Las quemas
Eduardo Darnauchans
El sello Sondor está editando una serie de discos bajo la propuesta "Los Fundacionales", una colección que rescata trabajos esenciales dentro del panorama musical uruguayo. La serie se abre con la reedición especial de Las quemas (1975) de Eduardo Darnauchans, segundo trabajo del compositor tacuaremboense que aquí se encuentra digitalizado y también ampliado, pues aparecen cinco canciones inéditas que en la versión original fueron censuradas. Además, en el librillo de esta edición hay datos interesantes sobre la realización del disco, extraídos de entrevistas a Washington Benavides, Eduardo Larbanois, Víctor Cuhna, Enrique Abal Oliú y Carlos Da Silveira, quienes dan su visión sobre la obra del Darno, estrechamente ligada a ellos, ya que eran un auténtico colectivo a la hora de la composición y redondeo de las canciones.
En este álbum se nota la apertura melómana que el compositor tenía hacia el folklore en general. Desde la inspiración folclórica más criolla próxima a Alfredo Zitarrosa y pasajes bien milongueros, el folk más tradicional, incluido el medieval y el de raíz celta, y composiciones de guitarra que guardan un encanto melódico de música clásica. También aquel que se alimenta de cantautores de los `60 y `70 como Bob Dylan -uno de los referentes máximos de Darnauchauns- o Leonard Cohen, y un parecido, quizá casual, con el folk nostálgico de Nick Drake. Hasta aparece algún ritmo acústico de sabor norteño, inspirado en Caetano Veloso y en otros integrantes del movimiento Tropicalia de los sesentas, que algunos de los entrevistados citan como influencia. La mayoría de los textos corresponden a Washington Benavides, aunque éstos fueron arreglados por el Darno, según su sensibilidad musical y según el cuidado que atendía al sonido de ciertas palabras, a la forma de entonarlas. Cuando canta parece encarnarlas, ya sea cuando las subraya, prolonga, otorgándoles una especial expresividad. La voz como instrumento re-creador.
Las quemas fluye con una serenidad y una nitidez sonora (potenciada por la remasterización, claro está) fecundas para la contemplación, muchas veces ausente en la recepción musical, y que no sólo permite acceder al mundo de un artista tan personal como él; también hace que uno se sumerja en un estado de tranquilidad real, gracias a esa fragilidad a la vez intensa que caracteriza a su voz y guitarras.