Mirtha se quedó con el botín político

Por Luis Ventura

El paquete de la política y los políticos en los medios quedó huérfano. No hay un nombre en el Río del Plata que sea capaz de sentarse ante una cámara para entrevistar con peso propio a un referente político, a un caudillo popular o a un líder natural de la gente. La muerte de Bernardo Neustadt dejó un espacio vacío, que en realidad lo estaba antes de su desaparición física. Porque el Bernie de aquel legendario Tiempo nuevo había entrado en reposo hace años y el único poder que Neustadt estaba manejando era el económico, pero no el de los medios.

Por otra parte, Mariano Grondona perdió efervescencia y presencia con su batallador Hora clave, mientras Jorge Lanata, que sería el heredero natural de ese nicho de la política en los medios, no termina de consolidarse en los últimos emprendimientos que generó. Talento no le falta, popularidad tampoco, pero la realidad es que hoy por hoy no es capaz de convocar a todo el abanico político a su mesa para mirar cara a cara a los que integran el escenario político rioplatense.

En el medio de esta crisis donde buscan sus lugares Luis Majul, Ernesto Tenenbaun, Marcelo Zlotogwiazda, Reinaldo Sietecases, Eduardo Feinmann, Rolando Graña… del costado menos esperado surge el nombre más insospechado como la comunicadora capaz de sentar a su mesa a los protagonistas de los grandes temas. Y en este caso, me refiero a Mirtha Legrand.

¡Así como lo digo y sin temor a equivocarme! Es cierto que "Chiquita" viene de otro estrato social, que no tiene la preparación académica y técnica que implica este tipo de temáticas, que lo suyo son el espectáculo, la televisión, la frivolidad y la farándula, pero también es cierto que es la única habitante de la pantalla capaz de reunir en la misma mesa al oficialismo con la oposición, a los enemigos acérrimos de la política para hablar, pelear o plantear los puntos salientes de un gran debate.

En los últimos tiempos, "Chiquita" logró reunir ante cámaras, acercando desde distintos lugares de la Argentina, a los representantes del campo que tantos problemas le traen a Cristina Fernández y a su esposo Néstor Kirschner. Y lo hizo preguntando las mismas cosas que debe preguntarse Doña Rosa en su casa, con interrogantes simples y frescos, o sugirió los mismos comentarios que se hace Juan Pueblo en el fragor de su jornada. Los ratings y las mediciones de audiencia determinan que la gran heredera de ese legado en los medios que han dejado vacante Neustadt y Grondona, por proyecciones y síntomas, parece tener su depositaria a la mismísima Mirtha, que con vocabulario más hogareño que político viene planteando cosas que tiene más realidad y presencia social que el resto de los discursos que hacen la mayoría de los comunicadores políticos. No aceptés lo que te digo, pero anotalo y acordate. Chau, hasta el Sábado… Show.

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