DÍAS DE DESCANSO EN EL ESTE

Kerry en José Ignacio pero sin dejar el smartphone

Un paseo para el exSecretario de Estado de Barack Obama sin olvidar el decreto migratorio de Donald Trump.

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John Kerry disfruta sus vacaciones en Uruguay. Foto: Ricardo Figueredo

El ex secretario de Estado del gobierno de Barack Obama en Estados Unidos, John Kerry, pasó la tarde dominguera a pleno sol en la costa este de Maldonado, con paseos y sin despegarse de su Smartphone atendiendo problemas políticos domésticos derivados de las decisiones de Donald Trump sobre la inmigración.

Kerry se sumó desde José Ignacio a la declaración conocida en las últimas horas de más de 130 ex funcionarios de los departamentos de Estado y de Defensa de los Estados Unidos, que emitieron un pronunciamiento crítico hacia el nuevo decreto migratorio aprobado hace algunos días por el presidente estadounidense.

Kerry junto a un amigo que lo acompaña en su visita a José Ignacio llegó en punto a las tres de la tarde al parador "La Huella". En el lugar fue recibido por los tres directores del complejo que lo invitaron a subir al segundo piso.

Mientras está entre nosotros Kerry se traslada en el mismo Cadillac empadronado con chapa diplomática que en enero fue empleado por Eric Trump durante su corta visita a Punta del Este.

Los pasos de Kerry fueron seguidos por un equipo de guardaespaldas en otros vehículos.

La reserva de mesa en el parador fue hecha con varios días de antelación lo que permitió a Kerry a instalarse en primer fila con vista a la playa Brava de José Ignacio. A dos mesas de distancia se instalaron dos guardaespaldas con de equipos de comunicación y armados con pistolas calibre 9 milímetros.

Kerry optó por una de las tres especialidades del día: penne rigati con corvina, alcaparras y limón. Para tomar una cola light. De postre: la especialidad de la casa El volcán de dulce de leche con helado de banana. El almuerzo de Kerry duró más de una hora. Durante el mismo conversó con su amigo y observó como una gran cantidad de personas practicaban el kitesurf, una de sus pasiones. Kerry está aquejado de un leve resfrío lo que le impidió, según trascendió, practicar este deporte.

En más de una ocasión, otros clientes se aproximaron al lugar donde estaba Kerry para tomarse una foto con el mar a su espalda. Esto obligó a los custodios a dejar de comer para pararse y ponerse a tiro por las dudas.

La cuenta fue pagada por su amigo. Lo mismo hicieron los dos guardaespaldas. Los escoltas optaron por la corvina asada con vegetales también cocinados en la parrilla. Estos últimos dejaron el 15% del total de la cuenta como propina a los mozos.

Kerry, su amigo y los dos custodios luego recorrieron una gran extensión de la playa Brava. El paseo duró más de media hora. Luego se subió al Cadillac y partió con destino desconocido.

Se espera que hoy lunes sea recibido por el presidente Tabaré Vázquez. Sin embargo, hasta anoche no había ningún anuncio oficial en el sitio web de la Presidencia de la República.

Distendido y esperando para hacer kitesurf

Tras años de desgaste por estar en el difícil cargo de secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry se dio tiempo para el descanso. Eligió pasar unos días en José Ignacio, cuando comienza a apagarse el bullicio propio de la temporada.

Almorzó en La Huella, paseó por la playa brava del balneario y miró con nostalgia a los jóvenes que practicaban kitesurf. Sufre un pequeño resfriado, pero si no fuera así sus allegados aseguran que los hubiera acompañado a remontar olas.

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