EDUCACIÓN

Silencio del gobierno tras dura crítica de Secundaria

Landoni dijo que “el Frente no sabe lo que quiere”; algunos dirigentes lo reconocieron y dijeron que la salida de Mir y Filgueira fue perjudicial.

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Sindicato docente de Secundaria está enfrentado a la directora general. Foto: M. Bonjour

El Frente Amplio no tiene pacto orgánico con nosotros. No sabemos qué es lo que quiere el Frente Amplio, porque el propio Frente Amplio no sabe lo que quiere con la educación. Es algo en lo que nunca nos pusimos de acuerdo". La frase del consejero Javier Landoni, número dos de Secundaria —publicada por El País en su edición de ayer— cayó como una bomba en el seno del gobierno.

La directora general de Secundaria, Celsa Puente, habló ayer varias veces por teléfono con el presidente de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), Wilson Netto, para fijar una estrategia sobre la repercusión de la opinión de Landoni. El jerarca había vertido su comentario crítico el jueves, en una reunión de la que participó Puente y que ante la sentencia hizo silencio, al igual que la consejera por los docentes, Isabel Jaureguy.

Pero finalmente la orden les llegó desde arriba. Desde el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) pidieron que los jerarcas se llamen a silencio. Ni Muñoz ni los consejeros aceptaron ayer hacer declaraciones sobre el tema. Algunos representantes del Frente, en tanto, sí reconocieron que lo dicho por Landoni es verdad, y que el FA no tiene un rumbo claro para solucionar los problemas que existen en la educación. La oposición también prefirió callar.

Todo parece indicar que en este caso, pese a la dura crítica y confesión de Landoni sobre la falta de rumbo, no se aplicará el drástico método elegido en octubre pasado, cuando el entonces director de Educación, Juan Pedro Mir, dijo que el "cambio de ADN" prometido por el presidente Tabaré Vázquez no era posible. Mir lo afirmó en una reunión interna del astorismo y lo pagó caro. Días después la ministra de Educación, María Julia Muñoz, le pidió la renuncia. Con él se fue el subsecretario de Educación, Fernando Filgueira. Así, el gobierno de la enseñanza perdió a dos de los hombres que, precisamente, habían diseñado el tan mentado "cambio de ADN". Según se argumentó por parte de Muñoz y el propio Vázquez, el gobierno no podía permitirse que al frente de la Educación siguiera alguien que no está convencido de los cambios prometidos.

Landoni, frentista independiente, se define de formación comunista y ha ocupado cargos en el gobierno de la educación siempre de la mano de Netto. Con él fue parte del Consejo de UTU, luego lo secundó en la ANEP y tras la asunción de Vázquez se convirtió en el número dos del CES. Landoni es los oídos de Netto en el Consejo, según han dicho a El País fuentes cercanas a ambos jerarcas. Sus dichos reactivaron el debate que nació tras la salida de Mir. Y las opiniones de varios dirigentes del FA dan cuenta de que sus impresiones no están para nada alejadas de la realidad. En la fuerza política no hay consenso, si quiera, sobre si se está haciendo algo para mejorar la educación. La opinión coincide con la de la cúpula de Fenapes, que este fin de semana tratará el tema en su Comité Ejecutivo. No se descarta que pidan la renuncia de Puente.

Diferencias.

El diputado de Asamblea Uruguay, Gonzalo Mujica, dijo ayer a El País que "la posibilidad de hacer cambios profundos en la enseñanza sufrió un grave golpe cuando se fueron el subsecretario y el director (Mir y Filgueira) del Ministerio". Consideró que en los desconcentrados "hay gente bastante desorientada" sobre "para dónde hay que ir", y señaló que "la actitud de los sindicatos a veces no ayuda".

Opinan algo parecido en el Partido Socialista. El diputado Gonzalo Civila dijo a El País que todavía resta "mucho para pensar en el tema educativo" y que es necesario "aceitar mucho los consensos internos". Confesó que aunque "el Frente tiene medidas que se han venido poniendo en práctica, hay que trabajar mucho más qué hacer con la gente". Y que "hay que hacer mucho para fijar una orientación de los cambios" y reconoció que en el Frente Amplio "hay un atraso que hay que encarar".

Esta semana, en el medio de la polémica entre el CES y los docentes, el también diputado socialista Roberto Chiazzaro, señaló que "Celsa Puente es responsable de la gestión en Secundaria, es ella la que tiene que resolver los problemas y no responsabilizar a los educadores". Puente también es frentista independiente.

El senador por la 711, la lista del vicepresidente Raúl Sendic, Leonardo de León, en tanto, advirtió que "planteos aislados" como el de Landoni, "no son tomados en cuenta" por su sector, porque están "confiados en el plan de acción de las autoridades de la enseñanza". Y añadió: "Cuando se hace una generalización tan fuerte, nos parece que no es la forma de hacer los planteos, porque si uno ve cómo ha crecido UTU no puede decir eso. Lo mismo con Primaria o con la descentralización. En el FA hay una postura sola".

Por el mismo rumbo va la opinión del referente en el Partido Comunista para temas de educación, Nicolás Pons, quien además ocupa el cargo de director de Cooperación Internacional y Proyectos del MEC. Sobre lo dicho por Landoni, dijo que "cuesta interpretar el alcance de su expresión". Y explicó: "Viene de la anterior administración y está absolutamente consustanciado con las políticas del FA; a veces los momentos, las circunstancias, pueden llevar a expresiones de esa naturaleza, pero no creemos que Javier piense así".

Sobre Mir, que esta semana criticó el accionar del gobierno en materia de educación en una nota con Montevideo Portal, consideró que es él quien "no está alineado con las políticas del gobierno" y que "si no se ve identificado con lo que dice el programa del FA, tendría que buscar otra fuerza política con la que se sienta más representado". Advirtió, además, que su "intervención" no tenía "incidencia en términos políticos" ya que no ocupa ningún cargo.

Pons enumeró una serie de planes que se llevan a cabo "con gran esfuerzo por parte de la ANEP" y que "están alineados" con lo que el FA propuso en su programa. Se refirió a la educación obligatoria a partir de los tres años, "el avance en las propuestas para la creación de campus con la integración de los distintos subsistemas" y el "avance hacia centros libres de discriminación". Consultado sobre por qué existe tanta polémica en cuanto al rumbo de la educación, acotó que esto se da porque el FA todavía no cumplió con su promesa de llegar al 6% del PBI para la enseñanza, al tiempo que se mostró optimista en que esto va a poder realizarse antes de 2020.

Olivera: "El problema es de puente, no mío".

"Acá hay un problema, pero no es mío, es de (la directora de Secundaria) Celsa Puente", dijo a El País el secretario general de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes), José Olivera.

El líder gremial está en el ojo de la tormenta ya que el Consejo de Educación Secundaria (CES) lo ve como la cabeza de un plan desestabilizador que busca sacar a la jerarca del cargo.

La relación entre ambos siempre fue difícil, pero las diferencias crecieron esta semana, luego de una nota publicada el domingo pasado por El País, en la cual Olivera señalaba que había unas 45.000 horas docentes sin cubrir. La cifra que maneja el CES es menos de 15.000.

"Hasta que Fenapes como organización no se pronuncie, yo no le voy a contestar. El problema es de ellos, no mío", insistió Olivera, en referencia a una nota publicada ayer por El País, en la cual se contaba una reunión del Consejo de Secundaria, en la que, entre otras cosas, Puente dijo sobre el sindicato: "Tienen una bomba podrida en el bolsillo siempre. Capaz que es un tema de Olivera. Que es un problema de él. Pero el sindicato tiene que agarrarlo".

El consejero Javier Landoni, en tanto, agregó que "Olivera tiene un problema" y es que cambia su conducta según "el escenario" en el que esté. "Hemos hecho reuniones clandestinas, de ir y acordar algo. Al otro día vamos a plantearlo a la CSEU (Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza del Uruguay) o al Ministerio de Trabajo, y él ahí cambia; según el clima cambia y se radicaliza".

Sobre la posibilidad de que haya un plan de Fenapes para sacar a Puente del cargo, la consejera Isabel Jaureguy le dijo a la directora: "Creé en el consejo que te doy, porque quizá, y te juro que nadie me lo dijo, es algo premeditado para hacerte enojar, para hacerte entrar, una estrategia deliberada".

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