CAMBIO DE CONDICIONES CON LA MERCADERÍA EN TRÁNSITO YA SE COMENZÓ A VER

La logística tendrá mejor desempeño por Argentina

La política llevada adelante por los anteriores gobiernos de Argentina golpeó fuerte en la actividad logística uruguaya. El país vecino representa por sí solo el 40% de la carga que movilizan los distribuidores logísticos de Uruguay, recuerda el Cr. Daniel Carriquiry, Presidente de Costa Oriental.

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Daniel Carriquiry. Foto: Francisco Flores

Con la llegada del gobierno de Macri en Argentina, Carriquiry dice que se observó un leve repunte en la actividad sobre fines de 2016, que no logró de todos modos mejorar el magro desempeño que en 2015 había marcado una caída de 33% en relación al año anterior. A continuación, un resumen de la entrevista.

—¿Qué resultados arrojó el año 2016 para el sector logístico?

—Fue un año con expectativas, porque veníamos de un año 2015 de una baja muy importante de la actividad fundamentalmente provocada por la crisis regional. Una Argentina muy complicada donde las trabas a la importación habían sido muy importantes desde años anteriores, lo que implicaba que los centros de distribución ubicados en Uruguay se veían muy limitados en sus envíos hacia Argentina, el principal destino para todo operador en Uruguay. Brasil es más grande, pero es mucho más difícil trabajar. Son muy nacionalistas, les gusta trabajar con sus propios puertos y no representan ni por asomo el volumen que para nosotros tiene Argentina, que por sí sola es el 40% de la carga que moviliza la logística uruguaya.

El cambio de gobierno en Argentina nos generó expectativas, pero los cambios llevan tiempo. Se levantaron algunas medidas restrictivas, pero una operativa logística para una empresa no se reactiva de un día para el otro. Al final del año, en los dos o tres últimos meses, vimos un pequeño incremento de la actividad.

—De todos modos, no fue suficiente para lograr un repunte anual…

—Terminamos 2016 con valores similares a 2015, cuando habíamos bajado 33% la actividad respecto al año anterior. Los números de 2016, que repito, mostraron una leve suba al final del año, igualmente tuvieron una leve baja en ciertos aspectos, por ejemplo en valor agregado, aunque no tanto en volumen.

—¿Esa situación puso en riesgo a Uruguay como centro de distribución logística?

—Una empresa internacional que viene a un centro de distribución en Uruguay, con características excelentes, con puertos eficientes, a corta distancia de Argentina, Chile, Brasil, Paraguay, es una muy buena opción. Pero si a Brasil no lo podemos captar y Argentina cae estrepitosamente, ya se trata de un centro de distribución que hay que pensar dos veces si conviene o no tenerlo acá. El negocio empieza a flaquear por los costos, ante los menores volúmenes a movilizar.

Los centros de distribución se basan en una realidad fundamental: hay que darle suficiente volumen de carga a movilizar para justificar su presencia. Generalmente no se instalan pensando en un solo país, se piensa en la región. Cuántos más países se incorporan, mejor. Entonces, al bajar Argentina, hubo empresas que se fueron, dejaron de pasar por Uruguay.

—¿Qué expectativas tiene para este año?

—Los primeros indicios de finales de 2016 nos mostraban, como decíamos, un pequeño incremento. Eso se repitió en el mes de enero, y todo hace pensar que seguiremos mejorando, lentamente, en virtud de la las condiciones de la realidad regional. De todos modos, estamos lejos de los volúmenes que manejábamos años atrás. Le doy un ejemplo que es de Costa Oriental, pero bien puede reflejar al sector: en el año 2014 teníamos 45 mil metros cúbicos de promedio almacenados; hoy estamos en la mitad. Me refiero a volumen operativo.

—¿Cómo afrontan esa realidad de una baja tan marcada en la actividad?

—Nuestra estrategia fue agregar valor a la operativa. Etiquetado, rotulado, armado, y eso nos dio una actividad interna que no nos compensó, pero redujo el efecto de la disminución de volúmenes. Asimismo, Paraguay, que tuvo un buen crecimiento en 2016, también nos ayudó en parte. Si no se hubiera dado ese crecimiento de Paraguay, la situación hubiese sido aún peor.

Son ciclos, hay que saberlos afrontar y encontrar la forma de mantener la actividad. Incrementamos nuestra fuerza de ventas, que es lo primero que hacemos en períodos de crisis, darle mayor impulso al área comercial. Hay que contraatacar, porque este instrumento es bueno, pero hay una crisis tan grande como la que se generó con Argentina las empresas internacionales miran muy de afuera y con desconfianza.

—¿Pueden recuperarse algunas de las empresas que se retiraron del mercado?

—Algunas estamos recuperando. Pero todavía no se estabilizó la actividad. Hay buenas señales. Nosotros vamos permanentemente a Argentina y los empresarios ya están con otro espíritu para comenzar a renovar actividades. Y desde afuera se ve a Argentina como una posibilidad de retomar los negocios. Y a la espera de ello estamos nosotros. Igual va a llevar su tiempo, va a demorar mucho.

—¿Hay alguna alternativa a la merma en Argentina? Antes mencionó a Paraguay…

—En Costa Oriental estamos con una política de expandirnos en otros países, de crear una red fuera de Uruguay para reforzar nuestro negocio en general a partir de aquí. Hay muchas empresas internacionales que buscan esa red, que quieren que nosotros los sigamos con las actividades de logística en otros países. Con Uruguay como centro de distribución, pero con otros países, caso Paraguay, por donde comenzamos hace tres años, como nódulos donde nuestro cliente va a enviar mercadería a partir de acá, y allí también se la podemos administrar.

—¿Superado el problema con Argentina ya los pone nuevamente en situación de competencia?

—Creo que la logística en Uruguay va a seguir siendo una actividad importante de desarrollo, pero hay que cuidarla. Porque tenemos costos muy altos comparativamente con los países vecinos. Somos muy caros por ejemplo en mano de obra (en una actividad de servicios el 50% de los costos son mano de obra), también en costos portuarios, que si bien se ha logrado mucha eficiencia, hay costos que todavía son altos, lo que cobran las agencias, las estadías en el puerto, el transporte desde la terminal portuaria, todo suma y nos saca de competencia con otros países.

Por ejemplo, está bien que los precintos son un elemento de transparencia y que da seguridad a la carga, pero sus costos son altos. Hay tasas que se le cobran a los tránsitos en el puerto que son altas también. Habría que aggiornar todo eso para poder ser competitivos.

Los clientes no son cautivos. Se están perdiendo negocios por estos temas. Cuando los negocios andan muy bien, los costos están en segundo lugar, pero en épocas de crisis, pasan a primera plana. Y es lo que ha estado pasando hasta ahora.

Si hoy nos mantenemos en competencia no es por precio. El cliente valora también la parte cualitativa, la seguridad jurídica, las instalaciones, los servicios. Pero llega un momento que hay problemas. Tenemos contrato con actualizaciones de acuerdo a ciertos parámetros como sueldos y otros costos, pero cuando llega el período de ajuste no podemos aplicar el 100% porque quedamos fuera de competencia. Es la realidad de Uruguay como país caro.

—¿Qué nuevas estrategias se pueden desarrollar para los centros logísticos uruguayos?

—Lograr clientes que abarquen varios países, incrementar los valores agregados, hay mucho espacio para crecer allí. Hay rubros que todavía están un poco vírgenes en zona franca. Por ejemplo farma, no hay muchos operadores logísticos que trabajen esa área. Es un sector que en general tenía una logística con costos altos aéreos. Hoy todo el mundo está buscando una mejor opción para traer vía marítima sus productos. Y allí la logística juega un rol fundamental, buscando que esos traslados no impliquen gran acumulación de sotcks ni pérdida de tiempo, todo lo que apunte a reducir costos.

Puede haber algunos otros sectores, por ejemplo audio, video, computación. Puede haber alternativa de agregar valor acá, solucionando problemas al productor, en temas como la adaptabilidad a cada país de destino, que a veces por problemas de volumen no lo hacen en el país de origen.

Al empresario uruguayo le cuesta aún la tercerización de los servicios.

—¿No cree que al sector logístico le falta visibilidad en Uruguay?

—Le falta, Uno sale al exterior y allí se valora más a Uruguay como país logístico que lo que se le reconoce dentro del propio país. Quizás debería darse más difusión a las actividades que realizamos, pero debemos reconocer también que la logística y la tercerización son cosas difíciles de lograr que las empresas uruguayas lo adopten. Nosotros tenemos otra empresa para el mercado local, fuera de la zona franca, que es Costa Logística, y el empresario uruguayo no terceriza. Por distintos motivos. En general porque no se conocen los reales costos de la logística en cada empresa por parte de los propios empresarios. Los sistemas contables darán mucha información, pero poco relativo a lo específico sobre los costos logísticos. Consideran caro cualquier costo de contratar logística. Y no es así.

Una empresa puede tener un autoelevador y quizás lo usa dos horas por día. En nuestra empresa está catorce horas funcionando. ¿Dónde es más eficiente?, ¿dónde están los menores costos? Eso el empresario uruguayo a veces no lo comprende.

Esa logística aún no ha penetrado en los empresarios uruguayos. El día que tercericen verán como mejoran sus costos. Hay un mercado potencial interno que todavía no despertó.

Tratamos de superar esas barreras, pero no es fácil. Y pasa con muchas empresas que no tienen ni las estrategias ni las estructuras para ser eficientes en esa materia, sin embargo les cuesta aceptar la realidad.

Daniel Carriquiry.

Es Contador Público, Presidente y socio mayoritario del operador logístico regional Costa Oriental. Integra la comisión directiva de la Cámara Uruguaya de Zonas Francas.. Fundador de Zona Franca Montevideo (hoy Zonamerica).

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