"Mi gran decisión fue: ¿Sirvo para esto?"

La culpa de todo la tiene un auto que lo atropelló en Salinas, en 1986. Leonardo Lorenzo tuvo que dejar por tres meses la Facultad de Ingeniería y, cuando le tocó volver, no pudo (no quiso) reenganchar. Después se encontró casualmente con un amigo del barrio, fue a cenar con él y ahí, la segunda culpable: su amigo vivía con una actriz y ambos iban a un grupo de teatro en la Asociación Cristiana de Jóvenes. Lo tentaron y se anotó. De allí, a la Escuela Municipal de Arte Dramático: "Me enamoré de la libertad de la EMAD. En Ingeniería, éramos millones, no conocíamos a nadie, no estaba hecha para mí", explica.

La fotografía de archivo se tomó casi 10 años después de aquellos hechos. Lorenzo acababa de protagonizar Una forma de bailar, película que fue nominada a los Premios Iris. Pero también fue el momento en que realizó una publicidad para CX20 sobre un casamiento que se detenía para relatar el estado del tiempo. "Eso fue un impacto bastante importante y lo que me llevó al casting, a ser tenido en cuenta". En el medio, tuvo que elegir entre la televisión y continuar con su trabajo "estable" en la contaduría del Poder Judicial.

Hoy, a este actor se lo encuentra todas las mañanas en la conducción de Buen día Uruguay (Canal 4)

-¿Cuál es ahora tu relación con el teatro? No has dejado de actuar, pero tu presencia en las tablas disminuyó. ¿Cómo era antes de la televisión y cómo es ahora?

-No es un antes y un después de la televisión, sino un antes y un después de mis hijos. Porque durante nueve años estuve haciendo todos los años una o dos obras de teatro, nunca paré. Es más: hasta el día de hoy este es el único año en el que todavía no hice nada, pero de repente hice stand up comic los últimos años, entonces estoy por fuera del circuito de los teatros, pero no de actuar. Por ahora, tengo planes para setiembre, de volver al Bar Tabaré y sigo trabajando, pero a nivel privado.

-¿Vuelve Triste como uruguayo contento?

-Voy a hacer Triste como uruguayo contento y en setiembre voy a hacer otra. Tenía ganas de asumir un desafío y me pareció bueno probar el relacionarme con el público desde el aquí y ahora, hablándole a la gente, y realmente me encantó, era algo que me faltaba hacer. Mucha gente me dice `pero dejaste de hacer teatro`, no, sigo actuando, no estoy en un teatro. Este año vamos a volver con esto, pero lo que quería era entablar una relación cara a cara con el público, hablarle directamente. Eso es algo que nunca había probado ni para lo que me había formado, y me parece de la cosa más maravillosa que encontré.

-¿Actor o conductor?

-Actor, porque si bien me informo muchísimo y además me encanta manejar la información, yo me acerco más desde la sorpresa del hecho periodístico. El actor se sorprende, es lo que me motiva a mí como actor, que curiosea, investiga, pregunta.

-¿Pensaste en terminar el ciclo de Buen Día Uruguay y empezar un proyecto propio en televisión?

-Si me solucionara el tema laboral, todos los ciclos se cumplen. En algún momento me voy a ir de BDU. Prefiero irme con un trabajo que me guste a irme porque se terminó el ciclo y más nada. Pero por otro lado siempre digo que me gusta compararme con Omar Gutiérrez, con eso de poder estar veinte años en un programa. Me encantaría hacer un ciclo de investigación y meterme en el submundo, pero ¿y después?, ¿y qué gané? Sacarme un gusto.

-¿Qué tipo de programa te interesaría tener?

-En realidad, todo lo que sea comunicarle algo a alguien, pero no tengo nada definido. En realidad, mi mayor meta ahora sería poder seguir trabajando en la noche, en un boliche, eso es lo que más me desafía en este momento.

-¿Considerás que en estos años de profesión tomaste las decisiones correctas? ¿O te arrepentís de algo?

-No, para nada. Es que no tengo una vida de grandes altibajos que vos digas que todos los días estás obligado a tomar una decisión y te la jugás. Estos once años que van de programa me encantaron. Mi gran decisión fue `¿sirvo para esto?` y `¿sigo en la televisión o me quedo con mi empleo en el Poder Judicial?` Mi decisión fue esa, dejar el Poder Judicial, la seguridad de un empleo, y creo que fue una decisión acertada.

-¿Qué género te interesa más en el teatro?

-Lo que más disfruto es lo que más sufro, que es la comedia. Sufrida para el actor, porque cualquiera te hace llorar, el uruguayo es de lágrima fácil. Ahora, cuando vos disfrutás, el uruguayo desconfía, entonces es difícil hacer reír. Como actor, una vez que los hacés reír… lo siento más como desafío, pero me gusta todo tipo de teatro.

-¿Cuál es la obra que todavía te falta hacer?

-Creo que un monólogo, más que una obra concreta. Debe ser muy aburrido en el camerín, pero es lo que más me gustaría hacer.

-En cine, protagonizaste Una forma de bailar. ¿Tenés otros proyectos? ¿Te han acercado propuestas?

-Después de que empecé en la televisión, no sé qué pasó, pero no me llegó nada. Supongo que ser una cara muy identificable con un producto, tiene sus ventajas y desventajas. Me parece raro que el haber protagonizado la primera película uruguaya de la que los uruguayos se sintieron orgullosos, no surja otra. Hay gente que le da para adelante a una porquería porque es uruguaya y hay gente que le da para atrás a una genialidad porque es uruguaya. Con Una forma de bailar todo el mundo respiró, se demostró que se podía contar una historia, hacer una película interesante, que no necesitabas 800 mil dólares, que la gente podía disfrutar e identificarse con un personaje uruguayo y sinceramente pensé que se me iban a abrir más puertas, pero quedó por ahí. Fue una película que llegó directo al video, se presentó en Canal 10 en televisión, fue la primera entrega de los premios FONA. Después estuvo tan buena que la llevaron a cine, entonces todavía no estaban montados todos los circuitos y las productoras que existen al día de hoy.

1992

"Después de entrar en TV, no me llamaron más para hacer cine"

2009

1986

Accidente en Salinas, "donde arranca todo esto".

1987

Conoce a Hugo Bardallo: "Un maestro que me hizo querer seguir haciendo teatro".

1989

Ingresa a la EMAD: "Donde conocí a mi otra gran maestra, Adriana Lagomarsino".

1997

Protagoniza de Una forma de bailar, de Álvaro Buela.

1998

Aparece por primera vez en la conducción de un programa televisivo con Buen Día Uruguay, en Canal 4.

2007

Estrena Triste como uruguayo contento: "Enfrentarme cara a cara con la gente, un salto en mi formación teatral".

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