sumada a la de alimentos, provocó que el nuevo Parlamento venezolano —con mayoría opositora al chavismo—declarara una "crisis humanitaria de salud" el pasado 27 de enero.

La semana pasada, el Congreso aprobó en primera instancia el proyecto "Ley especial para atender la crisis humanitaria en salud". Según el documento, en Venezuela faltan 872 medicamentos que afectan el tratamiento del cáncer, la diabetes, la hipertensión y las convulsiones.Venezuela, crisis, medicamentos, pacientes crónicos, protestas

The Washington Post enfurece a Maduro

nEl presidente venezolano, Nicolás Maduro, aseguró ayer que el diario estadounidense The Washington Post está llamando a un "intervencionismo desesperado" para "controlar a Venezuela", después de que ese medio afirmara que el país "requiere desesperadamente una intervención política".

"Qué razones tiene este imperio decadente e inmoral para que desde uno de los periódicos, que siempre ha servido de vocero de golpes de Estado, hoy llamen a una intervención en Venezuela", se preguntó Maduro en un evento en Caracas por el sexto aniversario de la Milicia Nacional Bolivariana.

En el editorial del diario de la capital de Estados Unidos, se apela a la Carta Democrática Interamericana aprobada por la Organización de Estados Americanos (OEA) como mecanismo para proteger la democracia en la región.

El diario acusa al Gobierno venezolano de haber "llenado ilegalmente" de simpatizantes el Tribunal Supremo, y le responsabiliza directamente de que Venezuela se esté acercando a un "colapso calamitoso" en el que en las tiendas faltan "comida y medicinas básicas".

"Rechazo y repudio todas las amenazas que se hacen desde Washington contra Venezuela y llamo a la unión cívico-militar para rechazarlas y para derrotarlas contundentemente", dijo Maduro. "Los problemas de los venezolanos los resolvemos nosotros", señaló e insistió: "En Venezuela mandamos los venezolanos". EFE

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)